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Nizhni espera en silencio a Argentina

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Así se celebró en Nizhni la victoria de Rusia ante Egipto. ¿Poco efusivo? (0:54)

Los hinchas locales tuvieron una reacción que pocos esperaban tras el triunfo de su Selección en el Mundial. (0:54)

NIZHNI NOVGOROD (Enviado especial) – Al salir de la estación de tren de Nizhni Novgorod, el visitante confirma la llegada a un importante centro comercial de Rusia. A priori, la sensación no es del todo grata.

Sin embargo, la sede del partido entre Argentina y Croacia, ubicada a 466 kilómetros de Moscú y con 1.200.000 habitantes, tiene un encanto digno de conocer. Si se arranca la caminata por la calle Rozhdestvenskaya, es posible admirar “un museo al aire libre”. En la Plaza de la Unidad Popular se encuentra el monumento a los héroes rusos Kuzmá Minin y Dmitri Pozharski y a pocos metros se distinguen iglesias por demás llamativas y propiedades de gran valor histórico.

La peatonal principal es Bolshaya Pokrovskaya. En sus 2 kilómetros de extensión, hay artistas callejeros, pubs, restaurantes y venta de souvenirs, pero lo que todavía no se advierte es el fervor mundialista.

A menos de 48 horas para la 2ª presentación de la Selección en el Grupo D, hay pocos argentinos en la calle. Probablemente, muchos de ellos lleguen el mismo día del partido proveniente de Moscú. Pese a que casi todos los locales transmitían el partido, ni siquiera la victoria de Rusia sobre Egipto provocó un gran movimiento en el centro de Nizhni, en la que confluyen los ríos Volga y Oka.

Con el correr de las horas, la pasión del hincha seguramente girará en torno al Kremlin de Nizhni, una fortaleza de la antigua Rusia construida a principios del siglo XVI que sólo es superado por su homónimo de Moscú. Las murallas, de 2045 metros de longitud, 12 metros de altura, 5 metros de ancho y 13 torres conservadas, son una cita obligada para los turistas.

Lo realmente imperdible son las vistas fantásticas que ofrece la ciudad, dada la mixtura entre la llanura y la Meseta del Volga. El mejor medio de transporte para apreciarlas es el teleférico, que conecta el centro histórico y la ciudad de Bor en 12 minutos.

Si el clima acompaña, bien vale la pena la recorrida por la ribera Federovsky, que termina en el monumento del escritor Maximo Gorki (que le dio nombre a la ciudad entre 1932 y 1990), y por el malecón Nizhnevolzhskaya, donde la gente aprovecha para caminar y hacer deporte. También es digna de ver y fotografiar la escalera Chkalovskaya, con sus más de 650 escalones.

De fútbol, hasta el momento poco y nada. Salvo por el imponente y moderno estadio de Niznhi Novgorod, construido en el distrito de Strelka y con capacidad para 45 mil espectadores, que es fácilmente distinguible desde el centro de la ciudad.

El momento de recorrer la ciudad en paz es ahora. El ruido es inminente.