Matthysse ganó y ahora quiere al ganador de Mayweather-Pacquiao

BUENOS AIRES -- El chubutense Lucas Matthysse venció el sabado por la noche por puntos en fallo mayoritario al ruso Ruslan Provodnikov y aspira a medirse con el ganador de la magna pelea entre el estadounidense Floyd Mayweather y el filipino Manny Pacquiao.

El patagónico se impuso porque en dos de las tarjetas los jurados lo valoraron por 115-113, más allá de que el restante miembro optó por una paridad en 114.

Se trató de un combate sin título en juego entre superligeros que fue la atracción de la velada que se realizó en el Turning Stone Resort & Casino de la ciudad estadounidense de Verona.

Los manejadores de La Máquina pretenden como próximo objetivo ponerlo frente a frente con quien se imponga en el súper enfrentamiento del 2 de mayo en Las Vegas que protagonizarán Mayweather y Pacquiao.

El boxeador radicado en la ciudad de Junín, segundo en el ranking del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), donde reina el estadounidense Danny García, elevó su palmarés a 37 victorias (34 por la vía rápida) y 3 derrotas.

Por su lado, el púgil ruso, oriundo de la región de Siberia, quedó con registros de 20 éxitos (17 por nocaut) y 4 caídas.

Matthysse ejerció el control de la pelea durante la primera mitad (al menos los seis primeros asaltos). Conectó las mejores manos, fue profundo, caminó bien el ring y dejó malherido a un adversario que mostró guapeza pero se expuso demasiado a las potentes manos del argentino.

En ese primer tramo del combate, inclusive, dio la sensación de que el chubutense podría haber terminado la faena si hubiera dado el paso atrás necesario, repensara la situación y reacomodara sus puños para castigar al europeo.

Sin embargo, en la segunda parte de la pelea, Provodnikov, que había perdido con el neoyorquino Chris Algieri (el púgil que tiene su madre de nacionalidad argentina) la posibilidad de consagrarse campeón superligero de la OMB, recobró fuerzas, aprovechó el quedo del chubutense y se las ingenió para volver a la pelea.

Sin importarle demasiado el castigo recibido y la sangre que perdió por los cortes en los párpados, el ruso empezó a minar la resistencia de Lucas, a quien estuvo a punto de tumbar en el undécimo y penúltimo asalto.