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Emigdio afirma que: "las medallas no nos dan de comer"

RÍO DE JANEIRO -- Emilio Emigdio Abarca volvió a romper en llanto. No cumplió el sueño de construirle casa a su mamá. “Las medallas no nos dan de comer”, afirmó el pugilista, quien reconoció ganar 10 mil pesos mensuales en el ejército, al que agradece la ayuda, pero llegó el momento de pasar al profesionalismo.

“Se les agradece (el apoyo). Un saludo a mi general… Gracias por alimentar por mucho tiempo este sueño”, dijo con los ojos rojos el peso mosca, quien cayó esta noche en el Pabellón Olímpico. “A pesar del apoyo y de tener un sueldo, no me alcanza para una casa. Mucho menos un millón de pesos que era el bronce o la plata. Si somos realistas, apenas nos alcanza para un terreno, para una casa para mi mamá que era lo considerado…”.

El boxeador confesó que desea mejor calidad de vida. "Deseo aspirar a mayor dinero. Que sepa la gente que las cosas son posibles. La gente puede lograr más. Me caí, pero me levantó más fuerte. Me di cuenta que muchos sueños son posibles. Quiero mandar ese mensaje al público que me sigue. Dicen que inspiré a mucha gente en Guerrero… Eso me da mucha felicidad. Hay muchas carencias, pero gente extraordinaria”.

Abarca buscó el triunfo, pero reconoció que Ávila era un buen peleador. “Para nada era malo. En los Juegos Olímpicos están los mejores. Puedo presumir que vine en donde pocos tienen el privilegio. Me sentí certero en el primer round, pero nos dio la sorpresa que me dijeron que perdía. Perdí la cabeza y empecé a buscar el nocaut, porque tenía que convencer de alguna manera”, sostuvo.

El guerrerense perdió en la categoría mosca, por decisión unánime 29-28 y quedó marginado de alcanzar una medalla olímpica.