Sam Shields supera conmociones y está de regreso sin pensar en riesgos

En una conferencia telefónica, Shields admitió que dudó muchas veces sobre su capacidad para volver a jugar. AP Photo

THOUSAND OAKS, Calif. -- Los dolores de cabeza iban y venían, sin indicar cuándo podrían regresar. Se mantuvieron con él en la oscuridad, se avivaron cuando hubo luz y algunas veces se sintió como si nunca fueran a terminar. Sam Shields, campeón de Super Bowl y cornerback de Pro Bowl, pensó que quizá no volvería a jugar futbol americano otra vez.

"Durante el año que estuve fuera, dudé mucho", dijo Shields.

Shields tiene otra oportunidad ahora, con un equipo como Los Angeles Rams que ya tenía profunidad en su posición, pero que lo codiciaba de cualquier manera. No ha jugado desde el 11 de septiembre de 2016, cuando una tackleada de rutina provocó su segundo reporte por conmoción en un periodo de nueve meses y el cuarto reporte de conmoción en un lapso de seis temporadas. Shields se perdió el resto de la campaña 2016, lo dieron de baja en febrero siguiente, cuando le restaba por cumplir un año de un contrato de cuatro y $39 millones, y se pasó todo el 2017 preguntándose si se había perdido para siempre la oportunidad de jugar.

"Ha sido una cuestión de ir y venir a lo largo de todo el año, si podría o no regresar", dijo Shields en una conferencia telefónica con prensa de Los Angeles, la semana pasada.

"Luego me siento bien, luego no me siento bien".

En su mejor momento, Shields era un outside cornerback electrizante con habilidades de cobertura de élite. Corrió 40 yardas en 4.3 segundos en su pro day en la Universidad de Miami, pero no lo drafteraron porque recientemente había cambiado de receptor abierto a esquinero. Se unió a los Green Bay Packers y, eventualmente, se convirtió en el corazón y alma de su defensiva, compilando 18 intercepciones y 45 rupturas de pase en sus primeras seis temporadas en la NFL, de 2010 a 2015.

Pero las conmociones fueron muy frecuentes, nunca más de lo que fueron al inicio de 2017.

"Justo después de la temporada, viví un infierno; dolores de cabeza, no podía ver la luz, cosas como ésas".

A mediados del año, sin embargo, Shields se registró en el renombrado departamento de neurología de la UCLA. Permaneció ahí por seis meses y dijo que comenzó a "sentirse mejor y mejor cada día", hasta el punto en el que eventualmente se sintió lo suficientemente cómodo para darle otra oportunidad al futbol americano. Comenzó a dormir por las noches sin sentirse miserable a la mañana siguiente. Los dolores de cabeza se habían disipado.

Los Rams expresaron interés en Shields aún después de que se hizo conocido que no tendría actividad en 2017. Si decidía volver, el gerente general Les Snead, dijo, "queremos ser el primer equipo al que visite".

Shileds visitó a los Rams este mes y pasó un par de días en sus instalaciones. La mayor parte de ese tiempo se dedicó a pruebas médicas, pero también hizo algo de trabajo en el terreno e impresionó al equipo con su nivel de acondicionamiento. Snead dijo, Shields está "completamente listo" ahora. Jugará sin restricciones iniciales, pero estará detrás de nombres como Aqib Talib, Marcus Peters y Nickell Robey-Coleman en un un depth chart que ha crecido exponencialmente desde que comenzó el receso de temporada, su rol y su posición aún son indeterminadas.

Shields declaró que haría cualquier cosa que el equipo quisiera y que jugaría de la forma en la que siempre lo ha hecho, incluso con el riesgo de que otra conmoción podría provocarle daños en su salud a largo plazo.

Está tratando de no enfocarse en esa parte.

"Realmente, no pienso en ello ahora porque me siento mejor, así que realmente no pasa por mi mente", dijo Shields. "Me sometí a los exámenes y todo eso, me siento mucho mejor. Ahora, estoy tratando de mantenerme de esa manera".

Shields dudó "muchas veces" sobre si podría hacer esto otra vez. Pero fue porque no sabía si los dolores de cabeza le permitirían jugar, no por el miedo que esos dolores de cabeza provocaron. El contrato de Shields vale un $1 millón de dólares. El equipo está asumiendo un riesgo fuerte, pero el mismo Shields está asumiendo el riesgo, en gran parte, porque cree que puede ser grande otra vez.

"El futbol americano está siempre en mí", dijo Shields. "Me gusta montar una bicicleta. Todo el gran tema era superar la parte del dolor de cabeza, la parte de la cabeza. Me hice las pruebas, lo superé y volví a la normalidad. Créanme".