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Lo mejor y lo peor del año

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Resumen: Henrik Stenson, campeón en el British Open (2:24)

British Open 2016. (2:24)

BRISTOL -- ¿Qué deja el 2016 en los links de golf? Memorias, recuerdos, asombros y tristezas. Birdies y bogeys. Aquí, un repaso de lo mejor y lo peor del año.

LO MEJOR DE 2016 -- TROON: UN OPEN PARA LA HISTORIA
De los cuatro grandes campeonatos del año siempre hay uno que sobresale por sobre el resto y este año le tocó al Open Championship. A partir del jueves cuando Mickelson estuvo cerca de anotar el primer 62 en la historia de los majors, lo sucedido en Royal Troon quedará en la memoria, no solo como el mejor del año, sino como uno de los grandes Open de la historia.

Mickelson y Stenson jugaron juntos el domingo y dieron una exhibición que no olvidaremos. Salió con uno de ventaja el sueco y algo de nervios había, pero rápido empezaron a hacer birdies y ambos se prendieron en un duelo memorable. No sé si muchos lo recuerdan, pero Stenson llegó con dos de ventaja al tee del 18 y su golpe de salida frenó pocos centímetros antes del bunker que terminó con las esperanzas de Norman en 1989. Seguramente otra hubiera sido la historia si la pelota de Stenson se metía en ese bunker, pero no fue así por suerte para él y cerró con un gran birdie en el hoyo 72, para firmar 63 golpes en la ronda final, 264 golpes y 20 bajo par en el campeonato. Todos estos números son récord para el Open Championship.

Stenson se transformó así en el primer sueco en ganar un major y a los 40 años cerró una temporada fabulosa siendo declarado Jugador del Año en Europa. Una semana inolvidable en Troon.

LO MEJOR DE 2016 -- JUEGOS OLÍMPICOS: LA VUELTA DEL GOLF
Cuando en 2009 el Comité Olímpico Internacional decidió incluir en el programa de Rio 2016 al golf no muchos tomaron conciencia de lo que significaba. El apoyo que esto le daba al golf en los países en donde este deporte no es muy popular era de suma importancia. En todo el mundo los comités olímpicos de cada país reciben dinero del estado para desarrollar los deportes que forman parte de los JJOO y a partir de ese momento el golf entró en ese círculo. Los meses previos a la disputa de los juegos hubo bajas importantes, declaraciones poco oportunas (algo que tratamos la semana pasada en lo peor del año) y discusiones acerca del formato de juego en Rio. La cuestión es que llegó el día del comienzo del juego, el local Adilson Da Silva pegó el primer golpe y el golf volvió en forma oficial a los Juegos Olímpicos. Lo que vino después fue la confirmación del atractivo del golf en cualquier parte del mundo. Inclusive en un país como Brasil en donde el golf casi no existe, se vendieron todas las entradas del fin de semana para ver la definición. El rating de televisión en Suecia fue más alto que el del Open Championship cuando ganara Stenson (el sueco definió con Rose) y en Corea del Sur la audiencia televisiva fue la más alta en la historia del golf femenino para ver a Inbee Park colgarse la medalla dorada.

El golf tiene asegurado su lugar en Tokyo 2020 y en 2017 el COI decidirá sobre el futuro de nuestro deporte a partir de 2024. Para mí fue sin dudas el hecho más importante del año y es mi deseo que el golf siga formando parte de los Juegos Olímpicos en el futuro. De lo que no tengo dudas es que más de uno de los que no fue ya está arrepentido, y creo que varios de ellos estarán en Tokyo.

LO MEJOR DE 2016 -- GRILLO: UNA REALIDAD SIN TECHO
Ganó su primer torneo como jugador regular, jugó los 4 majors y pasó el corte en todos ellos (algo que solo 14 jugadores lograron), terminó el año metido entre los 25 mejores del mundo, fue nombrado Novato del Año en el PGA Tour, pasó la barrera de los 3 millones de dólares en premios y lo que es todavía más importante, todos hablan de él. Todo esto que suena bastante increíble le sucedió a Emiliano Grillo. Lo más notable es que él no se asombra de lo que le sucede. Grillo es de esos extraños personajes que se ven en esas situaciones y por eso cuando le suceden para él es normal. Como si estuviera esperando que le pasen. Como si supiera que algún día le van a pasar.

A los 24 años e instalado en Estados Unidos desde hace ya casi 10, Grillo es un jugador diferente. Reconocido por toda la prensa, pero además respetado por los demás jugadores. El chaqueño creció jugando con Spieth, Thomas, Rogers, Kaufman y varios más de esa generación que egresó de la escuela secundaria en 2011 y que hoy están ya instalados en el tour. Hasta donde podrá llegar nadie lo sabe, como tampoco sabemos si sus picos más altos serán tan altos como los de Cabrera. Lo que sí me animo a decirles es que, si no existe alguna lesión o algún problema personal de esos que afectan la carrera de cualquier deportista, Emiliano Grillo jugará en el PGA Tour por muchos años y ganará varias veces.

Alguien me preguntaba este año si ganará Majors y eso es algo impredecible. Si no, pregúntenle a García, Donald, Westwood, Montgomerie, Kuchar y tantos otros grandes nombres que nunca pudieron lograrlo. Grillo es un enorme jugador y tenemos la obligación de disfrutarlo, no exigirle nada y esperar que las cosas sucedan. Lo bueno es que él sabe que llegarán.

LO MEJOR DE 2016 -- 58: FURYK LO HIZO DE NUEVO
Cada vez que un jugador se pone en posición de bajar los 60 golpes todas las cámaras de televisión empiezan a seguirlo para ver si logra la hazaña. Varios 59 han habido en la historia del PGA Tour, curiosamente ninguno en el European Tour todavía, pero este año apareció el primer 58. El encargado de hacerlo fue Jim Furyk y el escenario fue el TPC River Highlands, en donde cada año se juega el Travellers Championship. Esta es una cancha que conozco bien porque queda a pocos minutos de los estudios centrales de ESPN y hemos jugado allí varias veces con Hernán Rey. No es una cancha larga, pero sí requiere de gran precisión. Solo 2 par 5 hacen más difícil la historia, pero como contrapartida el hecho que sea par 70 ayuda a soñar con un número realmente bajo. Luego de una primera ronda de 73, Furyk estaba cerca de fallar el corte, algo que logró con lo justo al anotar 66 el viernes. Los 72 del sábado lo dejaron al fondo del tablero. El domingo todo cambió, aunque a las 8.41 de la mañana no eran muchos los testigos. Luego de un par al 1 llegó el primer birdie desde 5 metros en el 2, y en el 3 la indicación que algo bueno podía suceder. Furyk le pegó a la bandera desde 155 yardas, pero no sabía qué había pasado. Llegó al green y encontró la pelota dentro del hoyo. Cinco birdies más en los siguientes 6 hoyos lo hicieron completar la ida en 27 golpes. La vuelta arrancó con todo y otros tres birdies del 10 al 12 ya lo ponían para 59. Ahora faltaba uno más para lograr la hazaña. No bajó el par 5 del 13, falló de cerca en el 14 y en el 15 vio como su putt dio toda la vuelta al hoyo. Parecía que no llegaba, pero en el 16 embocó un putt imposible desde 7 metros y ponerse para 58. Los últimos dos capítulos son complicados y Furyk los navegó sin problemas tirando para birdie en ambos. El primer 58 en la historia del tour había llegado y de la mano de un jugador que 3 años antes había firmado 59.

LO MEJOR DE 2016 -- DJ: EL AÑO ESPERADO
Finalmente Dustin Johnson rompió el maleficio de los majors y levantó el trofeo del US Open en Oakmont. Pebble Beach 2010 fue el primer golpe que se pegó Johnson cuando arrancó bogey, triple y doble el domingo para perder contacto con la punta. Un par de meses después apoyó el palo en un lugar con arena en el 18 de Whistling Straits sin saber que era uno de los más de 1000 bunkers que Pete Dye puso en ese cancha. Los dos golpes de multa lo dejaron fuera del playoff. Un año más tarde venía peleando con Darren Clarke el Open en St.Georges y en forma inexplicable tiró afuera su segundo golpe en el 14 para dejarle servido el campeonato al norirlandés. Llegó 2014 y problemas personales lo dejaron fuera del tour por 8 meses. En 2015 punteaba en St.Andrews luego de dos rondas y la mayoría lo daba como ganador, pero otra vez el fin de semana fue malo para DJ. Finalmente, y a pesar del desastre que hizo la gente de reglas de la USGA, Dustin Johnson se quedó con su primer gran campeonato. En 2016 ganó un major (US Open), un WGC (Bridgestone) y uno de los playoffs (BMW). Todo estaba listo para coronar una gran temporada en Atlanta, pero otra vez el domingo jugó mal. Poco importó porque el año ya estaba hecho para Johnson que de aquí en más será un jugador temible en cada semana en la que se presente.

Augusta parece hecha para él y Erin Hills, sede del US Open en 2017, puede ser la cancha más larga en la historia de los Majors. Ya ganó uno y se sacó el peso que tenía en su espalda. Ahora puede ganar varios más de esos que todos quieren.

LO MEJOR DE 2016 -- TIGER: UN REGRESO QUE SE HIZO ESPERAR
Finalmente volvió a jugar. Luego de más de 15 meses, Tiger Woods clavó el tee en el hoyo 1 de Albany y compitió junto a un grupo de 18 de los mejores del mundo. Hubo de todo, bueno y malo, muy bueno y muy malo, pero eso poco importó. Lo que todos esperábamos era verlo pegarle a la pelota en competencia y eso llegó la primera semana de diciembre en Bahamas. Ahora habrá que verlo jugar en el tour con todo lo que eso significa.

LO PEOR 2016 -- PALMER
La noticia nos pegó a todos. No porque no supiéramos que la salud del Rey no era la mejor. La noche en que había terminado la Fedex Cup con la soberbia actuación de Rory McIlroy llegó desde Latrobe la peor de las noticias. Mientras lo preparaban para una cirugía para reparar un problema en su corazón, Arnold Palmer dejaba este mundo. El universo del golf quedó paralizado con la noticia y de inmediato comenzaron a llegar los saludos desde todos los rincones de la tierra. El hombre que había jugado con presidentes y reyes, que para muchos era inmortal, provocó el llanto y consternación de las más grandes figuras del golf mundial.

LO PEOR 2016 -- WESTWOOD
Uno de los grandes jugadores europeos de la Ryder Cup de los últimos 20 años la pasó muy mal en la última edición de los matches. Elegido por Darren Clarke, capitán y amigo, Westwood jugó muy mal y encima erró dos putts el sábado a la tarde en los dos hoyos finales del fourball que pudieron haber cambiado todo el resultado. El inglés no merece despedirse de la Ryder Cup de esa manera. Ojalá tenga revancha.

LO PEOR 2016 -- CABRERA
Un año que el cordobés querrá olvidar. No jugó bien, padeció con el hoyo 15 de Augusta y sufrió toda la temporada con su juego corto. Cerró el año fallando el corte en Olivos y se volvió a Córdoba siendo consciente que así todo será muy difícil. Deberá ponerse en manos de alguien que lo ayude a resolver sus problemas alrededor del green. Lo bueno es que sabe que tiene un problema y ese es el primer paso para poder resolverlo.

LO PEOR 2016 -- AUSENCIAS OLÍMPICAS
Si bien los JJOO fueron la nota sobresaliente de 2016, las bajas de algunos de los más destacados jugadores fue una de las malas noticias del año. Arrancó Scott allá por el mes de marzo y después siguieron Johnson, Day, Schwartzel, Spieth y McIlroy. Fue el norirlandés el que hizo el peor de los bogeys con sus declaraciones durante la semana del Open en Troon. Creo que varios de ellos se arrepintieron rápido de lo que habían hecho.

LO PEOR 2016 -- PGA CHAMPIONSHIP
Fue el más flojo de los 4 majors. El clima no ayudó y la cancha no entusiasmó a nadie. Solo el águila de Day en el final le puso algo de emoción a un campeonato que salvo Jimmy Walker no creo que nadie recuerde.

LO PEOR 2016 -- HOYO 12
No le será fácil a Spieth olvidar el hoyo 12 de Augusta. Con 9 hoyos por jugar tenía 5 golpes de ventaja, pero hizo bogey el 10 y cuando falló el putt para par en el 11 salió muy enojado para el siguiente tee. Ya sabemos que eso no se hace, sobre todo cuando lo que tenés que enfrentar es el hoyo 12 de Augusta. Fue duro de ver y de relatar. No me imagino lo duro que habrá sido para Spieth.

2017
Se termina el año y es hora de pensar en lo que se viene. Si hay algo que me intriga es cómo será el capítulo 2017 del libro de Tiger Woods, que por momentos pareció de ciencia ficción, que en otros pareció sacado de una revista de chismes y que en estos últimos tiempos tuvo más que ver con la medicina que con el deporte. Esta última semana, Tiger anunció que jugaría el Genesis Championship en Los Angeles, torneo que beneficia a su fundación. Por ahora es el único torneo confirmado para 2017, pero quiero suponer que jugará algo más antes de Augusta. Si decide no jugar Torrey Pines, es posible que Phoenix sea el torneo que marque la vuelta al tour. Si su decisión es no jugar nada hasta el Genesis, entonces es probable que juegue el Honda Classic, muy cerca de su casa, Bay Hill en homenaje a Palmer y después llegue al Masters con tres torneos jugados en el último mes y medio. Creo que por ahí puede andar la cosa, aunque esto es si Tiger Woods tiene deseos serios de volver a ser un jugador activo. Hace poco lanzó su nueva corporación, tiene varios trabajos de diseño de campos en carpeta, sus hijos están creciendo y no se los quiere perder, lo que me lleva a pensar qué parte será más importante para Tiger a partir de ahora.

¿Predominará el Tiger jugador por sobre el Tiger corporate/familia o será al revés? Su juego también tendrá un papel importante en este rumbo que deberá tomar en un no muy largo tiempo. Una buena incógnita para tratar de empezar a descifrarla con sus scores, sus declaraciones, con cuántos torneos jugará, etc.

Se me acaba el espacio y solo hablé de Tiger. Hay muchas más cosas para ir palpitando como por ejemplo cuándo volverá Mickelson luego de sus dos operaciones de hernia, cómo será el año de Cabrera con un calendario limitado por su status en el tour, ver si Villegas puede mantener el buen ritmo con el que cerró 2016, tengo sumo interés por ver a Emilio Domínguez y Augusto Núñez jugar en el WEB.com Tour, caminar Erin Hills y saber de qué se trata esta nueva cancha de US Open, poder tener a Grillo jugando en el equipo internacional durante la Presidents Cup enfrente a New York y muchísimas cosas más.

Por ahora nos despedimos de y queremos agradecerles su apoyo durante 2016, sus mails con críticas/preguntas/observaciones nos sirven y mucho, desearles que pasen una muy Feliz Navidad junto a sus familias y que 2017 sea el mejor año de sus vidas. Siempre tratando de llevarla por el fairway y con más birdies que bogeys.

Hasta el año que viene.