Salt Lake y el estigma del escándalo

Por ERIC NUÑEZ

SALT LAKE CITY -- Los Juegos Olímpicos de Invierno en Salt Lake City nacieron en medio de un escándalo y todo indica que inexorablemente quedarán asociados en los libros de historia con esa palabra.

El polémico fallo en la competencia de parejas del patinaje artístico y la inédita resolución de otorgar una segunda medalla de oro también podrían haber abierto una caja de Pandora con repercusiones trascendentales para futuros juegos.

El premiar por igual con el oro a los canadienses Jamie Sale y David Pelletier fue considerada una solución salomónica al escándalo desatado tras conocerse que una jueza francesa había sido manipulada para que votase a favor de los rusos Elena Berezhnaya y Anton Sikharulidze.

Pero otros advierten sobre las consecuencias que esta resolución podría tener en las disciplinas olímpicas en las que las medallas se dirimen por fallos de jurados como el boxeo y la gimnasia artístico propensos a decisiones que no siempre resultan del agrado de todos.

El presidente del Comité Olímpico Internacional Jacques Rogge afirmó --al anunciar del oro compartido en el patinaje artístico-- que ojalá se tratase de la "última vez" que se toma tal determinación.

Rogge, quien ha recibido elogios por su estilo abierto y directo a lo opuesto de su antecesor Juan Antonio Samaranch, no había terminado de pronunciar esas palabras cuando periodistas enfilaron interrogantes sobre casos de antaño en que deportistas se vieron perjudicados por fallos injustos.

El primero que saltó a la luz pública fue el de Roy Jones, quien en los Juegos de Seúl fue víctima de uno de los fallos más polémicos en la historia del boxeo olímpico al perder por puntos ante un adversario coreano.

La propia presidenta del Comité Olímpico de Estados Unidos Sandra Baldwin señaló que bajo las actuales circunstancias "vale la pena" revisar el caso de Jones.

Algunas voces dicen que el COI, al ceder con premura ante la opinión pública, dejó sentado el precedente que la opinión pública puede revertir resultados, tal y como lo dijo el jerarca de la federación rusa de patinaje artístico Valentin Piseyev.

"Esta decisión sin precedentes fue producto de una campaña montada por la prensa norteamericana", afirmó. "Se abierto un compás y de ahora en adelante el fanatismo de los afición local puede pesar".

Para Salt Lake el escándalo se sobrevino en un momento en el que los juegos marchaban viento en popa, tanto en el terreno deportivo como en el organizativo, enterrando el recuerdo de que fueron concebidos en forma cuestionable.

El COI fue conmocionado por las revelaciones de que varios miembros recibieron incentivos y obsequios para favorecer la candidatura de Salt Lake.

Ese escándalo fue el más grande en la historia del COI, ocasionado la renuncia de varios dirigentes y cambios profundos en el proceso de selección de sedes.

Rogge, en tanto, ha dicho que el escándalo en el patinaje artístico no tendrá efectos negativos en el movimiento olímpico. "Fue un asunto que se resolvió rápidamente y se trata de un asunto cerrado".

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domingo, 17 de febrero
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