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David Ortiz: "El que critica al bateador designado nunca se ha sentado en un clubhouse"

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David Ortiz se convierte en inmortal de Cooperstown (2:20)

El momento en el que el Big Papi recibe la llamada para notificarle que ha sido electo al Salón de la Fama del Béisbol, el 4º dominicano en la historia. (2:20)

El nuevo miembro del Salón de la Fama de Cooperstown se refirió al estigma que existe con la posición que lo hizo famoso, indicando que va mucho más allá que sujetar un bate y tomar turnos

David Ortiz se convirtió en el cuarto dominicano en la historia en alcanzar el Salón de la Fama de Cooperstown, luego de que el 77.9 por ciento (307 votos) de los votantes de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA por sus siglas en inglés), considerara que el “Big Papi” era merecedor de entrar a la inmortalidad.

El dominicano es apenas el tercer jugador en la historia que logra entrar a Cooperstown habiendo agotado la mayor parte de sus turnos como bateador designado (84.2 por ciento), uniéndose a Edgar Martínez (71.4 por ciento) y Frank Thomas (56.4 por ciento). La gran cantidad de oportunidades al bate tomadas por Ortiz como designado, era una de las supuestas debilidades de su caso, tomando en cuenta el número de votantes que todavía ven con cierto desdén la posición que fuese creada para la Liga Americana en 1973.

Al respecto de esto, “Big Papi” se refirió durante la rueda de prensa posterior al anuncio de su inducción al Salón de la Fama, revelando lo que para él es la realidad de ser un bateador designado de Grandes Ligas.

“Todo el que nunca se ha sentado en un clubhouse cree que el trabajo del bateador designado termina después de que uno coge un turno”, inició diciendo Ortiz al ser cuestionado sobre si entendió que el ser bateador designado pudo haberle restado votos.

“No solamente tienes que prepararte para producir a nivel ofensivo, sino que también tienes que jugar el rol de coach para otros bateadores, en especial los más jóvenes. Recuerdo una vez que me mandaron a buscar para que fuera a la oficina de Francona (Terry) y de una vez me metí en pánico, porque cuando a uno lo llaman a la oficina del mánager, nunca es algo bueno. Cuando me paré en la puerta, Francona me dijo “Tranquilo grandote, no es nada malo. Lo único que te voy a decir es que no puedes meter la pata, hay muchos jóvenes mirándote”, por lo que también uno debe ser líder en el equipo”.

Ortiz procedió a decir que el trabajo directo con los compañeros de equipo, en especial con los más jóvenes es importante cuando uno es bateador designado y que adicionalmente, siempre debía estar preparado para jugar primera base, en especial para los encuentros en estadios de la Liga Nacional.

Finalmente cerró diciendo que la salida de Pedro Martínez del equipo fue inesperada y que lo llevó a tener que ocupar el puesto dejado por el también dominicano, aún sin sentirse listo para ello.

“Yo quería jugar mi carrera completa con el compadre, pero él se me fue”, dijo entre risas junto a Martínez. “En Boston no existe un pelotero más respetado que Pedro Martínez y a su salida, tuve que asumir su rol, todavía sin sentirme listo. No era solo pararme a batear, debí aprender muchas cosas más para lograr la carrera que tuve”.