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¿Qué fue de la vida de...Robin Soderling?

“One-hit wonder”: Un término utilizado a propósito de un artista o grupo musical cuya popularidad o éxito se debe únicamente a un solo éxito.

Robin Soderling no sacó un disco. Tampoco, dentro de nuestro conocimiento, integró una banda. Pero sí tuvo su momento “One-hit wonder” contra Rafael Nadal.

2009. Roland Garros. ¡Octavos de final! Insólito pero cierto. El sueco destrona al rey del polvo de ladrillo gracias a un sorprendente 6-2, 6-7(2), 6-4 y 7-6(2). Sólo Novak Djokovic, tiempo después, lograría tal proeza ante el mallorquín en el patio de su casa.

“La gente siempre se acuerda cuando le gané a Nadal en Roland Garros 2009. Fue una gran sensación. Creo que nadie en el mundo esperaba que yo ganara ese partido. Fue extraño, porque justo después del apretón de manos, me di cuenta que no era la final. Pensé para mí mismo: 'No estés muy feliz, no te relajes'. No quería ser ese tipo que ganó a Rafa pero que luego perdió en la final. Quería estar concentrado porque si te relajas, perdés un partido de forma fácil”, le contaba Soderling a Behind The Raquet. ¿Cómo terminó ese Rolanga? Cayó en sets corridos en la final contra Roger Federer.

“En ese momento, no me di cuenta de lo que había logrado. Cuando llegué al vestuario, tenía como 350 mensajes y fue ahí cuando empecé a darme cuenta que lo que hice era grande. Aprecio el apoyo que tuve aquel día y que sigo teniendo por ganar ese partido pero la verdadera historia es Nadal. Nunca veremos a nadie ganar 12 Roland Garros de nuevo", amplió.

2011. Monte Carlo. El dormitorio de Soderling. El ex número 4 del mundo no puede salir de su propia cama. Una mononucleosis lo llevó a seis meses de confinamiento forzoso.

“Los doctores dicen que primero la contraje en Indian Wells 2011. No iba mal al principio, pero empeoró después de mi último torneo en Bastad. No pude salir de casa en seis meses. Sólo después de un año empecé a sentirme mejor. Podía entrenar un poco pero al aumentar la intensidad, los síntomas regresaban. Me volvía el cansancio y la fiebre. Intenté volver en tres años distintos, pero no pude lograrlo. Fue muy frustrante. Pagué un peaje en mi mente y acepté que quizá nunca podría volver a regresar al tenis”, se explayó.

“Cuando finalmente acepté la decisión de parar, fue difícil, pero también fue un alivio. Ya no tenía que luchar para volver y vivir en esta incertidumbre. Fue entonces cuando pude pensar cómo iba a vivir mi vida de nuevo. Al principio fue raro, porque ya no tenía que pensar en el tenis. Ya no me importaba volver. Cuando estás muy enfermo, te das cuenta que tu salud es lo más importante. Es curioso, porque durante mi carrera, el tenis era lo único que me importaba. En aquel momento, solo quería ponerme bien”, continuó.

“Tiempo después, empecé a ver tenis en la televisión y veía a los jugadores contra los que jugaba entonces. Empecé a desear el estar en la cancha de nuevo, compitiendo. Mentalmente fue furo. Me tomó cinco años poder volver a entrenar de la forma en la que quería. Después de tanto tiempo, ya sentía que había pasado demasiado como para volver y tampoco tenía la energía necesaria para hacerlo”, reveló.

2013. Entrepeneur. Antes de confirmar su retiro definitivo del tenis Soderling lanza su propia línea de pelotas aprobadas para ser utilizadas en el circuito por la ITF.

"Aunque se usan algunas pelotas buenas en el circuito, no me encontré con una bola como se supone que debe ser. Hay pelotas pesadas que ofrecen más control pero que pueden provocar lesiones y ligeras que vuelan rápidamente para todos lados. Mi objetivo era una pelota con peso para desarrollar el control y que no sea detrimente para el cuerpo", contó sobre RS Tennis. Tiempo más tarde, ese emprendimiento se expandiría en cuerdas, grips y el mundo del pádel.

2015. El retiro oficial. Soderling formaliza el adiós para con el deporte blanco, al menos en la cancha.

"Retirarme fue una decisión extremadamente difícil. Jugué mi último partido cuando sólo tenía 27. Aún me quedaban muchos años de tenis y estaba en el mejor momento de mi carrera cuando tuve la mononucleosis. Me diagnosticaron que estaba estresado, cansado y agotado. A pesar de esto, seguí jugando pero enfermaba en todo momento porque mi sistema inmune estaba débil. Dentro de mi mente, sabía que algo no andaba bien. Aunque jugaba bien, tenía muchos altibajos, hasta que contraje la enfermedad. Siento que la combinación de los entrenamientos con mi mal sistema inmunitario, me afectó. La mononucleosis fue lo último que mi cuerpo podía soportar”, reveló el ganador de 10 títulos, entre ellos el Masters 1000 de París.

“Hay momentos en los que me culpo a mí mismo, en los que desearía poder dar un paso atrás y no haberme tomado las cosas tan en serio. Vivía en esa burbuja donde todo era tenis. Ahora, lo veo solo como un deporte. Mi problema fue que no tenía ese botón de encendido y apagado. No podía cambiar mi mentalidad entre partidos, entrenamientos y tiempo fuera de la cancha. En el tenis no existen tiempos fuera en la temporada. Es un deporte que no te permite desconectar e incluso en vacaciones tienes que cuidar de tu cuerpo”, dijo.

2017. De vuelta a las canchas, desde otro costado. Soderling confirma que va a ser entrenador de un prospecto prometedor sueco, Elias Ymer. Doce meses más tarde, confirmaría su “ruptura amigable” vía Twitter luego de haber mejorado su ranking en 180 posiciones y ganar dos Challengers.

Los viajes fueron el detonante principal del adiós. Soderling eligió poner foco en su empresa y sus dos hijos. “Trabajé con Elias Ymer durante un año y pensé que era divertido y educativo. Fue lo más cerca que podía llegar a tener mi propia carrera cuando jugaba pero se volvió demasiado para mí con más de 30 viajes al año. No funcionó con mi situación familiar”, contó.

2019. Entrenador de Copa Davis. Soderling es citado por la Federación sueca para hacerse cargo de las riendas de un equipo que no conoce el éxito definitivo desde el año 1998.

"Poder liderar a los mejores jugadores del país es un honor, por lo que fue una decisión bastante fácil. Cuando surgió la posibilidad, inmediatamente sentí que quería hacer esto. Quiero que todo vaya bien para el tenis sueco”.