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Exportar, una odisea del futbol mexicano...

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¿El nivel del Tri se mide por los jugadores que se tienen en las mejores ligas del mundo? (1:54)

David Faitelson hace una dura crítica respecto a los intereses del futbol mexicano y la formación de los jugadores. (1:54)

La hipótesis o la formula parece o parecía muy clara: más jugadores en Europa, más posibilidades de mejorar el nivel de tu selección, pero el futbol mexicano no está convencido de ello o persigue intereses muy diferentes a lo del bien común. La exportación sufre desde la propia producción del futbolista que recibe pocas oportunidades de mostrarse. Luego, en el precio que le pone el club a su 'joya', más tarde en una intromisión de la MLS como sucedió recientemente con Pizarro y después a que el futbolista realmente encuentre un nivel competitivo en el mejor futbol del mundo. Toda una aventura la exportación del futbol mexicano…

SAN DIEGO, California.- La hipótesis parecía muy clara: mientras más futbolistas logres colocar en las mejores ligas del mundo, más oportunidades tendrás de acercarte a las grandes potencias del juego. El futbol mexicano lo tenía bien entendido como una prioridad. Alguien o algo lo ha relegado.

Las exportaciones de futbolistas mexicanos hacia las mejores ligas del mundo no han tenido ni el número ni la frecuencia deseada mientras que aquellos jugadores que ya lograron ese paso tampoco han podido elevar su nivel competitivo en las propias ligas europeas. Al mismo tiempo, ha surgido una nueva “amenaza”, la de la MLS, que, con grandes recursos económicos y la necesidad del futbolista mexicano para satisfacer su mercado, provoca un “cortocircuito” en el proceso.

Pero el mayor problema sigue ocurriendo al interior del futbol mexicano, cuando el desarrollo del jugador se entorpece o termina viciado ante las pocas oportunidades que tiene parea mostrarse. “Los clubes sigue teniendo un interés diferente al del futbolista mexicano”, dice el ex internacional mexicano Rafael Márquez. “Hoy toman el ejemplo de Rayados y de Tigres de invertir mucho dinero en traer jugadores del exterior. Los futbolistas mexicanos casi no aparecen en ese marco del negocio. Ellos persiguen un interés que no es el interés común del futbol mexicano”.

Se produce poco y con ello alcanza para el consumo interno y no para la venta al extranjero y si se interpone la MLS como ocurrió con Rodolfo Pizarro, entonces, un jugador que estaba “etiquetado” para venderse al extranjero, debe pasar antes por Miami -en este caso- en una liga que no garantiza que mantenga o eleve su nivel competitivo.

Y mientras ello sucede, en Europa, Raúl Jiménez, a los 28 años, trata de mostrar que puede jugar en el nivel “clase A” europeo, a donde solo se han atrevido a llegar Hugo Sánchez, Rafael Márquez y Javier 'Chicharito' Hernández. Hirving Lozano, desde el Nápoles y Héctor Herrera, en el Atlético de Madrid, tratan de aguantar, sin mucho éxito, en un nivel mayor del juego.

Hay tres nombres que se asoman ahora como productos de una posible exportación: JJ Macías, de Chivas, Sebastián Córdova, del América y Roberto Alvarado, de Cruz Azul. Los tres, de acuerdo con su edad y condiciones están para jugar en un futbol de mayores repercusiones, pero las preguntas sobran alrededor de ellos: ¿Cuándo y cómo lograrán ese proceso? Debe superar, primero, la necesidad de sus clubes de origen, luego, un precio que seguramente pondrán los equipos mexicanos por ellos que no será nada bajo y después, que algún cheque de la MLS no se interponga en el camino a Europa.

La hipótesis o la fórmula es muy clara: más jugadores en Europa, más posibilidades de mejorar el nivel de tu selección. Pero, a este paso…

@Faitelson_ESPN