El partido de cuartos de final entre Argentina y Alemania nos convoca, y nuestro periplo desde Dortmund vía tren fue de unas 4 horas y sin muchos sobresaltos. En viajes anteriores descubrimos algunos secretos de la primera clase de los trenes alemanes, donde a veces uno termina sentándose en el suelo (¡vaya primera clase!). Esta vez, gracias a las experiencias previas, viajamos bien.
Sin embargo, antes de llegar a Berlín, ciudad de la que partiremos el sábado, me quedó pendiente de comentar una jornada, la última de los octavos de final, con 2 encuentros que dejaron mucha tela por cortar.
Brasil, con el peso de sus grandes jugadores terminó casi humillando a Ghana, en un partido que acabó 3-0, y donde el resultado final estuvo muy alejado de la realidad. En su momento, mis amigos de Gazzetta dello Sport titularon: "Inconciencia de Ghana; Brasil agradece".
A esta altura ya no vale la pena seguir escribiendo una crónica sobre temas que ustedes han leído y releído, pero me voy a detener a señalar un par de puntos que me llamaron la atención en el Westfalenstadion de Dortmund.
Dida fue fundamental en el resultado y el partido, con algunas intervenciones providenciales, y otras de gran arquero. Los laterales continúan sin brillar. Cafú y Roberto Carlos quieren ser protagonistas, como los restantes 9 titulares, y se frustran ante la falta de participación. Hasta aquí, la figura táctica de Parreira no los deja aportar mucho ofensivamente.
El centro sufrió demasiado cuando Émerson estuvo en campo contra Ghana. Mejoró con el ingreso de Gilberto Silva, y con él disminuyeron los peligros creados por los africanos por el medio de la defensa, que llegaron a comprometer a Lúcio y Juan. Estos 2 ponen mucha garra, pero lo cierto es que no son muy seguros. Zé Roberto tiene que correr por 2, y ante equipos como Ghana, sin efectividad ofensiva, cumple; más adelante, veremos. Kaká tiene mayor participación que Ronaldinho, porque está más habituado al ida y vuelta que pide le Parreira en una posición que no le es totalmente extraña, mientras que Dinho continúa desaparecido. El mago no encuentra sus trucos ni su varita en medio la geometría parreirense.
Los atacantes merecen un párrafo aparte, y esta no es sólo una figura... Adriano parece haber aceptado un rol semi-secundario, y lo cumple sin problemas. Sabe que está jugando al lado de un hombre que ya ha entrado en la historia con sus 15 goles en mundiales. A este individuo, gordo y todo, ninguna defensa lo quiere tener como rival, ya que su peso futbolístico es enorme. Su nombre: Ronaldo.
Nuevas pruebas esperan al equipo verdeoro, pero como diría Jorge Luis Borges, "perdón por mi ignorancia". En este caso, y salvando las inconmensurables distancias entre Borges y yo, voy a pedir perdón por cambiar de totalmente de tema, pues me haré un par de preguntas en voz alta.
¿Por qué todavía hay colegas que llaman a la selección brasileña como Los cariocas? ¿Acaso no saben que ese es un gentilicio que sólo aplica para los nacidos en Rio de Janeiro?
También encontramos otros que utilizan el apelativo de scratch para nombrar a los brasileños, sin saber que ya ni en Brasil se utiliza esta palabra...
Algún día, la prensa volverá a educar y a informar, como en los tiempos de Borges. Perdón por sonar antiguo.
Volviendo al tema futbolero -a 20 años de su muerte, Borges me mataría por mi forma de escribir y por invocarlo en un texto tan banal-, lo que antes quería decir es que a Brasil le esperan nuevos desafíos, y que el más cercano es Francia, equipo que en 1998 y con varios de los futbolistas hoy presentes en Alemania, supo amargar al "Pais Mais Grande do Mundo".
Francia eclipsó a España en Hannover, lo sacó del mundial con el planteo ahora sí acertado del extraño Señor Raymond Domenech, pero sobre todo con el peso de los grandes, como Zidane y Vieira, aunque también con un aporte decisivo de un novato como Ribery. Esa Francia se plantea como un rival que le va a quitar el sueño a Parreira, y que sin dudas puede llegar a complicar -y mucho- a Brasil.
Debo decir que me encantan los duelos de cuartos porque presagian una gran definición de mundial. Ojalá sean buenos partidos. A aquellos que me leen siempre o casi siempre (les agradezco enormemente por aguantarme), los espero luego de los partidos del viernes, para seguir comentando lo que nos dejaron Alemania-Argentina e Italia-Ucrania.
Los ecos de la angustiosa victoria argentina seguían resonando por las páginas de la prensa internacional. Algunos haciendo hincapié en el golazo de Maxi Rodríguez, otros en la mala producción albiceleste, y otros ponderando el trabajo mexicano.
La Gazzetta dello Sport ilustraba la actuación de México, por ejemplo, alabando la actuación de Rafa Márquez y destacando la tarea del técnico, Ricardo La Volpe.
Gracias a mi diccionario italiano ilustrado llamado Vito De Palma, pude acceder a interpretar la definición del redactor sobre el entrenador banfileño. Gazzetta dijo: "La Volpe: Omen nomen. Furbo come su cognome. Il suo squema di attaco mette subito in difficolta a la "sua" Argentina."
Traducido explica que La Volpe hace honor a su apellido, que significa "El Zorro", y con su astucia y su esquema de ataque puso en dificultad a "su" Argentina.
Ya todo el resto es materia juzgada y analizada, y pese a la buena actuación de México, Argentina sigue en Alemania, y el tricolor ya está en su casa. Esa es la realidad del fútbol.
Argentina tendrá que jugar contra toda la presión local si quiere seguir con vida. Linda prueba para el plantel de José... ya habrá tiempo para hablar de eso.
Dije que habíamos estado en Stuttgart, y utilizo el pretérito porque ya estamos en Dortmund. Nuestro paso por la ciudad de Mercedes Benz (no me regalaron ninguno) fue motivado por el Ecuador-Inglaterra.
Un acierto de Beckham, es la mejor forma de explicar la victoria inglesa, que esta vez, fue Victoria Beckham, si vale el juego de palabras.
El partido fue cerrado, Inglaterra sigue sin gustarme, pero lo cierto es que jugando mal, continúa en carrera.
Una pena lo de Ecuador, que no fue superado ampliamente, y de no ser por el error de su arquero Christian Mora en el tiro libre ganador, quizás la historia hubiese sido diferente. De todos modos, los de Luis Fernando Suárez se han ido con la frente muy alta, luego de haber hecho historia para el fútbol ecuatoriano.
Mientras llovía en forma torrencial en Stuttgart, Portugal y Holanda se mataban a patadas en Nürnberg. Dos expulsados y un 1-0 a favor de Portugal fue el resultado de una noche de furia donde perdieron todos, hasta el flojo árbitro Valentín Ivanov. Holanda pierde por razones obvias, Ivanov por su pésima tarea, y Portugal porque llegará a su encuentro con Inglaterra sin Deco, Costinha y posiblemente sin el golpeado Cristiano Ronaldo.
El lunes fue el día de Italia y Ucrania.
Italia dio nuevamente pie a enormes polémicas arbitrales, aunque su performance fue de regular para abajo. ¿Vale la pena que hable del penoso arbitraje de Medina Cantalejo? Creo que no... expulsó injustamente a Materazzi y luego inventó el penal a Grosso.
Los "tanos", para alegría de Vito, continúan pese a los escándalos en la cancha y afuera, y su rival de cuartos será la sorpresiva Ucrania de Shevchenko, que pudo más que la Suiza de Blatter. Se me antoja pensar que será un duelo incómodo para los italianos. Lo veremos el sábado.
Este martes, Dortmund será testigo del Brasil-Ghana que nos ha hecho volver a viajar por las rutas germanas, mientras que en la noche, españoles y franceses jugarán un nuevo clásico de los Pirineos. Si sigue España, se irá Zidane del fútbol, como dijo Raúl. Con ese sólo ingrediente, ya es un partido imperdible.
Para cerrar, me he dado cuenta de que al menos mi familia lee este blog, por lo que tendré que hacer un par de cosas. Para empezar, escribir un poco mejor (si no me matan) y luego tratar de no hacerlos quedar mal, por las dudas de que no sean ellos solos quienes me leen...
México hizo todo bien desde el arranque. Copó el medio, clausuró los laterales, puso a Argentina a sufrir, y le tiró un jeroglífico indescifrable al equipo sudamericano de José Pekerman. Sin embargo, al cabo de los 120 minutos necesarios para definir el pleito, la sonrisa fue Argentina.
"Lavolpe no va dormir", nos decía el Ruso Brailovsky en la noche previa al partido. "No tiene el equipo confirmado". Pero en cuanto lo confirmó, se vio por qué tenía sus dudas. El entrenador nacido en Banfield estudió a su rival al milímetro, y luego lo complicó con un verdadero trabajo de pizarra, a punto tal que Pekerman se tomó unos 70 minutos para reaccionar, y sólo hizo protagonista a su equipo una vez que México se fue quedando sin piernas.
México no fue sólo una formación que buscó anular a Argentina. También tuvo un plan para tener la pelota y jugarla con acierto.
Ese plan se basó en la figura de un inmenso Borgetti que le dio otra presencia al ataque mexicano. Jared hizo jugar a sus compañeros, ganándole casi siempre a los centrales argentinos. Metió en el partido a Fonseca, e hizo que los medios llegasen con criterio en base a un despliegue encomiable.
El Gringo Castro brindó el partido de su vida, Guardado metió sin parar en el sector izquierdo (ambos debutaban en un mundial), y luego, el equipo se dedicó a esperar los errores de Argentina para lastimar a la albiceleste.
Argentina tuvo suerte en varios aspectos, porque finalmente México no fue capaz de llegar al segundo gol.
Además, tuvo suerte porque pudo recuperarse rápidamente del gol de Rafa Márquez con el impacto a medias entre Crespo y Borgetti, porque pudo haber sufrido la expulsión de Heinze al cierre del primer tiempo, y porque se benefició de las salidas por lesión de Guardado y Pardo que perjudicaron doblemente a Lavolpe; primero porque estos estaban jugando bien, y segundo por luego no le permitieron hacer cambios una vez que el equipo comenzó a flaquear a nivel físico y pudo haber ido a buscar el gol de la ventaja.
Pero como el fútbol no se basa en el pudo ser o en el pudo haber sido, Argentina termina ganando un partido durísimo gracias al peso de sus individualidades. Porque Castro ya no tuvo piernas para tapar la enésima subida de Sorin, porque el capitán metió un centro justísimo en su mejor aporte de la noche, encontrando el pecho inflado de Maxi Rodríguez, y porque el rosarino, que está realizando un mundial magnífico, clavó el zurdazo de su vida para poner de pie a todo un país que venía sufriendo una noche tremendamente complicada, como diría el Bambino Veira.
Argentina ganó, pero no fue más que México. Lavolpe fue más que Pekerman, pero el polémico Ricardo y sus jugadores se van con una gran desilusión y las manos vacías.
Un gran gol fue la diferencia en la noche épica del Zentralstadion de Leipzig, y gracias a él, Argentina sigue, y el viernes se verá las caras con Alemania.
Leipzig llegó a ser considerada como la capital secreta de Alemania del Este, o como la "Pequeña París", y detrás de su historia poco conocida hay una gran tradición de fútbol y deporte en una ciudad que a la vez es muy bohemia, como sus muchos pubs y su ambiente lo ratifican.
Luego de la caída del muro de Berlín en Noviembre de 1989, Leipzig tuvo que provocar su propio renacimiento, y pese a las enormes dificultades, ha sabido ponerse de pie. Supo tener un gran desarrollo fabril que le trajo problemas de smog en la época comunista -en invierno la nieve era a veces gris, me dice la gente.
Hoy el problema de la polución ya no existe, aunque Leipzig sí enfrenta serios inconvenientes de desempleo con tasas del 20%, que son las más altas del país. Esto, provocado en gran parte por el cierre de aquellas industrias que eran el motor económico del área.
Aquí es donde Lavolpe y Pekerman definirán sus destinos en un camino que no propone regreso. El que vuelva a casa el domingo o el lunes lo hará con el semblante del fracaso y sabiendo que debe entregar las insignias de conductor ante sus superiores. Otros tomarán la posta, y quiénes la tomen comenzará a ser un tema de debate tan pronto como el árbitro suizo Massimo Busacca indique el final del partido en el Zentralstadion.
Será una noche dramática y el ambiente que la ciudad nos entrega lo asegura. Mexicanos y argentinos están tensos. ¿Los imparciales? Esos aseguran que Argentina debe ganar con facilidad, puesto que México no ha mostrado gran cosa en el mundial. Veremos quién tiene la razón.
Además de poder ver fútbol, y de poder conocer este gran país en profundidad, Alemania me ha dado (como a muchos de nosotros) la posibilidad de reencontrarme con grandes amigos. Las salas de prensa de los estadios suelen ser puntos de reunión con viejos conocidos. Gente que uno aprecia mucho, pero que ve cada 4 años. A veces, esos centros de prensa dan la sensación de ser convertirse en un acontecimiento social tipo casamiento o velorio, donde uno va para una cosa, y termina haciendo otra.
Así, los abrazos con varios ex compañeros de la revista El Gráfico estaban a la orden del día en la sala del estadio de Frankfurt. Muchos quiénes alguna vez pasamos por esa gloriosa redacción de la mítica revista, en el no menos mítico edificio de la calle Azopardo en el bajo del barrio de Monserrat, seguimos en pie en tareas diversas o habituales, en países distintos o en la propia Argentina.
La lista hecha al azar superaba los 30 nombres, y la pueblan gente queridísma (no me maten los que queden fuera) como Daniel Arcucci, Ricardo Alfieri, Jorge Barraza, Leo Burgueño, El Chino Claudio Martínez, El Zoilo Gerardo Horovitz, Alejandro Pagni, César Litvak y Miguel Ángel Rubio.
También, los que aun siguen en la redacción, como Elías Perugino, Diego Borinsky y Alejandro Del Bosco y muchos otros entre quienes están los veteranos Jorge El Che Ventura o El Veco, que siempre nos hacen recordar a aquellos inmortales que supieron marcarnos el camino en el periodismo y en la vida.
Cuánto pagaría hoy por hablar del partido ante México con un grande como Juvenal, escuchando sus anecdotas, las de Antonio Legarreta, o las de muchos otros que hoy ya no están.
La nostalgia es parte de la vida, y no siempre es mala. Alguien tenía una muy bonita definición de la nostalgia, que la describía como el ejercicio de evocar aquellos momentos en los que uno ha sido feliz. Si no me equivoco, esa frase se la he escuchado a otro ex-El Gráfico, como El Jujeño Gonzalo Abascal en alguna charla de café con otro gran amigo como el Ricky Ortiz, que también anda dando vueltas por Alemania.
Hoy, todos los muchachos estamos felices de estar aquí reunidos por el mundial. Mañana, algunos de nosotros, los argentinos y los mexicanos (es inevitable quitarse la camiseta o la bandera), quizás no lo estén debido al resultado del partido.
Mientras la hora de la verdad llega, disfrutemos de cada instante previo al inicio de este encuentro especial, que en el fondo no es más que un partido de fútbol. ¡Un abrazo desde Leipzig!
¿Tiene peso el ranking de FIFA? Queda demostrado que no. Ghana sólo figura en el puesto 48º... Go figure diría una frase utilizada en inglés cuando una pregunta no tiene una respuesta lógica.
Las razones por las que Ghana ha llegado a sorprender han sido su potencia, la clase de su mediocampo, el arrojo de unos planteos tácticos que no le tuvieron temor a nada (obvio que tampoco al ranking), y el espíritu de un equipo que ya se ha metido en la historia deportiva del país.
Las autoridades ghanesas, con esa visión política que a veces utiliza al fútbol como cortina para tapar problemas (creo que no es el caso de Ghana), había decretado un feriado para el jueves, y de acuerdo a lo que la TV alemana nos mostró desde Akkra, el feriado dio pie a la fiesta total.
La celebración debe entrar en la historia porque ya se acercan nuevos desafíos, pero para Ghana, al igual que para Ecuador y Australia, la chances de llegar más allá de los octavos son remotas, siendo realistas. Más allá de esto, no hay dudas de que el jugar sin una aparente presión (ambos ya cumplieron) será un plus que no puede subestimarse por ninguno de sus 2 rivales.
Recordemos que Ecuador se presenta el domingo ante Inglaterra, Australia se medirá a Italia el lunes, mientras que Ghana va a enfrentarse a un enigmático Brasil el próximo martes.
Mientras nosotros ya hemos llegado al territorio de la ex Alemania del Este, más precisamente a Leipzig, al cabo de un viaje de casi 5 horas desde Frankfurt, Ronaldo se metía más profundamente en la historia al aprovecharse de la débil defensa japonesa y marcarle los 2 goles que necesitaba para igualar a Gerd Müller que era el líder anotador de todos los tiempos con 14.
Ronnie está gordito (fue'te dirían los cubanos), pero no falla. Su presencia es contundente y su imagen temida. Sigue teniendo hambre de gloria, y la historia ya le tiene un lugar asignado.
Para rematar esta página de hoy, me quiero extender un poco con la selección de Australia, que ha conmocionado a todo un país que comienza a ver el fútbol como una verdadera pasión. Allí tengo 2 grandes amigos, Alan y Sueli, quienes me cuentan de la emoción que se ha vivido a lo largo del mundial, y que con certeza se extendederá al épico encuentro de octavos que marcará un hito para todo el fútbol de Oceanía.
El miércoles no pude estar en el blog, y con ello me perdí de mencionar el también histórico triunfo del Miami Heat (soy miamense por adopción) en la NBA. A la distancia, por aquí lo celebramos con el capitán Mattei, y lo compartimos con grandes amigos como los 'laguneros' Malarría (el suizo) y Bousquet (el francés).
Hasta mañana...
La película ante los africanos tuvo un poco de todo, casi como un safari. Un gran contratiempo al inicio (el 0-1), un viejo sabio que supo encontrar el camino (Aragonés), un Niño que supo ponerse el traje de héroe (Torres) y un prócer en baja que demostró que todavía es un pieza importante dentro de la estructura española (Raúl).
El 3-1 final dejó contentos a los que vieron el film en la sala mayor de Stuttgart y con ese resultado, España avanzó hacia los octavos de final de esta aventura futbolística que no termina, puesto que seguramente veremos otros capítulos, luego de los cuales, La Furia buscará llegar al Festival de Berlín del 9 de Julio (la final), donde intentará ganar el premio mayor del jurado. Aquel que se le viene negando desde siempre, pero que hoy parece más posible que nunca.
Este lunes, más allá de la película de España, no nos entregó mucho más para agregar futbolísticamente. Ucrania se puso a mano tras su derrota ante España y le hizo cuatro a una de las selecciones más débiles del mundial: Arabia Saudita. Andriy Shevchenko se hizo presente en el marcador y con ello a este gran goleador ya casi no le quedan hitos individuales por cumplir.
Por otra parte, Suiza completó una buena victoria ante una ingenua y carente Togo que tuvo chispazos de calidad, pero que sin dudas dio un cierto handicap ante los helvéticos.
Los dirigidos por Kobi Kuhn deben al menos empatar su último encuentro ante Corea del Sur para así cristalizar su sueño de meterse en la elite mundialista de los 16 mejores.
Este resultado de Suiza obligará a Francia a ganar por dos goles ante los togoleses, y si ese marcador no se da, los galos dirán un "adiós" sin pena ni gloria, del mismo modo que hace cuatro años en Corea del Sur.
El martes, nuestra troupe deja Göttingen, para meterse en la ruta rumbo a Frankfurt, donde el miércoles Holanda y Argentina definirán el primer y segundo lugar de su zona.
Nuestro grupo de la unidad móvil de ESPN en Alemania, con el comandante Mattei a la cabeza, ya afronta la recta decisiva de la primera fase con todo. En estos próximos cuatro días se definirán los puestos y los nombres de los 16 que siguen, pero nosotros ya estamos listos para llegar a la final. No en vano, modestia aparte, tenemos el mejor equipo.
Hoy es el día del Padre, y pese a que se positivamente que el mío no va a leer este blog, igual voy a aprovechar para mandarle un gran saludo. Mi viejo, Hernán, ha sido un gran hincha de fútbol, de Newell's Old Boys de Rosario, 'Ñuls' para su gente. Hoy ya no lo es tanto, pero de joven -hace más de 40 años- lo seguía a todas partes junto a mi tío Enrique, que en paz descanse pues se nos fue hace 3 meses. Ya de grandes ellos nos llevaban a la cancha cada vez que podían junto a mis hermanos y mi primo.
De su mano aprendí a gustar del fútbol, a leer El Gráfico cada martes, a enamorarme de ese verde teatro de sueños que es un campo de juego, que como una vez me decía Enzo Francescoli, tiene olores, sonidos y colores únicos. El entrar a la tribuna de chico era siempre un momento mágico, y ese amor inicial por el fútbol se lo debo a mi padre y a mi tío. A ellos les dedico este día.
Curiosamente, una tarde de julio de 1980, en la cancha de All Boys, en Álvarez Jonte y Joaquín V. González, vi jugar al Ruso Brailovsky con la camiseta del Albo de Floresta. Por esas cosas de la vida, hoy tengo a Daniel al lado mío al escribir este blog, y cada noche en el aire durante esta recorrida mundialista por Alemania.
Volviendo al torneo, desde mi último reporte hasta ahora Argentina mostró un fútbol precioso ante Serbia y Montenegro, México se complicó con Angola decepcionando y decepcionándose con un amargo 0-0.
Paraguay se despidió tempraneramente para cerrar un ciclo y abrir las puertas a las críticas de todos los opositores al régimen del Maño Ruiz, con José Luis Félix Chilavert a la cabeza. Inglaterra clasificó sin mostrar mucho más que los goles de Crouch y Gerrard ante una estoica Trinidad y Tobago.
Holanda ratificó que sólo sufriendo se le puede ganar a una Costa de Marfil que se va con poco en las manos, pero con la frente en alto. Portugal rompió con el estigma de no poder avanzar a segunda fase, cosa que le había ocurrido en México '86 y Corea del Sur/Japón 2002; hoy Felipão ya los tiene en octavos.
Ghana sacó la cara por el fútbol africano venciendo a la República Checa en el verdadero Grupo de la Muerte, donde Estados Unidos hizo un partido ante Estados Unidos con ribetes históricos, logrando empatar 1-1 con 9 jugadores contra 10 de los italianos por casi la totalidad de los 45 minutos finales.
Mucho que agregar sobre la mejor demostración colectiva del mundial, la de Argentina en Gelsenkirchen ante Serbia y Montenegro, no hay. Un partido perfecto con soberbias actuaciones de Javier Saviola y Maxi Rodríguez.
Pekerman había tomado decisiones algo antipáticas el 15 de mayo al armar el grupo apoyándose en sus lugartenientes en la cancha, su capitán Juan Pablo Sorín y su conductor Juan Román Riquelme. Pero hoy por hoy, nadie se acuerda de aquello, puesto que Argentina funciona bien, con variantes, con cambios acertados luego del bluff del entrenador en el debut con Costa de Marfil, y con unos ejecutantes que bien podrían incorporarse a tocar en la Filarmónica de Berlín.
Pero el mundial no ha concluído aún y los argentinos lo saben bien. El 6-0 fue un sueño y hay ahora que seguir, porque para Argentina el mundial no termina en Serbia y Montenegro. Si los jugadores comprenden esto, estamos en presencia de un serio candidato.
Si de candidatos hablamos, el domingo tuvimos 2 que mostraron caras muy diferentes. Brasil fue efectivo aunque no vistoso en su 2-0 ante un muy aplicado seleccionado australiano, mientras que Francia quedó al borde del nocaut gracias a la obstinación de su técnico Raymond Domenech.
Zinedine Zidane, con 2 amarillas, no podrá jugar ante Togo, donde Les Bleus necesitarán una victoria. Por ello es muy posible que el 1-1 frente a Corea del Sur haya sido el último partido de Zizou. Si es así, será una triste despedida para un grande como Zidane.
Sin embargo, el que necesitaría estar de salida es el extraño Señor Domenech que parece haber venido a Alemania a hacer el ridículo con sus planteos defensivos y sus problemas extra-cancha que han dejado a un delantero del calibre de David Trezeguet destinado a protagonizar un rol que ni siquiera es de reparto.
Con polémica, con emoción y con fútbol nos despedimos desde Göttingen. Feliz Día del Padre, y hasta mañana.
Luego de la eliminatoria hacia Francia '98, cuando asumió "Bolillo" Gómez y Ecuador no había estado casi nunca en la pelea por clasificar hacia un mundial, se trazó un plan serio, y así se logró el ansiado pase mundialista que llevó al equipo a su debut en Corea del Sur/Japón 2002.
La actuación fue positiva. Se logró una victoria ante Croacia, y como dijo el gran Hernán Darío, se ganó experiencia, puesto que en Japón "los ecuatorianos comenzaron a comprender lo que era un mundial, que es algo que no tiene nada que ver con lo que uno ve por televisión".
El romance Ecuador-Bolillo tuvo un poco de todo, incluido un bárbaro atentado en el que un par de locos casi le quitan la vida al estratega colombiano. Pero luego de un 0-6 ante Argentina en la Copa América Perú 2004, Bolillo se fue "porque un derrota 6-0 me descompone; es un resultado saca-técnico", confesaba Gómez en la conferencia de prensa posterior.
Así fue como los dirigentes pensaron en "continuidad", y entonces se contrató a Luis Fernando Suárez, que en esos momentos dirigía al Aucas (el Auquitas, según sus hinchas), para seguir la línea trazada por Hernán Darío Gómez.
La clasificación volvió a conseguirse amparados en la fortaleza del Atahualpa de Quito, un bastión importantísimo aunque no imprescindible, como ha quedado demostrado en la competencia mundial.
Ya en Alemania, Ecuador borró a Polonia en su debut con un planteo más agresivo y ambicioso que el mostrado cuatro años antes en tierras japonesas, y luego hizo lo propio en el 3-0 ante Costa Rica en la ya mencionada tarde del 15 de Junio de 2006.
Dos actuaciones con pocos errores y muchos aciertos, adornadas con las figuras de los goleadores, el Tin Delgado y Carlos Tenorio, un mediocampo lleno de dinámica y buen fútbol, con los talentosos Luis Antonio Valencia y Édison Méndez, que se suman al criterio, la marca y el equilibrio que ponen Edwin Tenorio y la revelación de Segundo Castillo.
En el fondo, Cristian Mora es un arquero sobrio y por ahora imbatido, y la defensa ídem, con la experiencia de Ulises de la Cruz, Sombra Espinoza, Bam-Bam Hurtado y la potencia de Neicer Reasco.
Un equipo hecho en casa y con sólo 4 jugadores que militan en el exterior. Uno de ellos, el a veces díscolo Jaime Iván Kaviedes que juega en Argentinos Juniors, nos emocionó al final de la tarde de Hamburgo con su festejo dedicado a la memoria del desaparecido delantero Otilino Tenorio, el Spiderman del fútbol ecuatoriano, un hombre lleno de potencia y carisma que le ponía alegría a las jornadas de fútbol.
El espíritu de Otilino se hizo presente a través de Kaviedes -cuando entró aportó muchas cosas buenas, como su fino manejo del balón- para marcar el fin de una fiesta, y así es como Ecuador nos hizo sentir orgullosos a todos.
Al final del encuentro ante Costa Rica, mi mente reprodujo la voz de un hombre que ya he mencionado en estas crónicas, el abogado Bonafont -genio y figura-, quien con el corazón a flor de piel grita en cada partido "¡Atenti Ecuador, atenti, mi Ecuador del Alma!
Sin dudas que allá en Ecuador estaban todos atentos, y muy pero muy emocionados. Lo merecen.
Aquel descargo que sonó a excusa hoy se ha convertido en una realidad comprobada. Ahora, las quejas que enunciaban los arqueros sobre el balón, resulta que son ciertas.
El fenómeno se explica así: el balón diseñado para este mundial tiene 14 paneles (o gajos), contra los habituales 26 o 32. Esto significa que al tener menor cantidad de costuras y un material más liviano, la pelota no gira como una habitual, se comporta de modo similar a una de baseball, y cuando alcanza una cierta altura, casi no toma efecto (no gira sobre su eje). Así, se la puede ver planear como en el remate de 35 metros de Torsten Frings, el tiro ganador de Kaká ante Croacia, u otros brillantes disparos de media distancia.
Conclusión: Los especialistas tienen que sacar ventaja al pegarle desde lejos, y cuando lo hagan, los arqueros van a sufrir como unos condenados...
Luego de la clase de física (uno de mis profesores, el Ingeniero Ratto, estaría orgulloso de mi), vamos a hablar de fútbol.
¿Qué me dicen de España?
Espectacular demostración del equipo de Luis Aragonés, quien este miércoles le hizo honor a su apodo y fue un verdadero sabio, el "Sabio de Hortaleza" en la goleada por 4-0 ante Ucrania, que en el papel era el rival más difícil en su grupo de primera fase.
Obvio que los jugadores respaldaron ampliamente a Don Luis. Villa puso todo su oportunismo, Xabi Alonso la cabeza en el primer gol, Xavi Hernández el cerebro en el mediocampo, Carles Puyol la fuerza desde el fondo para empujar al equipo y llevarse la pelota en uno de los goles más lindos del torneo hasta ahora, el cuarto de partido, conquistado por otro de los que brilló en forma fulgurante: el "Niño" Fernando Torres.
Andriy Shevchenko, la figura ucraniana, no pesó, y quien podría ser su sucesor en el Milan, Torres, dio una muestra de ese potencial que lo encumbra como uno de los grandes delanteros del futuro. Por eso, a Torres también lo quieren grandes equipos de Inglaterra, y por ello, el Club Atlético de Madrid va a tener que montar un plan maestro para retener al actual 9 del equipo colchonero.
España aprobó con creces su primer examen en Alemania 2006, y habrá que considerarlo entre los candidatos a llegar al menos a cuartos de final.
Alemania sufrió hasta el final, pero ganó a lo Alemania con un gol de Neuville sobre la hora en el enésimo ataque germano, tras lo cual, los locales, que comenzaron el mundial se perfilan como el primer equipo que consiga la clasificación a octavos. Esto se podría definir este jueves tras el partido entre Ecuador y Costa Rica, que quizás pueda brindar una histórica clasificación para los de la mitad del mundo, o un revulsivo para los Ticos tras su 2-4 ante Alemania en el estreno.
Este jueves por la mañana ya partimos hacia Hanover, donde nos prepararemos para el segundo partido de México. ¡Un abrazo a todos!
Brasil está feliz luego de la victoria por 1-0 ante Croacia, aun pese a no haber jugado del todo bien. Croacia tomó sus precauciones, hizo lo suyo y no le aclanzó para más, pero algunos críticos ya alzan sus voces de protesta por el juego sin gracia ni magia de la verdeamarelha.
Hoy, varios técnicos han sido duramente criticados. Uno de ellos fue Carlos Alberto Parreira, el hombre que llegó a la gloria del Tetra en Estados Unidos '94 jugando un fútbol mezquino, aun teniendo a Romário y a Bebeto juntos y en plenitud. Hace unos 4 años, Parreira volvió al timón brasileiro luego del éxito en Corea del Sur/Japón conseguido por Luis Felipe Scolari, y hoy el bueno de Carlos Alberto vuelve a recoger los cuestionamientos de aquellos que ya han fustigado su fútbol en el pasado. Su respuesta ante las críticas: "ya habrá tiempo para el jogo bonito".
Las opiniones no se agotan ahí, y mientras los argentinos se quejan de Riquelme (algunos), los brasileños se quejan de Ronaldo (algunos), y es así como volvemos a tener polémica en la mesa. Todos pueden alzar su voz... Lo que yo creo en este caso, es que si me tocara enfrentar de estos equipos, nunca querría tener por delante a un Ronaldo o un Riquelme, que son capaces de pintarme la cara en cualquier momento.
Quizás lo mismo se puede decir de David Trezeguet. ¿A quién no le gustaría contarlo en su plantel? Con certeza a todos los 31 técnicos restantes en Alemania. Pero al franco-argentino nacido en Rouen, el único que parece no quererlo es su propio entrenador, el extraño señor Raymond Domenech.
Digo extraño por su look y por haber tomado esta decisión y otra anunciada el 15 de mayo, cuando se supo que Ludovic Giuly se iba a quedar fuera del mundial, luego de ser una pieza muy importante en el campeón de Europa de clubes, el Fútbol Club Barcelona.
Domenech ve el fútbol de un modo particular, y en estos momentos, tras el 0-0 ante Suiza, el empate debería haberle dejado un sabor muy amargo. Pero no, parece que no, luego de escuchar sus últimas declaraciones en las que se muestra conforme con los 2 puntos que le robaron a un rival directo en el grupo. El célebre personaje de historieta llamado Condorito diría: ¡Plop!
La hora del cambio le llegará pronto, y por lo que pude ver al final del partido, las caras de algunos líderes del plantel estaban bastante largas, y las conversaciones con el estratega se van a tener que dar urgentemente.
España, otro de los equipos que despierta muchas opiniones encontradas, salta al ruedo este miércoles ante su rival más complicado del Grupo F, Ucrania. Raúl se perfila como suplente, y el Niño Torres tendrá una pesada mochila en su espalda; aquella que lo signa como el salvador de la madre patria. Veremos cómo la carga.
Hasta mañana, hombre!
Cada país pone una enorme presión sobre su selección, y mientras los brasileños hoy se demuestran como los más "alegres", en la historia también los hemos visto derramar lágrimas de sangre y sentir que el mundo iba camino del Apocalipsis ante cada una de las eliminaciones sufridas en 1982, 1986 y 1990... Moraleja: es fácil sonreír cuando la vida te entrega victorias.
Una de las particularidades que el mundial nos muestra, es la de ver las diferentes reacciones de los hinchas y la prensa de cada país (lo grave es que a veces es imposible diferenciar a hinchas de periodistas) ante cada actuación y cada resultado.
Sin dudas, uno se da cuenta de que inevitablemente la pasión siempre tiñe nuestro punto de vista, y aún siendo el más imparcial de los analistas, siempre se nos cuela alguna subjetividad de las muchas que componen el hermoso mundo de la pelota, ese que como dijo el gran Diego Armando, nunca debe mancharse.
Vamos a los ejemplos, antes de que piensen que la cerveza y las mujeres alemanas me han dejado totalmente loco.
Para muchos medios argentinos, su selección mostró un nivel regular en su juego y su conductor, Juan Román Riquelme dejó mucho que desear. Pero por ejemplo, para nuestros colegas italianos del Corriere dello Sport, uno de los diarios deportivos más prestigiosos de Italia junto con Gazzetta dello Sport, Argentina jugó un gran primer tiempo y sólo sufrió un poco en el final, mientras que Riquelme fue decisivo y terminó siendo la figura de la cancha por su participación en ambos goles.
¿Con cuál de estas apreciaciones nos quedamos? Les dejo la pregunta a ustedes, que saben tanto o más que uno...
Misma cosa para Alemania. ¿Groseros errores defensivos para algunos, o victoria clara con "algunos detalles para corregir" para otros?
Y hablando de los italianos, ¡cuánta tela para cortar deja la victoria del lunes ante Ghana, donde para la prensa brasileña, su propio árbitro Carlos Eugênio Simon, no les pitó dos penales a los africanos que merecían claramente el empate según su punto de vista!
Tras el partido, cuando muchos se abalanzaban a criticar el juego italiano, el entrenador de la Nazionale, Marcello Lippi hablaba de una "bella Italia", que llegó mucho, sin que le llegaran a su defensa. Más allá de lo parcial que pueda ser Lippi, la prensa de su país (Gazzetta), también habla de una gran victoria, que para ellos ilustra un modo inmejorable de empezar el mundial.
Todos vemos lo mismo, pero luego todos lo analizamos con ojos distintos. ¿Será por eso que el fútbol es tan bello?
![]() |
| Veremos si el "Ruso" se burla tanto después del partido de Brasil |
Hablando de belleza, y aquí creo que esto está fuera de discusión, lo del lunes de los checos fue un lujo (lástima la lesión de Jan Koller). Lo de los americanos un espanto (quedaron muy cerca de la eliminación). Lo de los australianos histórico (ganaron su primer partido en un mundial en los últimos siete minutos del encuentro), y lo de Italia, muy valioso.
El martes (ojo que es 13) veremos qué hace Brasil, el favorito de todos menos el "Piñe" Brailovsky, en su debut ante Croacia, y además seremos testigos del estreno de otro candidato como Francia, que se enfrenta a un difícil rival como Suiza. ¡Hasta pronto!
