El flagelo de los hooligans

CIUDAD DE MÉXICO -- Los problemas que semana a semana los temibles hooligans generan en Inglaterra viajaron con ellos a la Copa del Mundo de México 1986. A lo largo de todo el torneo han protagonizado varios escándalos, incidentes y peleas con otros hinchas. De esta manera relató el periódico español La Vanguardia los actos de violencia llevados a cabo por los hinchas británicos.


La tremenda decepción provocada por el mal juego de la seeccion inglesa ante Marruecos provocó que se desatara la fura de los "fans" británicos desplazados a Monterrey, que siguen protagonizando desmanes que alientan la indignación de los ciudadanos regiomontanos. Por las calles de la capital del estado de Nuevo León se suscitaron diversas peleas provocadas por ingleses en estado de ebriedad, por lo que la policía practicó más de medio centenar de detenciones.

Los "hooligans", como llaman ya en todas partes de México a los seguidores de la Selección inglesa llegados de las islas Británicas organizaron una organizaron una tremenda bronca al término del decepcionante encuentro, jugado en la tarde del viernes en el Estadio Tecnológico, produciéndose un total de seis detenidos, cinco ingleses y un mexicano. Un inglé tuvo que ser trasladado al hospital tras las duras peleas.

Los ingleses más pacíficos se limintaban a cantar y a enarbolar sus banderas, gritando a coro "todo lo que pedimos es un gol", lo que no tenía respuesta por parte de su Selección. Aunque todos seguian consumiendo cerveza en cantidad para combatir un calor que en las gradas se acercaba a las 40 grados, poco a poco se fueron acallando sus voces ante la pobreza del juego mostrado por sus jugadores.

Los "hooligans" iniciaron el escándalo desnudándose en las tribunas durante el desarrollo del partido, pero sin que por el momento se produjeran altercados. En el encuentro anterior de la Seleccion británica, frente a Portogal. los ingleses ya buscaron deliberadamente la provocación al mostrar su trasero desnuda a los indignados aficionados mexicanos. Fotografías de ingleses con el "culo al aire" han aparecido estos días en la prensa local.

DESNUDOS EN LA PLAZA
Al término del partido. unos 300 aficionados ingleses se negaron a salir del estadio, por lo que fue necesaria la intervención de los 6.000 policias designados para la seguridad del recinto, quienes formaron un cerco humano que se fue estrechando hasta sacar a golpes del campo a los desabridos y violentos jóvenes. Míentras tanto, fuera de las instalaciones deportivas, unos cien ingleses se enzarzaron en una pelea con otras lentos regiomontanos que les hicieran frente, produciendose numerosos contusionados. La policía practicó las primeras detenciones.

La policía destinó dos helicópteros y unos diez mil agentes para poder controlar el zipizape, sin lograr detener la furia de los ingleses cansigo mismos, ya que no tenían rivales contra los que desatar sus muchas frustraciones en este Mundial. La mayoría de los ingleses se encontraban Dorrachos, ya que desde mediodía no dejaban de ingerir bebidas alcoholicas, agotando prácticamente la cerveza en todos los establecimientos.

Mas tarde, los "hoolingans" se dirigieron a la plaza central de la ciudad donde hombres y mujeres se desnudaron, procediendo a bañarse en las fuentes del paseo en cuyo entorno se encuentran los principales edfificos de gobierno. Ante esta situación. un centenar de coches patrulla y unos 3000 policías formaron un gran cerco en las principales calles de la ciudad para controlar los desmanes de los ingleses.

Según las primeras informaciones facilitadas por la policia, los ingleses detenidos son cerca de 70. Según el portavoz oficial de la representación inglesa, los hooiigans detenidos pueden ser deportados de inmediato a su país por incumplir las leyes y reglamentos de México. Claro está que no les importará ahora demasiado después del desastre futbolístico protagonizado por su Seleccionado.

En la prensa de Monterrey y de México se pide mano dura contra los gamberros ingleses, lamentándose el hecho de que hasta ahora la policía haya sido demasiado condescendiente, ya que las órdenes impartdas eran de que no debían molestarles.

"Paren a los hooligans es el clamor en Monterrey", tituló el influyente periódico El Norte, que denuncia que las autoridades permitieron que durante diez días los ingleses se apoderaran de calles y plazas provocando "espectáculos bochornosos y molestando de continuo a los ciudadanos". También se critica que las multas impuestas por enseñar el trasero eran el equivalente a 70 pesetas. Los pocos detenidos hasta ahora fueron puestos en libertad de inmediato tras el "disculpe amigo mexicano, no va a volver a pasar". Pagan la multa de poca cuantía y salen tan campantes a a calle para volver a hacer de las suyas.