¿Hay vida después de Harper? Juan Soto puede ser lo que fue Bryce... y más

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Juan Soto la desapareció por el jardín derecho (0:31)

El talentoso dominicano disparó un jonrón panorámico en el acto inicial del duelo Braves-Nationals. (0:31)

WEST PALM BEACH, Florida – Si creen que Juan Soto está sintiendo la presión, piensen de nuevo. En mayo pasado, Soto explotó en el escenario de las Mayores como outfielder de 19 años de la mano de los Washington Nationals. Debido a varias lesiones sufridas por miembros de los Nationals, su ascenso a las Mayores fue acelerado después de haber jugado apenas ocho partidos en categorías superiores a Clase A. Durante los cuatro meses y medio posteriores, destruyó al pitcheo de Grandes Ligas y desarrolló un hábito de hacer cosas que pocos adolescentes (o ninguno) han logrado antes que él. Pero eso fue en aquél entonces, y esto es el ahora.

Luego de una campaña de novato en la cual, de no ser por Ronald Acuna Jr. de los Atlanta Braves, hubiera despegado en la competencia por el premio al Novato del Año, Soto no está quitándole el puesto a nadie. Aún más, ahora que una cierta súper estrella y su importante bate se han mudado a Filadelfia, se está confiando en que Soto haga aún más. Súbitamente, se ha convertido en el rostro de los jardines (y el corazón de la alineación) de unos Nationals que intentan conquistar una reñida División Este de la Liga Nacional y demostrar que sí existe, de hecho, una vida después de Bryce Harper.

“No siento presión alguna”, expresó el joven de 20 años mientras se ubicaba frente a su vestidor de entrenamientos primaverales en el complejo de los Nationals.

Hace un año, Soto ni siquiera formaba parte del campamento del equipo grande. Era el prospecto numero 2 de la organización de los Nationals y su experiencia laboral más reciente en su hoja de vida eran 23 partidos disputados en Clase A al final de la temporada 2017. Sin embargo, comenzó a descoser la pelota a principios de 2018 y luego que el veterano Howie Kendrick sufriera una lesión en su talón de Aquiles a mediados de mayo, fue llamado directamente desde Doble-A. Nueve meses después, fue invitado cordialmente a West Palm para participar en su primer spring training. Esperándole se encontraba un vestidor con una placa con su nombre y por supuesto, las expectativas. “Si juegas bien, la gente espera buenas cosas de ti”, expresó el campocorto de los Nationals Trea Turner, quien bateó para .342 como novato en 2016, cuando terminó en el segundo lugar en la votación para el Novato del Año. “Eso es lo que quieres. Mike Trout, Bryce Harper, todos esos peloteros increíbles, se espera que tengan ese nivel, durante cada año y todos los años. Se encuentra ubicado en esa categoría en la cual se esperan cosas grandes por parte de él”.

Si están llevando la cuenta en casa, es cierto, Turner acaba de comparar a su joven compañero (quien alcanzó el Top 50 del MLBRank de ESPN luego de disputar apenas una temporada, ubicándose en el puesto 35, por delante de estrellas establecidas tales como George Springer y Anthony Rizzo) a dos de los mejores peloteros de todo el béisbol. Y no es el único que ha mencionado el nombre de Soto al lado del “Meteoro de Millville”.

“Jugué con otro chico que era así, y se llama Mike Trout”, dice Kendrick, quien pasó cuatro años al lado de Trout en Los Angeles Angels. “Veo muchas de esas mismas similitudes en Juan cuando llega a diario, jugando este deporte, jugándolo a un alto nivel. No es tan veloz como Mike Trout, pero sí hace muchas cosas similares a Mike. Aspiramos que prosigan sus éxitos en la temporada y nos muestre qué clase de jugador continuará siendo en realidad”.

La clase de pelotero que Soto aspira ser es aquella que es notada por su destreza con el guante, tanto como sus habilidades con el madero. “Ganar un Guante de Oro”, es lo que dice a la hora de responder cuáles son sus objetivos individuales. Es una meta ambiciosa para un hombre que siempre ha sido conocido por su bate. Hablamos de un joven que no fue bendecido con gran velocidad y que fuera apodado por sus compañeros en Ligas Menores como “El Gamba”. Hablamos de un chico que, previo a la campaña anterior, nunca había jugado en el jardín izquierdo (exclusivamente patrulló la pradera derecha en las Menores) y quien sumaba menos-5 carreras salvadas a la defensiva como novato (entre los left fielders calificados, solo Rhys Hoskins tenía menor ranking).

No sorprende entonces que la defensiva y velocidad fueron puntos de énfasis en la temporada baja para Soto, quien pasó la mayor parte de su invierno en su Santo Domingo natal, donde entrenó junto al outfielder de los Seattle Mariners, Domingo Santana, y el principal prospecto de los Nationals, Víctor Robles. Pero ese no es el tema de conversación cuando la gente discute con respecto a la temporada baja de Soto. Por el contrario, hablan sobre la pelota que demolió en Japón. Parecía que iba a viajar a 500 pies de distancia, pero terminó golpeando el techo del Tokyo Dome y fue sentenciado como doblete por reglas. “Fue una de las pelotas que he bateado más fuerte”, dice Soto, quien terminó golpeando el techo no una sino dos veces mientras jugaba una serie de exhibición de estrellas en noviembre pasado en Japón. “La destruí”.

Y eso no fue lo único que Soto destruyó el año pasado. En 116 partidos con los Nationals, el poderoso zurdo conectó 22 jonrones. Terminó la temporada con OPS de .923 que lo hubiera puesto en el tercer lugar de la categoría en la Liga Nacional (debajo de dos tipos llamados Yelich y Arenado), pero se encontraba a ocho apariciones al plato del mínimo para calificar. Sin embargo, lo que se destacó más entre quienes vieron a Soto jugar de forma regular fue su disciplina al plato.

“Todos se esfuerzan por hacerle swing a buenos pitcheos y dejar ir los malos. Ya él lo puede hacer”, expresó Turner con respecto a Soto, quien se ubicó en el décimo lugar en boletos en la Nacional con 79, mejor cifra para un adolescente. “Por ello, pienso que le irá bien”.

No se trata de decir que Soto ya es un producto pulido y completo al plato. Está muy consciente de la forma en la cual los pitchers rivales se ajustaron a él durante el transcurso de la temporada (más rectas en la parte superior de la zona, más pitcheos rompientes que rozan el suelo) y espera que dicha adaptación prosiga.

“Los pitchers (seguirán) haciendo lo mismo”, dice Soto, quien bateó para .229 contra curvas y sliders, 13 puntos por debajo del promedio de la liga contra lanzamientos rompientes. “Intentarán ponerme en la misma situación”.

Sin importar lo anterior, Soto no se muestra preocupado. Está consciente de que, con Bryce o sin él, la alineación de los Nationals (una ofensiva comprendida por Turner, Anthony Rendon y Adam Eaton, al igual que los recién llegados Brian Dozier, Kurt Suzuki y Yan Gomes) cuenta con profundidad y equilibrio. Además, la rotación encabezada por Max Scherzer, Stephen Strasburg y el recién llegado Patrick Corbin se encuentra entre las mejores del béisbol.

“No somos solo un jugador”, expresó. “Somos todo un equipo, por ello, seguiremos trabajando como equipo. No siento presión alguna. Soy Juan Soto, pero también formo parte del equipo”.