<
>

Dopaje genético coloca al boxeo profesional bajo sospecha

play
LA CARA OCULTA DEL BOXEO (3:44)

E1: En el primer episodio de la Serie, Bernardo Pilatti revela una grave denuncia de la Agencia Mundial Antidopaje sobre su guerra contra el dopaje genético en el boxeo.   (3:44)

La denuncia de que existen pugilistas que se están inyectando un virus que modifica su información genética y que los laboratorios de la Agencia Mundial Antidopaje (VADA) no lo consiguen detectar, fue la más grave de las revelaciones surgidas en el Seminario Médico organizado por la Asociación Mundial de Boxeo durante su 96ta. Convención Anual celebrada en Medellín, Colombia.

El tema fue abordado por los médicos de la VADA, Nicholas Rizzo y Raúl Saucedo, los cuales describieron con sus exposiciones un panorama sombrío ante la imposibilidad que tienen hoy los laboratorios de detectar el dopaje genético. Una realidad que - ante la falta de control - necesariamente coloca al boxeo de alto nivel bajo sospecha, en medio de una guerra que, aparentemente, la Agencia Mundial Antidopaje está perdiendo.

LA VADA, EL BOXEO Y LA INGENIERIA GENETICA

La Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés) fue creada en 1999 con el objetivo de promover, coordinar y monitorizar la lucha contra el dopaje en el deporte. Sus factores claves son la monitorización del Código Mundial Antidopaje (el documento que armoniza las regulaciones antidopaje en todos los deportes y países) y la elaboración de una lista anual de sustancias y métodos prohibidos que los deportistas no están autorizados a tomar o utilizar.

En el boxeo ese control ha tenido el apoyo de los grandes organismos boxísticos y dentro de ese lapso han sido incontables los profesionales de primer nivel que han fallado en los controles en algún momento de sus carreras, por causa de alguna de las sustancias incluidas en la lista.

Orlando Salido, Brandon Ríos, Andre Berto, Erik Morales, Fres Oquendo, Roy Jones Jr., Antonio Tarver, Vitali Klintschko, Lamont Peterson, Luis Ortiz y Julio Cesar Chávez Jr., entre otros, han fallado en los controles antidoping.

No hay duda de que el control ha sido altamente efectivo, sin embargo, hay una batalla dentro de esa guerra en la cual la Vada solamente acumula derrotas: el dopaje genético. Se trata de un arma letal y hasta hoy invencible en la industria del dopaje que, en términos globales, anualmente se estima que moviliza cientos de millones de dólares

UN METODO LEGAL TRANSFORMADO EN ILEGAL

La terapia génica se emplea para combatir enfermedades crónicas, mediante la introducción de un gen en el cuerpo, que permite procesos como la muerte de una célula tumoral o el estímulo de las defensas del organismo en una persona con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). En la industria del dopaje deportivo, esa terapia fue transformada en un método para alterar la composición genética del atleta y hacerlo más fuerte o más rápido.

Esa capacidad de emplear mal la terapia genética en el deporte indujo a la Agencia Mundial Antidopaje a que incluyera al dopaje genético en la Lista Prohibida. Este se define como: "el uso no terapéutico de células, genes o elementos genéticos, o de la modulación de la expresión génica, con el fin de incrementar el rendimiento atlético" (WADA, 2008).

Ese año (2008), para el boxeo, fue esencial en la tenebrosa asociación con el dopaje genético, cuando se conoció el primer caso de uso de EPO en este deporte. "Sugar" Shane Mosley le dijo a un gran jurado que en 2003 se inyectó con el agente antidopaje EPO mientras se preparaba para una pelea contra Oscar De La Hoya, de acuerdo con las transcripciones de la corte y los calendarios de dopaje revisados por el New York Daily News. Mosley reconoció haber usado drogas para mejorar el rendimiento, pero negó saber que fueran prohibidas o ilegales.

La revelación se produjo en medio del proceso judicial contra los Laboratorios BALCO, que estuvieron en el centro de un escándalo mundial por vender sustancias prohibidas a deportistas de varios países. El EPO Genético, como punta de lanza en esta forma de dopaje, tendría otro capítulo con el escándalo provocado por el ciclista Lance Armstrong en 2013 cuando admitió haberse dopado durante su carrera en la cual llegó a ganar siete veces el Tour de France. "Mi coctel era EPO, transfusiones y testosterona", admitió.

Luego, el boxeo aparecería nuevamente relacionado con métodos prohibidos, cuando se produjo el escándalo de la clínica Biogénesis de Coral Gables, Florida y la investigación del periódico Miami New Times vinculó al boxeador cubano Yuriorkis Gamboa con el uso de esos tratamientos ilegales.

El reciente Seminario Médico de la AMB en Colombia, trajo el tema una vez más a la opinión pública, pero desde la perspectiva del boxeo, donde el posible uso de ese tipo de métodos, a partir de las denuncias, coloca a todo el boxeo profesional en la primera línea de las sospechas.

EPO GENETICO, HORMONA DEL CRECIMIENTO y ANABOLICOS DE USO VETERINARIO

De las ochenta disciplinas que fiscaliza la VADA, el boxeo ocupa el octavo lugar entre las que más veces han violado sus reglas contra el uso de sustancias prohibidas. Ese dato es elocuente para incrementar las sospechas sobre el posible uso indiscriminado de métodos indetectables como el EPO genético, por ejemplo.

El Médico Cirujano, Raúl Saucedo, que ha supervisado controles en diversos eventos deportivos de alcance mundial, que fue miembro Board de la WADA y que actualmente es consultor-expositor de la misma, durante su exposición explicó la forma en la cual han cambiado los métodos de los deportistas para mejorar su rendimiento mediante procedimientos ilegales.

"En estos momentos ya no se necesita tener una ampolla de un medicamento utilizado para trastornos médicos. Hoy existe el EPO genético. Se inyecta el gen a través de un virus atenuado, que modifica la información genética. Los laboratorios acreditados ante la Agencia Mundial Antidopaje, en estos momentos están en proceso de investigación para conseguir detectar el ingreso al organismo de productos genéticos. Pero les diré que estos momentos no se están detectando..."

Al responder a ESPN Digital, sobre el EPO Genético, Saucedo explicó que "la eritropoyetina es una enzima que ayuda a formar glóbulos rojos o eritrocitos, que son el ente transportador del oxígeno en la sangre. Es una sustancia que ayuda a oxigenar todo el organismo del ser humano".

"Lo curioso - agregó - es que hoy, se está sintetizando por medio de ingeniería genética a través de un virus atenuado que se inyecta en el genoma y es prácticamente indetectable para los Laboratorios".

Pero hay otras sustancias que son letales y cuya utilización por parte de pugilistas también fue denunciada. Una de ellas es la hormona del crecimiento humano que no se puede controlar, no se puede medir y ni siquiera se puede graduar.

"Se trata de una Insulina de crecimiento uno que estimula el crecimiento de los músculos y de distintas partes del cuerpo", nos dijo Saucedo. "La misma también se utiliza mediante la inoculación de un virus no patológico que produce la alteración del ribosoma, cambiando la estructura genética de la célula".

Saucedo también se refirió a otras sustancias como la miostatina que inhibe el crecimiento muscular y cuya manipulación permite entender el alcance de los nuevos métodos de dopaje en el deporte. "Esa proteína debe existir en el cuerpo - explicó Saucedo - para evitar que el músculo crezca, pero si nosotros le inyectamos un virus y alteramos su componente genético, la eliminamos y el musculo va a crecer de manera indeterminada".

A esos métodos, el expositor de la VADA agregó otra denuncia asustadora sobre la utilización de productos veterinarios para los cuales también existen dificultades de control.

"En todos los gimnasios de nuestros países de América Latina hay una distribución indiscriminada de anabólicos de uso veterinario, que ingresan a los países como contrabando, sin registros sanitarios, creando una libre venta que es un verdadero atentado contra la salud pública", denunció.

PELEAS DESIGUALES EN BOXEO PROFESIONAL

La razón por la cual a este primer episodio de la Serie (La Cara Oculta del Boxeo) le asignamos el título de "el boxeo bajo sospecha", nació de las advertencias pronunciadas al cierre de la exposición de Saucedo en el Seminario realizado en la Universidad de Antioquia, en Medellín, Colombia.

"No va haber igualdad de condiciones entre los boxeadores. Un boxeador que usa un diurético para bajar de peso, va a estar debilitado. Va a boxear, pero no podrá hacerlo en igualdad de condiciones. Por el contrario un boxeador que se haya aplicado tres meses antes, eritropoyetina con tecnología genética va a tener mayor resistencia, va a llegar a los doce asaltos con mayor oxigenación. Toda esta fisiología del deporte es lo que está logrando la ingeniería genética en el deporte", alertó Saucedo.

La declaración de Shane Mosley, donde reconoció haber utilizado EPO genético en el año 2003, es una pista inevitable hacia la peor de las sospechas ¿Es posible creer que Mosley fue un caso aislado? ¿Es posible creer que en estos catorce años transcurridos ningún otro pugilista de alto nivel, no lo haya imitado? Bajo esta denuncia, ¿con que credibilidad aceptamos tantas victorias de pugilistas que entre una y otra pelea demostraron tantas diferencias en la superación física sea en cardio, en pegada o resistencia?

El boxeo tal como lo conocemos, sin duda, está bajo sospecha, pero, ¿es posible mejorar los controles? ¿Por cuál razón no es posible imaginar que pronto estos métodos serán detectados? ¿Qué barreras enfrenta el control en Estados Unidos, por ejemplo, para que el sistema antidopaje sea más efectivo?

Lo sabremos en el próximo episodio de La Cara Oculta del Boxeo.