Nelson Piquet, un triple campeón que fue subestimado en su tiempo

MÉXICO -- Nunca fue el piloto más dominante y según sus detractores era un experto en evadir el ‘radar’ y ganar. A Nelson lo único que le importaba era manejar un auto de carreras, era su gran pasión en la vida, y lo hizo lo suficientemente bien para ser un triple campeón del mundo.

Nació el 17 de agosto de 1952 y su nombre era Nelson Sautomaior, pero usó el apellido de su madre, Piquet, para ocultar su actividad en el deporte motor de sus padres, quienes no aprobaban dicho pasatiempo. Su padre era ministro y fue un gran jugador de tenis así que motivó a su hijo para dedicarse a dicha disciplina, pero el joven Nelson tenía otros planes: En Brazilia, comenzó a correr karts y pronto se hizo campeón. Sus padres lo enviaron a la universidad, la cual dejó un año después, y vendió su auto de calle para comprar un Fórmula Vee y en 1977 se convirtió en campeón brasileño de dicha categoría.

Emerson Fittipaldi le aconsejó ir a Europa a donde llegó en el mismo 1977 con el dinero suficiente para embarcarse en un programa de F-3. Al año siguiente fue campeón de dicha categoría y los equipos de F-1 estaban impresionados. McLaren se acercó pero fue Brabham el que lo contrató como suplente de Niki Lauda. Al final del ’79 el austriaco dejó el equipo y el brasileño se hizo del asiento líder. En 1980 ganó tres carreras y quedó segundo en el campeonato, detrás de Alan Jones pero al año siguiente ganó el título con el brillante Brabham BT49.

La campaña del ’82 no fue tan productiva debido a las fallas mecánicas del BMW Turbo pero le valió una victoria en Canadá; según el mismo Piquet, la mejor de su carrera. “Ganar produce sentimientos que no puedes imaginar. Llegué a orinarme en los pantalones en la vuelta lenta después de triunfar”, confesó alguna vez Nelson quien en 1983 ganó su segundo título mundial al vencer al Renault de Alain Prost.

En 1985 pasó a Williams con un jugoso contrato y junto a su compañero Nigel Mansell se hicieron un equipo ganador. El problema era que los compañeros de equipo se odiaban y en el ’86 Prost aprovechó la mala relación que había en Williams para vencerlos.

Para la siguiente temporada, Nigel consiguió más victorias que Nelson pero Piquet ganó el título debido a sus constantes puntos. Era tres veces campeón del mundo, no muchos en la historia de la F-1 lo han logrado y sin embargo no era un campeón querido. “Yo no quiero hacer amigos. Me importa una mie… la fama. Yo solo quiero ganar”, decía el sudamericano.

Dejó la máxima categoría del automovilismo en 1990 a los 40 años. Su fama fue declinando con el paso del tiempo. En el ’92 intentó clasificar para la Indy 500 pero tuvo el peor accidente de su carrera. Dejó poco a poco el mundo del motor y ahora es un exitoso hombre de negocios. Su hijo, Nelson Piquet Jr, tuvo su oportunidad en la F-1 pero no fue ni la sombra del padre.