Dustin Poirier dominó a Max Holloway en UFC 236

Dustin Poirier negó a Max Holloway la oportunidad de cobrar venganza de su derrota del 2012 y lo dominó para llevarse el cinturón interino de peso ligero en el combate estelar del UFC 236 en Atlanta.

Luego de vencerlo por sumisión en UFC 143 hace casi ocho años, Poirier ahora dominó a Holloway durante cinco asaltos para mejorar su récord a 25-5 y ganar el primer título de su carrera en el UFC.

Poirier se dedicó a castigar el rostro de Holloway desde el primer asalto, imponiendo condiciones en la pelea de pie.

El segundo round se mantuvo el ritmo y Poirier volvió a conectar en repetidas ocasiones el rostro de Holloway, quien estuvo cerca de irse a la lona.

Holloway pareció emparejar el combate en el tercero, conectando mejores golpes pero sin lograr lacerar el rostro de Poirier, quien no cambió la estrategia.

Para el cuarto asalto, Poirier conectó un rodillazo al rostro de Holloway, que sufrió un corte profundo en la ceja y a partir de ese momento la sangre pareció limitar a "Blessed".

"Diamond" mantuvo el control para el último episodio para sellar su triunfo por tarjetas idénticas 49-46 y proclamarse monarca interino de peso ligero.

"Este es mi cinturón, me lo gané", declaró Poirier al final del combate. "Se siente como un sueño en este momento. Siento que vencí al mejor peleador libra por libra en el mundo. Para ser el mejor tienes que vencer al mejor".

Por su parte, Holloway (20-4) reconoció al final del combate que puso fin a su racha de 13 victorias consecutivas que no tuvo una buena actuación.

"No voy a quitarle nada a Dustin", dijo Holloway. "Venció a un campeón del mundo y es un campeón del mundo. No fue mi noche, fue la de él".

Tras su victoria, Poirier se perfila ahora a un combate contra el campeón Khabib Nurmagomedov para la unificación.

"En palabras de Daniel Cormier, junta tus cosas, tenemos un cinturón por el cual pelear", retó Poirier a Nurmagomedov.