Managers del Año para quienes hicieron más con menos

El Manager del Año es, de los premios que conceden por votación los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol (BBWAA), el que menos pasiones levanta.

Ello no quiere decir que esté exento de polémica, pero se trata del galardón menos dependiente de las estadísticas y más dependiente de la subjetividad de los votantes.

Este año hubo concordancia en el criterio de selección para ambas ligas y los miembros de la BBWAA premiaron a quienes hicieron más con menos.

Bob Melvin, de los Atléticos de Oakland A, llevó a su equipo a la postemporada (efímera participación, por cierto) con la nómina salarial más baja de todas las Grandes Ligas, apenas 62.6 millones de dólares.
En el otro extremo estaba el debutante puertorriqueño Alex Cora, de labor suprema también, al conseguir con los Medias Rojas de Boston 108 victorias, récord en la historia de la franquicia, al superar los 105 triunfos que obtuvo el equipo en 1912.

Pero en sus manos tenía Cora una plantilla de 206 millones de dólares, la segunda más alta de todo el béisbol.
Es aquí donde entra a jugar la subjetividad de los votantes. Si bien el boricua tenía un equipazo, lo cierto es que otros mentores también tuvieron conjuntos de élite y no consiguieron lo que él.

No basta tener un gran equipo. Hay que saber dirigirlo, aunar voluntades, agrupar egos en torno.

Cualquiera de los dos lo merecía por igual, e incluso Kevin Cash, el de los Rays de Tampa Bay, equipo que si no llegó a los playoffs fue por estar en la misma división de los Medias Rojas y los Yankees de New York, otro que superó el centenar de triunfos.

El anuncio del premio para Melvin, tercero en su carrera, vino después del ganador de la Liga Nacional, que recayó en Brian Snitker, de los Bravos de Atlanta.

Los Bravos del 2018 eran un equipo en proceso de reconstrucción de quienes no se esperaba mucho, en una división que debían dominar de principio a fin los Nacionales de Washington y si acaso, con alguna oposición de los Mets de New York.

Pero Snitker supo comandar a Atlanta, mezcla de veteranos como Freddie Freeman y Nick Markakis, con jovencitos de lujo, como el venezolano Ronald Acuña Junior, Novato del Año, y el curazoleño Ozzie Albies, para ganar contra todo pronóstico el título divisional.

Los Bravos tenían la cuarta plantilla más baja de las Mayores, de apenas 83 millones, aunque apenas siete más que los Cerveceros de Milwaukee, cuyo dirigente, Craig Counsell, quedó segundo en las votaciones.

Pero dinero aparte, a Counsell le reforzaron el equipo en el invierno y su entrada a la postemporada era de cierta manera esperada.