Proyecto Wolverine de los Marlins: ¿Cómo podría ser exitoso?

La posibilidad de buscar un nombre comercial para el Marlins Park podría ayudar al posible éxito del 'Proyecto Wolverine' de los nuevos dueños de los Marlins, encabezados por Derek Jeter y Bruce Sherman. AP Photo/Wilfredo Lee

MIAMI -- ¿Cómo podría este modelo de negocio que proponen los nuevos dueños de los Miami Marlins, con objetivos de asistencia e ingresos muy ambiciosos, producir resultados positivos a largo plazo?

¿Cómo puede ser exitoso el Proyecto Wolverine, después de que el equipo, bajo el control del dueño anterior, estuvo 14 temporadas consecutivas sin ir a los playoffs?

Las respuestas aparecen en la quinta y última parte de una serie publicada por el periodista Barry Jackson, del diario The Miami Herald, dedicada al documento confidencial que Derek Jeter le pasó en agosto a los potenciales inversionistas cuando estaba en pleno proceso de compraventa de la franquicia.

Desde el punto de vista competitivo, las esperanzas están puestas en el desarrollo que puedan alcanzar los prospectos obtenidos en los recientes canjes de Giancarlo Stanton, Dee Gordon y el dominicano Marcell Ozuna, así como otros jóvenes que se encuentran hoy en las Ligas Menores.

El zurdo Braxton Garrett, principal promesa del pitcheo en las fincas de los Marlins, regresa de una cirugía Tommy John y la gerencia tiene muchas esperanzas de que se recupere y muestre todo su talento.

Si Garrett y todos los prospectos de pitcheo adquiridos durante este invierno alcanzan su potencial, la rotación del 2020 podría ser muy buena y mayormente barata, encabezada por el quisqueyano José Ureña, quien no será agente libre hasta después del 2021.

También estaría su compatriota Jorge Guzman, quien, al decir del ejecutivo Gary Denbo, traído por Jeter a los Marlins desde los New York Yankees, no hay nadie en el béisbol que tenga una bola rápida como él.

Otro dominicano, Sandy Alcántara, es otro recién llegado en el canje por Ozuna con los Cardenales de San Luis y parece más listo para llegar pronto a las Mayores.

Y junto a Garrett y Dan Straily, si para esa fecha permanece en el equipo, ahí estarían los cinco abridores titulares.

Sin embargo, al decir de Denbo, vicepresidente del departamento de cazatalentos, hay ahora mismo ocho o nueve muchachos que podrían pelear un puesto en la rotación abridora.

El bullpen tiene varios brazos jóvenes y fuertes, incluido Kyle Barraclough, bajo control del equipo hasta el 2021 y potencial cerrador, aunque algunos cazatalentos creen que Guzmán podría acometer la tarea con calidad si es movido al bullpen.

Dentro de dos años, la alineación podría disponer en los jardines de Christian Yelich, bajo contrato hasta el 2022, el veloz dominicano Magneuris Sierra y tal vez Derek Dietrich (no elegible para la agencia libre hasta el 2021).

El cuadro interior se proyecta con el antesalista Brian Anderson, que ya debutó en las Mayores en el 2017, el campocorto J.T. Riddle, que dejó buena impresión el año pasado, el quisqueyano José Devers en la intermedia y Justin Bour, quien no será agente libre hasta el 2021, en la primera base.

También figura el inicialista Garrett Cooper, quien la pasada campaña remolcó 84 carreras en sus últimos 83 juegos en las Menores con la organización de los Yankees.

Y bajo ningún concepto deberían los Marlins de desprenderse del receptor J.T. Realmuto, bajo el control del equipo hasta el 2020.

Catchers de su calidad no se encuentran todos los días y para ese entones ya se habrá establecido en la élite de su posición.

Fuera del terreno

De acuerdo con el Proyecto Wolverine, los Marlins planean una nómina de 85 millones en 2020, que saltaría a 116 millones en el 2021.

Esto, basado en ambiciosas proyecciones de ingresos por patrocinio y taquilla, más la expectativa de que el acuerdo de televisión para las transmisiones locales pasen de 20 millones en el 2020 a 52 millones un año después.

La pregunta es si las proyecciones de ingresos de Jeter se materializarán y permitirán ese considerable salto de nómina.

Deben pasar varias cosas para que los números funcionen.

Es difícil ver que los ingresos por boletos suban de 30 millones en el 2017 a 37.5 millones en el 2018, 40.6 millones en el 2019 y 45.8 millones en el 2020.

Pero esto podría funcionar si Jeter puede convencer a los patrocinadores de invertir grandes sumas de dinero, lo que podría suceder si el equipo sorprende con una actuación sobre el terreno mejor de lo esperado en los próximos tres años.

También ayudaría la venta de los derechos de denominación, para darle otro nombre al Marlins Park.

El ex capitán de los Yankees necesita además hacer uso de todo su carisma para persuadir a FOX para que le dé a los Marlins una reforma en el actual contrato televisivo, el peor de todas las Grandes Ligas, antes de que expire en el 2020.

Y por último, el grupo de propietarios busca sumar a otros miembros, que aporten otros 200 millones en capital.

Entonces, volvemos a la palabra de orden: paciencia, paciencia y más paciencia.

Pero tiene que ser en dos direcciones. Los fanáticos deben ser pacientes para esperar el desarrollo de los prospectos y ver en varios años un equipo competitivo.

Y de la misma manera, Jeter y compañía tienen que ser pacientes si las proyecciones no se dan como ellos esperan, porque los seguidores del equipo difícilmente soportarían una nueva decepción.