Historias de vida: Rosa Mota

ESPN Run

Una de las mujeres que escribieron la historia grande del maratón mundial es Rosa Mota. Nacida el 29 de junio de 1958 en Oporto, Portugal, fue nada menos que campeona olímpica de esta distancia en los Juegos de Seúl 1988.

Rosa dio sus primeros pasos en el atletismo por consejo de los médicos para combatir el asma. Al principio participaba sobre todo en pruebas de cross-country, hasta que en 1980 conoció a Pedro Pedrosa, quien sería su entrenador durante toda su vida deportiva. Su primera gran competición fueron los Campeonatos de Europa de Atletismo de 1982, celebrados en Atenas.

Era la primera vez que se celebraba la maratón femenina en el marco de un gran evento atlético, y era también la primera vez que Rosa Mota corría una maratón. Pese a no contar entre las favoritas se hizo con la medalla de oro en 2h36:03, venciendo a una especialista consagrada como la noruega Ingrid Kristiansen, que solo fue bronce.

Al año siguiente, en 1983, obtuvo la victoria en la prestigiosa Maratón de Chicago, logro que repetiría en 1984. Y una temporada más tarde, en la primera maratón olímpica femenina de la historia en los Juegos de Los Angeles 1984, obtuvo la medalla de bronce detrás la estadounidense Joan Benoit (oro) y la noruega Grete Waitz (plata). Fue a partir de ese año que Rosa Mota sería la gran dominadora de la prueba de maratón hasta finales de la década de los ochenta.

Revalidó su título de campeona europea en 1986 en Stuttgart (2h28:38), se proclamó campeona mundial en 1987 en Roma (2h25:17 y con más de 7 minutos de ventaja sobre la 2ª clasificada, la mayor ventaja de la historia en unos Mundiales o Juegos Olímpicos), y finamente obtuvo la victoria más importante de su carrera, ganando el oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. En esa maratón, Rosa atacó a falta de 2 km para la meta y ganó con 2h25:40 y con 13 segundos de ventaja sobre la australiana Lisa Martin, que fue plata con (2h25:53), mientras que el bronce se lo llevó la alemana oriental Katrin Dörre con 2h26:21.

Otras victorias resonantes de su brillante carrera deportiva estuvieron en la Maratón de Boston, que ganó en tres ocasiones (1987, 1988 y 1990), la Maratón de Chicago en dos (1983 y 1984), y la maratón de Londres, que ganó en 1991, en la que fue su última victoria importante. Sus otras victorias las logró en Rotterdam (1983), Tokio (1986) y Osaka (1990).

En el año 1992, debido a problemas físicos, decidió poner fin a su carrera deportiva. En total Rosa Mota corrió 21 maratones entre 1982 y 1992, ganando 14 de ellos. Curiosamente su mejor marca, de 2h23:29 la logró en la Maratón de Chicago de 1985, donde solo pudo acabar 3ª, por detrás de Joan Benoit y de Ingrid Kristiansen.

Sus mejores marcas personales:

• 5.000 metros - 15:22,97 (1985)
• 10.000 metros - 32:33,51 (1985)
• Maratón - 2h23:29 (1985)