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Alianza Lima depende de sí mismo, pero también de Stein y Grau

Alianza Lima podría evitar el descenso si sus adversarios directos no suman en las últimas dos fechas @ClubALoficial

A dos fechas del final del campeonato peruano, Alianza Lima deberá luchar contra sus propias incapacidades para evitar el descenso, aunque quizás sean sus rivales directos, Carlos Stein y Atlético Grau, los que le otorguen la salvación.

Con Deportivo Llacuabamba ya descendido, quedan dos lugares en la segunda división del año próximo. Los cruzados hoy están fuera de esas posiciones, 3 puntos por encima de Stein y 4 de Grau, con 6 por disputar.

Los motivos que llevaron a uno de los gigantes del fútbol peruano a esta situación son múltiples y se encuentran dentro y fuera de la cancha. Hubo y habrá tiempo para analizarlos. Sin embargo, hoy la urgencia es sumar para evitar caer en un pozo en el que estuvo por última vez en la década del treinta.

Si fuera por méritos propios, Alianza estaría mucho más complicado de lo que está. Ganó solo cinco partidos en toda la temporada (seis si se cuenta el que le ganó en el escritorio a Binacional) y perdió 5 de los 7 del torneo Clausura, además de los últimos 3 del Apertura.

El equipo que dirige hoy Daniel Ahmed no parece tener respuestas ni futbolísticas ni anímicas para ganarle a rivales difíciles como Carlos Mannucci y Sport Huancayo. Por eso, buena parte de sus esperanzas se posan en el mal momento de sus adversarios directos.

El cuadro de Piura debe descontarle 5 puntos a Alianza, ya que la diferencia de gol cuenta y hoy está diez goles abajo. Es decir que debería ganarles a Binacional y Alianza Universidad. En el Clausura solo derrotó a Stein y muy lejos quedó el nivel mostrado el año pasado que le permitió ganar la Copa del Bicentenario.

En tanto, Stein hoy está a 3 unidades de los cruzados pero su diferencia de gol también es muy inferior, -16 contra -5. Debe ganarle a Universitario y UTC Cajamarca. Suma dos victorias en el Clausura, pero perdió los últimos dos y solo tiene menos goles en contra que el descendido Llacuabamba.

En definitiva, la suerte de Alianza reposa tanto en su capacidad de recuperación como en la de sus rivales directos. Y allí puede estar su principal fortaleza.