<
>

Un Día Como Hoy en el Béisbol: Tippy Martínez, el pitcher que sorprendió a tres corredores en un inning

play
Kurkjian celebra el cumpleaños de 'Tippy' Martinez con una buena historia (1:49)

En el cumpleaños 70 del estelar zurdo, Tim Kurkjian explica por qué es mejor conocido el lanzador que ha tenido los Orioles. (1:49)

Ustedes aman el béisbol. Tim Kurkjian también ama el béisbol. Así que mientras esperamos ansiosamente por el regreso del deporte, cada día les daremos una historia o dos, atada a lo ocurrido en esta fecha en la historia del béisbol.

EN ESTA FECHA EN 1950 nació Tippy Martínez.

Martínez fue un muy buen relevista; tuvo efectividad de 3.45 y 115 salvamentos en 546 juegos. Ganó un anillo con los Baltimore Orioles de 1983. Sin embargo, es mejor conocido por un juego, el 24 de agosto de 1983, donde capturó a tres corredores en una entrada de un partido que luego los fanáticos de los Orioles votaron como el mejor en la historia de la franquicia.

"Me preguntan sobre eso casi todos los días", dijo Martínez.

Los Orioles estaban jugando contra los Toronto Blue Jays en un choque importante en la carrera por el banderín. El mánager de los Orioles, Joe Altobelli, había utilizado a sus dos receptores, Rick Dempsey y Joe Nolan, para empatar el marcador después de nueve entradas. Al final de la décima, el jardinero Gary Roenicke jugaba en tercera base, el jardinero John Lowenstein cubría la segunda y el intermedista, Lenn Sakata fungía como receptor por primera y única vez en su carrera. Cliff Johnson, de Toronto, conectó un jonrón para abrir la décima y darle a Toronto la ventaja. Entonces, Barry Bonnell conectó un sencillo.

Ahí entró Martínez.

"Ni siquiera reconocí a mi receptor porque era un segunda base", recordó Martínez. "Pero Lenny estaba viendo esta oportunidad como una carrera completamente nueva para él como receptor. Quería sacar out a algunos rivales. Yo estaba pensando, 'No mientras yo tenga el control, no lo harás'. Solo deseaba que atrapara la pelota. Ni siquiera podía lanzar mi curva porque él no podía capturarla, solo podía lanzar rectas en la parte exterior del plato. Decidí acortar mi movimiento --no era trampa--, porque sabíamos que iban a salir al robo para aprovechar la estancia de Lenny en la receptoría. [El gerente] Bobby Cox se estaba volviendo loco en el otro dugout".

Martínez tiró al primera base Eddie Murray y sorprendió a Bonnell.

"El primer movimiento en Bonnell ni siquiera fue bueno, pero lo pude sorprender y que fuera capturado cerca de la segunda almohadilla", dijo Martínez. "Al siguiente bateador, [Dave] Collins, le otorgué un boleto. Todos piensan que caminé a los tres bateadores en esa entrada, y los sorprendí a todos. No lo hice; solo le di boleto a uno. Collins era muy rápido. Hice un movimiento ficticio, luego en el segundo movimiento, lo saqué out. Los fanáticos se estaban volviendo locos".

El siguiente bateador fue Willie Upshaw.

"El roleteó a Lowenstein, pero él tenía el alcance de un centavo. No pudo atraparla", rememoró Martínez. "Bobby Cox le gritaba a su entrenador de primera base [John Sullivan] para que mantuviera el pie de Upshaw en la base. Le gritaba que enviaría al entrenador de primera base de regreso a las ligas menores si Upshaw era puesto out. Willie apenas se separó de la almohadilla. Me preguntaba: "¿Cómo voy a sorprender a este tipo? Nunca he puesto out a dos tipos en una entrada, ¿cómo voy a lograr tres?"

"Hice el mejor movimiento a primera que jamás haya hecho. La pelota estaba en el guante de Eddie. Upshaw ni siquiera se movió. No estaba amenazando de ir para segunda. Solo estaba parado allí. Se desató el infierno en el estadio. Miré a Cox. Él había destruido la nevera en el banquillo. Yo no podía creerlo".

En la parte inferior de la décima, Cal Ripken conectó un jonrón para empatar el marcador, luego, apropiadamente, Sakata conectó un jonrón de tres carreras para ganarlo. Cuando los Orioles cerraron el Memorial Stadium después de la temporada de 1991, trajeron a decenas de jugadores para conmemorarlo. Los jugadores corrieron al campo y se pararon en sus posiciones principales. Sakata fue detrás del plato. Los fanáticos lo entendieron. Ellos vitorearon y rieron.

Martínez sonrió.

"La gente siempre me pregunta todo el tiempo, '¿Qué tal esos tres sorprendidos?'", Dijo Tippy. "Es la primera pregunta, cada vez".

Otras notas de béisbol del 31 de mayo

  • En 1970, Walt Williams pegó cinco hits en un juego. Tenía uno de los mejores apodos de la historia, 'No Neck' (Sin cuello) Williams. Imagino que no necesito explicarlo.

  • En 1920 nació Edward Bennett Williams. Abogado brillante, exigente dueño de los Orioles. En el podio la noche en que los Orioles ganaron la Serie Mundial de 1983, el gerente general Hank Peters celebró la victoria. Williams, segundos después, le susurró al oído durante la ceremonia de entrega del trofeo: "Estoy preocupado por el año que viene".

  • En 1962 nació Joe Orsulak. Buen jugador, muy buen bateador, campeón de ping-pong en la escuela secundaria en tres estados. Una vez venció a Cal Ripken 24 juegos consecutivos de ping-pong. "No se iría hasta que ganara", dijo Orsulak. "Ganó el partido número 25 a las 2 en punto de la mañana. Luego se fue a su casa".

  • En 1981 nació Jake Peavy. Buen lanzador, gran tipo. Solía gritarse a sí mismo en el montículo: "Trato de no gritar, trato de no jurar, pero a las siete en punto todas las noches, me convierto en alguien diferente". Su querido amigo y compañero de equipo Adam Dunn dijo una vez: "Solíamos apostar sobre cuando iba a gritarse a sí mismo por primera vez en el juego. Por lo general, yo lo establecía en aproximadamente 5½ lanzamientos. Es un payaso".