La guerra apenas duró 7:52

Thommy Hearns estaba perdiendo la pelea cuando fue detenida en el tercer asalto The Ring Magazine/Getty Images

Fueron apenas siete minutos y 52 segundos de acción, pero quizá hayan sido los siete minutos y 52 minutos más felices que haya tenido cualquier fanático del boxeo en la historia.

Y no es mucho decir, porque a 30 años de distancia, lo que provocaron, y lo que siguen provocando Marvin Hagler y Tommy Hearns con ese épico combate realizado en el Caesars Palace de Las Vegas, es algo magnífico.

A la pelea, montada por Bob Arum aquel 15 de abril de 1985, 'Marvelous' Hagler llegó como el eterno campeón de peso mediano y 'La Cobra de Detroit' Hearns, en busca del tricampeonato mundial, lo hizo aún como el temible noqueador que había arrasado en peso welter y súper welter.

Marvin, entonces de 30 años, llegó al duelo con marca de 60 victorias, 50 de ellas por nocaut, a cambio de dos derrotas y dos empates, mientras que Thomas, de 26 años, lo hizo con una no menos impresionante foja de combate con 40 triunfos, 34 de ellos por la vía rápida, y sólo una derrota, esta ante Sugar Ray Leonard.
Y vaya pelea que nos regalaron.

Con los títulos de peso medio del Consejo Mundial de Boxeo, Asociación Mundial de Boxeo y Federación Internacional de Boxeo, mucha gente pensaba que el campeón indisputado, Hagler, aún no tenía los méritos suficientes para arrasar a Hagler, un peleador que ya había mostrado su valía ante buenos peleadores y que además no había perdido su poder conforme subía de peso.

Tras el campanazo, la guerra. Hagler trató de meter a su pelea a Hearns y lo único que pudo llevarse en el primer episodio fueron un par de combinaciones que lo hicieron trastabillar, aunque ello no evitó que siguiera yendo al frente, tratando de evitar la larga distancia y gran velocidad de Tommy. Primer round para el de Detroit.

Vino el segundo asalto. un corte en la frente de Hagler provocó que fuera aún más al frente. De principio recibió una andanada de efectivos jabs de Hearns, pero conforme avanzaron los segundos, y los minutos, se fue metiendo en la guardia del ex campeón mundial y lo fue llevando hasta las cuerdas, obligándolo al intercambio y a salir con piernas tambaleantes de cada encontronazo.

Para el tercero, con el público frenético, Hearns logró abrir más la herida que 'Marvelous' tenía en la frente y por ello fue llevado al médico, pero apenas se reanudó la guerra, fue todo para Hagler, porque Marvin comenzó a convertir el ring en un infierno.

Una derecha larga, en forma de volado, aterrizó en la sien izquierda de Hagler, quien se fue hacia atrás ya sin el control de sus extremidades. Y cuando apenas se estaba recuperando, otra nueva derecha cruzada de Hagler lo sacudió notablemente, dejando espacio a otra derecha, esta vez definitiva, a la barbilla, que lo dejó sin respuesta, colgado prácticamente de la humanidad de su victimario, listo para visitar la lona y no seguir en el combate.

El referi Richard Steele le contaría hasta 10, y aunque se levantó Hearns, no le vio lo suficientemente bien como para dejarle seguir y lo detuvo a los dos minutos y un segundo del tercer round, decretando así el penúltimo triunfo como profesional en la carrera del legendario Marvin Hagler, y apenas la segunda derrota como profesional de Thomas.

Ese pleito se llevó, al finalizar el año, los reconocimientos a la mejor pelea del año, al mejor round del año y hasta la fecha sigue siendo recordada como una de las más emocionantes en la historia del deporte de los puños.

Tras ese combate, Marvin defendería exitosamente la faja ante John Mugabi, para luego perder, en su último pleito, ante el no menos grande Sugar Ray Leonard, mientras que Thomas no sólo se recuperó, sino que conquistó los cintos de peso Mediano, Supermediano y Semicompleto para convertirse en uno de los pocos peleadores en la historia en convertirse en pentacampeones.