El trabajo rindió frutos para Blake Snell

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Blake Snell y Jacob deGrom, Cy Youngs del 2018 (2:48)

Esta temporada la selección estuvo basada en el promedio de carreras limpias, una estadística centenaria. Enrique Rojas, con el reporte. (2:48)

Blake Snell pasó de ser un pitcher mediocre, del montón, en sus dos primeras temporadas de Grandes Ligas, al mejor serpentinero de todo el béisbol en el 2018.

La transformación del zurdo de los Rays de Tampa Bay fue realmente extraordinaria, con números dignos de otros tiempos, cuando la pelota viajaba menos lejos.

Fue el máximo ganador de todas las Mayores, con 21 (Corey Kluber, de los Indios de Cleveland fue el otro que logró 20) y encabezó la Liga Americana en efectividad, con 1.89.

En lo que va de siglo XXI, solamente el inmortal dominicano Pedro Martínez logró tener una temporada con efectividad inferior a dos carreras limpias por cada nueve entradas en el joven circuito, cuando lanzó para 1.74 en el 2000 con los Medias Rojas de Boston.

Snell tenía, antes del 2018, 43 juegos, todos como abridor, con balance de 11-15 y efectividad de 3.83.

Este año prácticamente duplicó su cifra de triunfos y recortó su efectividad a casi la mitad.

Los bateadores rivales apenas le pudieron conectar para un anémico average de .178 y solamente permitió 112 imparables en 180.2 innings, uno menos de los que toleró en el 2017 en 129.1 entradas.

"Me tomé la temporada baja más en serio y en las últimas semanas antes de que abrieran los campos de primavera, me encerré y dediqué a mi entrenamiento", dijo Snell recientemente en una entrevista con Men´s Journal, en la que explicó la razón para semejante metamorfosis.

"Sabía que el mes y medio de los entrenamientos primaverales realmente me iban a ayudar en la temporada y necesitaba asegurarme de que era el mejor "yo" antes del primer juego de la temporada. Tenía mucha confianza, mucho enfoque y determinación".

Otros números evidencian también su mejoría de un año a otro.

A pesar de trabajar 50 innings más que el año precedente, su cifra de pasaportes en el 2018 (64), fue apenas de cinco más que en 2017.

Su WHIP cayó por debajo de 1.0 (0.97), luego de que en 2016 y 2017 fuera de 1.62 y 1.33, respectivamente.

Y ponchó a 1.22 bateadores por innings, hasta acumular 221 abanicados en la campaña, primera vez que supera los dos centenares.

Es el segundo lanzador de los Rays que gana el Cy Young, luego de que lo hiciera otro zurdo, David Price, en el 2012.

Pero sus números del 2018 fueron mejores que los de Price hace seis temporadas atrás, tanto en triunfos (21 por 20), efectividad (1.89 por 2.56) y ponches (221 por 205).