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Anthony Pettis luchó contra sus propias dudas para volver al octágono

No hay nada más humillante en el deporte de combate que una derrota. Es la única arma que puede traspasar el escudo de valentía que un peleador necesita para pararse dentro de la jaula, transformando la confianza irracional en un mar de dudas.

¿Y qué si esa derrota significa el final de un reinado vigente y el reclamo universal como uno de los mejores libra por libra del deporte? ¿Y qué si es seguida por otras dos derrotas?

Si el ex campeón de la categoría Ligera de la UFC Anthony Pettis tiene una palabra para describir su travesía en los últimos 18 meses, sería: “oscura”.

“Estaba deprimido, me sentía como ‘¿Esto es lo que hago, es por lo que me siento orgulloso, de ser campeón del mundo? He perdido tres veces en fila”, dijo Pettis a ESPN.com durante el evento Reebok FightHub de UFC 205 en Nueva York. “Era un lugar raro para estar, encuentras mucho de tí cuando pierdes, descubres qué tan bueno eres en realidad”, dijo Pettis.

Pettis, de 29 años, respondió a la racha de derrotas en agosto, al descender en peso, y se vio espectacular en su debut en la categoría Pluma al ahogar a Charles Olivera. Cuatro meses más tarde, una cascada de eventos conspiraron y le dieron forma a su regreso el sábado en el UFC 206, en Toronto, convirtiéndolo en un asunto grande.

Originalmente, Pettis estaría en la pelea co-estelar en categoría Pluma ante Max Holloway (16-3), pero la lesión del campeón Daniel Cormier echó por tierra el combate contra Anthony Johnson y dejó como principal el duelo de Pettis.

Poco después, Conor McGregor dejó vacante el título en categoría Pluma, por elección o forzado, depende de la perspectiva, y de repente, el choque entre Pettis y Holloway tiene en disputa el título Pluma interino.

Mientras Pettis admite que la victoria sobre Olivera “definitivamente le dio algo de confianza”, una reciente montaña rusa de emociones ha sido pesada de manejar.

Pettis (19-5), uno de los más dinámicos y y creativos golpeadores de UFC, abrió 2015 en la envoltura de la caja de cereal de Wheaties. Poco más de un año después, sin embargo, un trío de derrotas frente a Rafael dos Anjos, Eddie Alvarez y Edson Barboza dejaron muchas dudas de si podrá volver a ser el mismo.

Entre esas dudas, estaba el propio Pettis.

“Aún tienes ese pensamiento en la espalda, en la cabeza, ese sentimiento de derrota”, dijo Pettis. “Te caza. Es una de las cosas que odio, sentir, y caí tres veces en fila. Por un año completo, perdí, es un sentimiento terrible, pero ahora siento que tuve mi primera victoria con un cinturón en una nueva división y es una nueva luz. Me divierto entrenando otra vez y estoy libre de lesiones”.

Pettis salva gracia a través de la racha de descalabros, todos por decisión; al final, es capaz de reconocer el par de pequeños errores que le costaron cada pelea.

“En este nivel, es un juego de pulgadas y centímetros”, comenta Pettis. “Nadie puede derrotar a otro cualquier día. Si tienes una mala noche, ahí se va la pelea.

“Siento que cada vez que estuve ahí, hubo un par de pequeños errores que me costaron la pelea. No me noquearon, no hubo sumisión, fueron decisiones. Así que estamos enfocados en no dejar que me tengan en la jaula (como Alvarez)”, agregó.

Pettis admitió que aún tiene preguntas sobre sí mismo constantemente y advierte que cualquiera que dice que entra al octágono al ciento por ciento de confianza, miente.

“Si no estás nervioso, no estás listo”, comentó.

Para el combate del sábado, Pettis está abajo en las apuestas y ésa es otra motivación positiva que trabaja a su favor. “Cuando no eres el favorito, no tienes nada qué perder”, señaló Pettis. “La gente espera que pierdas, si tengo una actuación dominante, todos van a recordar por qué fui campeón en algún momento”.

El otro factor x para Pettis es saber que es el hombre más grande y fuerte que decide descender de categoría y esa confianza puede ser justo lo que necesita para obtener un balance después de la racha de derrotas”.

“Soy más fuerte. Oliveria es probablemente el hombre más grande de la división y cuando me golpeó, no lo sentí, no me lastimó”, dijo Pettis. “Sabiduría de la lucha, no me puede derrotar”, finalizó.