Falcons toman nota en Minneapolis para el Super Bowl LIII

Ahora que los Philadelphia Eagles vencieron a los New England Patriots en el Super Bowl LII, podemos prestar atención al juego del próximo año en lo que, seguramente, será un ambiente más cálido.

Atlanta será la sede del Super Bowl LIII, lo que significa que el dueño de los Falcons, Arthur Blank, tiene la oportunidad de mostrarle al mundo el Mercedes-Benz Stadium de $1,5 billones, inmueble que abrió sus puertas el año pasado y recibió favorables críticas fuera de algunos problemas con el techo retractil.

Miembros del comité organizador de Atlanta estuvieron en Minneapolis para tomar notas del Super Bowl de este año para tener una mejor idea de cómo prepararse. La organización de los Falcons mandó a 25 personas para ayudar a adelantar la estrategia.

“Tuvimos un contingente grande en Minneapolis para revisar todo y ver qué nos gustaba, lo que no, lo que podríamos cambiar, lo que podríamos hacer mejor”, dijo Blank en charla telefónica en días pasados. “Nuestro ambiente es un poco diferente porque las cosas están más cercas las unas de las otras. Esa es una de las razones por la que nuestro estadio ha tenido éxito: estamos a media milla de más de 10,000 cuartos de hotel. Se tiene el Centro de Congresos Mundial de Georgia justo ahí, así que tienes todas estas cosas que le facilitan la vida a los aficionados, a la prensa y a todos”, agregó el propietario.

Directivos del comité organizador aseguran que el techo no será problema la próxima temporada. Otra preocupación que ha surgido es la congestión dentro del estadio y la facilidad para que los aficionados salgan del mismo luego de los partidos. Blank confirmó que existe un plan para añadir dos puertas a las ya existentes.

“Hay un par de puertas más que se van a instalar en puntos de mucha afluencia. Es algo que ya están arreglando”, indicó Blank. “No sé exactamente cuándo lo terminarñan, pero sé que ya se están ocupando de eso. Cualquier problema que afecte el camino de la gente, lo tenemos que arreglar y modificar”.

El Mercedes-Benz Stadium, construido en un periodo de 39 meses, tiene 71,000 asientos, pero su aforo puede aumentar a 75,000. Hay 24 bares y restaurantes y 673 concesiones puntos de venta. El inmueble mantendrá el programa “Fan First Menu Pricing” para el Super Bowl LIII con productos a un precio de $2 como hot dogs y refrescos y de $3 como nachos y rebanadas de pizza.

Blank espera que sus Falcons estén en la pelea por el título de la NFL el próximo año. Ningún equipo ha jugado el Super Bowl en su propio estadio.

“Ser el primer equipo en ser sede y jugar el Super Bowl, sería, creo, algo increíblemente especial y único”, indicó Blank. “Sería un gran honor y habiendo dicho eso, tenemos que dar muchos pasos entre ahora y que eso suceda”.

Atlanta ganó el derecho a organizar el Super Bowl de 2019 en mayo de 2016. El del año siguiente será el primer Super Bowl celebrado en Atlanta desde el 30 de enero del 2000, cuando los entonces St. Louis Rams vencieron a los Tennessee Titans 23-16 en la edición XXXIV.

Una helada golpeó a la ciudad la semana previa a ese juego, el cual se disputó bajo el domo del ahora demolido Georgia Dome. Blank dijo que otro dueño de equipo expresó su preocupación porque otra helada azote a Atlanta y señaló que le respondió que fue “una cosa de esas que pasan una vez cada 100 años” y que era improbable que ocurriera otra vez.