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Vaisman, un apellido ilustre en Old Resian

Scrum

El tricolor de Wilde y Mendoza vive una verdadera revolución. Después de ocho largas temporadas en el ascenso, en 2013 regresó a la máxima categoría del Regional del Litoral, jugando un rugby que, de a poco, comenzaba a dar que hablar. En 2014 finalizó en la octava posición, adjudicándose el derecho a disputar el Torneo del Interior “B” 2015. La temporada siguiente, subió un nuevo escalón, alcanzando el sexto puesto y clasificando al Torneo del Interior “A” 2016. Pero la historia no termina ahí. Todavía falta más.

El 2016 fue, sin lugar a dudas, el año deportivo más importante de su historia. ¿Por qué? Se metió entre los cuatro mejores del torneo, eliminó a CRAI en semifinales y disputó la primera final en 74 años (cayó 40-31 ante Duendes). Así, sacó el boleto para el Nacional de Clubes 2017, en el que puso primera con un ajustado triunfo sobre Huirapuca por 23 a 18.

Para Benjamín (30), Agustín (25) y Alejandro (23) Vaisman, hijos de Manuel (ex presidente de la Unión de Rugby de Rosario), se trata de un momento muy especial. “Lo estamos disfrutando mucho. Para nosotros, éste es un torneo totalmente nuevo. Nos propusimos disfrutar, pero con responsabilidad”, cuenta ‘Benji’, hermano mayor.

Por su parte, Agustín, el ‘Pájaro’, confiesa: “Es difícil de creer, pero es una realidad. Uno se siente gratificado porque el esfuerzo, poco a poco, va dando resultados. Hoy, debutar en el Nacional de Clubes, el torneo más importante del país, en casa y con un triunfo, es realmente muy lindo”.

Para Alejandro, ‘Alito’, el presente del tricolor “es una locura”. Y agrega: “No lo vivimos como una presión, sino con alegría. Así lo supimos plasmar en la cancha. Salimos a jugar con alegría, como sabemos, defendiendo nuestra camiseta que es lo que nos enseñaron desde chicos”.

- ¿Qué se siente haber compartido juntos este momento tan especial?
- Benjamín: Es una alegría inmensa. El club nos da todo, es el eje de la familia. En algún momento sabía que iba a jugar con mis hermanos en el Plantel Superior. Los primeros partidos fueron en el ascenso, después en el Torneo del Interior y ahora en el Nacional de Clubes. Al margen de que mis hermanos son mis hermanos, y es algo muy especial, poder compartirlo con el grupo de amigos de la primera es impresionante. No lo vemos como un equipo, sino como un gran grupo humano.
- Agustín: No creo que mucha gente tenga la suerte que tenemos nosotros. En total somos cuatro hermanos, falta mi hermana, pero por cuestiones obvias no va a poder jugar (risas). Poder compartir una situación como ésta con ellos es inexplicable. Los tres sentimos al club de una forma muy particular. Nunca lo imaginamos, fuimos cayendo a medida que se fueron dando las cosas. Hoy estamos acá, enfrentando y disfrutando la realidad.
- Alejandro: Cuando era chico lo veía a ‘Benja’ jugar en la B. Ellos vivieron un momento muy duro, muy feo. Una historia negra para el club, por así decirlo. Lo veía sufrir y sacrificarse mucho. Siempre quise estar ahí y, en algún momento, poder tener la oportunidad de jugar con ellos algo lindo como el Nacional de Clubes. Era un sueño y lo pudimos cumplir.

- Y ahora… ¿cómo sigue la historia?
- Benjamín: Nada es fácil, pero tenemos en claro que esto es parte de un proceso y todavía hay mucho por recorrer. En cuanto al juego, tenemos que seguir progresando, creciendo, afianzando nuestro nivel de juego ante rivales de mayor jerarquía. Ése es nuestro objetivo.
- Agustín: Es muy loco, pero nos planteamos ir partido a partido. Ante todo, vamos a disfrutar y aprender de esta experiencia. No nos pusimos un objetivo a nivel resultado, como clasificar a cuartos de final o salir campeones. Nada de eso. Queremos que las cosas se vayan dando solas.
- Alejandro: Esto no es fácil. Son partidos en los que uno tiene que dejar todo y un poco más. Tenemos que seguir como lo venimos haciendo, poniendo el corazón, sacrificándose por amor al club y siendo un soldado. Hay que hacer todo lo que nos pidan los entrenadores. La concentración y la unión son claves para este momento. Va a ser un año largo y duro.