<
>

El Barcelona vuelve al infierno de LaLiga, con muchos pendientes, pero con el regreso de Messi y De Jong

play
Adiós Diego: La tristeza de Messi en el minuto de silencio de Barcelona (0:58)

El club Culé le rindió homenaje a Maradona antes de comenzar el entrenamiento del día. (0:58)

BARCELONA -- El Barcelona, apagados los ecos de su exhibición en Kiev, regresa este domingo a su triste y urgente realidad de LaLiga, recibiendo a un Osasuna ante el que no cabe ninguna otra respuesta que la victoria para mantener una cierta opción a reengancharse a la pelea por el título, después de haber perdido más puntos de los que ganó en sus primeras ocho jornadas, en el que significa su peor inicio de campeonato desde 1991.

Con los regresos de Lionel Messi y Frenkie de Jong, ausentes por descanso en Champions, la recuperación de Busquets, la duda de Sergiño Dest, quien con molestias no sabrá hasta horas antes del partido si puede entrar en el once, y las conocidas ausencias por lesión de Piqué, Araujo, Sergi Roberto y Ansu Fati el triunfo, a cualquier precio, se entiende imprescindible frente a un rival que solo ganó en seis de sus 38 visitas anteriores al Camp Nou... Aunque una de ellas fue en la última, en la despedida, triste, de la Liga del pasado curso y que pone en guardia al equipo azulgrana.

A la frase de Ronald Koeman respecto a que la Liga "es muy larga" se podría contraprogramar otra de Johan Cruyff quien en sus tiempos recordaba que el título "no se gana en Navidad, pero sí puede perderse" para entender el reto, enorme, al que se enfrenta el equipo azulgrana ya a estas alturas, necesitado de remontarle nueve puntos al Atlético de Madrid y que empieza el fin de semana 12 por debajo de la Real Sociedad, aunque en el caso de los vascos, líderes, la gravedad es menor atendiendo a que llevan jugados dos partidos más.

"Necesitamos los tres puntos" reconoció, en este sentido el entrenador del Barça, poniendo especial énfasis en que el calendario inmediato de su equipo tiene que marcar su recuperación en un campeonato especialmente complicado desde su inicio. Una sola victoria liguera (frente al Betis) suma el Barça en sus últimos seis partidos, habiendo encajado nueve goles para demostrar que la solidez defensiva sigue siendo una de sus asignaturas pendientes, tanto como encontrar un sustituto goleador de referencia para Luis Suárez en tanto los números de Lionel Messi se mantienen (penaltis al margen) muy alejados de la normalidad y, también, necesitado de recuperar el pulso en cuanto al juego en el centro del campo, evitando esa rotura del equipo, entre defensa y ataque, que tanto le ha perjudicado.