Orsi, la figura del torneo

El argentino Orsi fue clave en el campeón Getty Images

BUENOS AIRES -- Raimundo Orsi viajó a Italia después de la final de los Juegos Olímpicos de 1928, torneo en el que se destacó como uno de los mejores futbolistas de la Selección Argentina que perdió la final contra Uruguay. Llegó a Juventus en el inicio de la temporada 1928/29 y, aunque tenía grandes expectativas, nunca soñó con otorgarle a Italia un campeonato del mundo.

Su relación con la Nazionale comenzó tras la Copa del Mundo de Uruguay, cuando Benito Mussolini se encargó de que el futbolista argentino pudiera representar al país europeo. Raimundo "Mumo" Orsi, Luis Monti, Atilio Demaría y Enrique Guaita fueron los futbolistas nacidos en Sudamérica que jugaron el campeonato del mundo 1934 para Italia. Monti, de hecho, había jugado con la Albiceleste la final del Mundial anterior.

El wing de Juventus fue el mejor futbolista del campeón por lo realizado en la final frente a Checoslovaquia, pero también por el gran nivel mostrado a lo largo de todo el certamen. Junto a Giuseppe Meazza formó una dupla extraordinaria. Ambos brillaron por su velocidad, su actitud y su buen juego. Desde este espacio elegimos a Orsi como el mejor del torneo, pero cualquiera de los dos podría haberlo sido.

El ex futbolista de Independiente fue el héroe de la Selección italiana en la gran final. El checoslovaco Antonin Puc había marcado el primer gol a los 26 minutos de juego. Todo el estadio del Partido Nazionale Fascista quedó mudo cuando el combinado local pasó a estar abajo en el marcador. Entonces, diez minutos más tarde apareció el corazón de Orsi para marcar el empate. En el suplementario Italia convirtió el segundo y se consagró.

Además de esa anotación clave en la partido definitorio, Orsi convirtió otros dos tantos en el Mundial. Ambos fueron en el debut de su equipo, frente a Estados Unidos. Ese día, el wing izquierdo marcó el segundo y el sexto de la goleada 7-1.

Tres goles que no alcanzan para dimensionar la importancia de Raimundo Orsi en la estructura del campeón del mundo. El futbolista nacido en 1901 en Avellaneda fue el alma del ataque italiano, el jugador más importante de un equipo que hizo historia.