Sin ver su corral aún, Tata Martino ya buscaba gallinas ajenas

LOS ÁNGELES -- Tras su deserción -abrupta, como todas las defecciones-, Iván Marcone le hizo un favor al futbol mexicano desertando de la confianza del Tata Martino: reveló que le ofreció jugar con la selección mexicana.

Martino aún no sabía qué le ofrecía el futbol mexicano, cuando ya buscaba en el ganado ajeno. Evidentemente, una falta de respeto al jugador.

El técnico argentino ya dudaba del futbolista mexicano antes de conocerlo. Por sus hábitos, es evidente que el Tata buscará naturalizados. Ya lo hizo con Paraguay.

Claro, Martino tiene el aval absoluto de Yon de Luisa para buscar, entre la carroña que arriman al futbol mexicano los promotores, con apenas algunas contadísimas excepciones de jugadores con calidad.

En lo personal, siempre he estado en contra de la presencia de naturalizados en el Tri, así como el hecho de que el técnico de cualquier país sea de una nacionalidad distinta.

Y no es xenofobia, sino que, en algo tan trivial como el futbol, más allá del aplastante impacto financiero que lo rodea, un país debe ser capaz de ganar y puede estar expuesto a perder, con carne de su propia carne y sangre de su propia sangre.

Siempre he sostenido que si México, sólo con jugadores nativos, no llega a ese utópico, castrante y traumático Quinto Partido, que no lo haga, sino hasta que sea capaz de merecerlo.

Además, repasemos: ¿qué jugador naturalizado revolucionó a cualquier selección mexicana? Absolutamente ninguno. Ni Gabriel Caballero, ni Sinha, ni Chaco Giménez, ni Guille Franco, y los que Usted quiera agregar.

Más allá de todas las taras que acompañaron la gestión de Juan Carlos Osorio, debe reconocerse que el colombiano dejó en claro que nunca buscó naturalizados, y hasta desmintió el presunto sondeo a su paisano Avilés Hurtado.

Lamentable que Martino sea desnudado así por Marcone, sobre todo cuando ni siquiera el torneo había comenzado. El Tata hurgaba en el corral ajeno, entre gallinas ajenas, sin saber si había gallos en el corral propio.

Y lamentable que Martino ni siquiera conozca los estatutos que regulan la presencia de naturalizados en selecciones nacionales. Marcone jamás calificaría para ser convocado de cara a Catar 2022.

Más lamentable sin duda, la parsimonia cómplice de la FMF, al no condicionarle la presencia de sólo jugadores mexicano, aunque en realidad, no abundan opciones, a pesar de los caprichos eventuales de Martino.

¿Es Furch mejor que Raúl Jiménez? Grave sería creer que México no tiene un jugador similar a Guido Rodríguez. ¿Y los otros? ¿Zelarayán? ¿Édgar Méndez? ¿Brian Lozano? ¿Camilo Sanvezzo?

Tata Martino debe dedicarse a buscar futbolistas e incluso ayudar a formarlos. Si antes de sentarse en un estadio del futbol mexicano ya consideró que había carencias y escasez, pues tiene cuatro años por delante para ayudar a moldear jugadores apoyando a las selecciones menores.

Curiosamente, dos ex jugadores argentinos, naturalizados mexicanos, y participantes en el Tri, sin gloria alguna, como Gabriel Caballero y Chaco Giménez, fueron ofrecidos para agregarse a su elenco, pero ambos fueron rechazados por su compadre y ahora auxiliar, Norberto Scoponi.

Queda claro que ambos, Caballero y el Chaco, recibidos ambos como técnicos, tienen muchísimo más que ofrecer que el mismo compadre Scoponi.

Tal vez antes de buscar naturalizados donde no los hay, Tata Martino debería revisar detalladamente de quiénes se rodea en su cuerpo técnico.