El piloto ruso Nikita Mazepin fue cortado por el equipo Haas y no volverá a correr en la Fórmula 1. Al menos en 2022, principalmente porque a su patrocinador, también ruso, no le permiten por las sanciones por la guerra en Ucrania aportar dinero en un negocio estadounidense, como es la categoría que pertenece a Liberty Media.
¿Esto es injusto? No lo creo. Es lamentable, sí, que una guerra, un asunto político defina el futuro de un atleta, pero Mazepin no estaba en la Fórmula 1 por su talento, sino por el dinero que su padre. Un oligarca ruso que hizo su fortuna bajo el ala del gobierno, un hombre cercano a Vladimir Putin y por ende blanco de las sanciones impuestas por Estados Unidos para presionar a Rusia y que se acabe el conflicto armado.
TEAM STATEMENT #HaasF1 pic.twitter.com/5aEXLzYtmV
— Haas F1 Team (@HaasF1Team) March 5, 2022
Pero no es injusto, porque el argumento para que corriera en F1 era el dinero de su padre, nada más y la imposibilidad de que fluya o sea aceptado por Haas, es un problema directamente creado por Dmitri Mazepin y la procedencia de su fortuna.
No lo sostenía nada más, porque además, luego de una primera temporada completa, el ruso fue más un problema que un beneficio para Haas.
A Mazepin no lo está proscribiendo la F1 de correr por ruso, lo que pasa es que Haas lo ha cortado porque su dinero, ese sí muy ruso, está prohibido recibirlo por un equipo estadounidense.
Injusto sería que al ruso Daniil Kvyat no lo dejen competir en el WEC, donde tendrá actividad en 2022. O que Ferrari dejara libre al ruso Robert Schwartzman, subcampeón de la F2, y actualmente piloto de pruebas en Maranello.
Ellos están ahí más por razones deportivas, no económicas. Mazepin, es cierto, aportaba gran parte del presupuesto, pero chocaba a su compañero de equipo, bloqueaba a pilotos que lo querían lapear y provocaba situaciones peligrosas en la pista y, para colmo, su papá se presentaba (algo que se verá en la serie Drive To Survive) a amenazar, al más puro estilo de la mafia, que si no le intercambiaban el chasis a su hijo por el de Mick Schumacher retiraría su dinero... luego, el señor fue y el compró un chasis nuevo a Nikita, claro.
Competitivamente, Mazepin fue alrededor medio segundo más lento que Schumacher en cada calificación y quedó atrás en el 90 por ciento de las carreras de 2021.
A muchos, y así me lo han hecho saber en redes sociales, les parece que sí es injusto, porque Nikita Mazepin es un deportista que es bloqueado por algo que no tiene que ver con el deporte, pero les diré que Nikita Mazepin sin el dinero de Uralkali era insostenible, sobre todo en un equipo (empresa) estadounidense como Haas, y lo que es peor para él, hay muchos pilotos como Pietro Fittipaldi reserva de Haas, para empezar, que tienen más argumentos deportivos para ese asiento que él. La F1 es un negocio, no la UNICEF.
Según se dice, el presupuesto que le haga falta a Haas será puesto por el resto de los equipos y la propia F1, entonces ¿para qué mantener un piloto cuyo padre amenazaba con quitar el dinero? Para ser claros, todos, absolutamente todos los pilotos necesitan que alguien ponga el presupuesto para que su auto pueda estar en la pista.
Si el dinero ya no está por lo que sea, porque el equipo decide aportarlo para otro piloto, porque la marca se retira del serial, porque por resultados deciden ya no seguir o porque nadie en occidente puede hacer negocios con rusos por una cuestión política, el piloto se baja y se sube otro, es así de duro, pero es así. Todos, absolutamente todos, tienen patrocinios que tienen que conseguir como un plan de negocio y que por lo regular los siguen si cambian de equipo.
Existen y siempre han existido los "pay drivers", pilotos de pago que llegan a un equipo por lo regular chico que necesita dinero, y ofrecen de su bolsa o la de sus patrocinadores aportar el presupuesto a cambio de ocupar el asiento sin tener los argumentos competitivos para ocuparlo si no tuvieran ese apoyo económico.
También, un piloto que no sea Lewis Hamilton o Max Verstappen que no sepa conseguir patrocinios para él y para su equipo, difícilmente hará huesos viejos en la F1.
Fernando Alonso habría llegado a la F1 con o sin el apoyo de tantos patrocinadores españoles y ahí sigue por su enorme talento, pero llegó con patrocinadores. Sergio Pérez tal vez no habría llegado sin el patrocinio de Telmex, pero lo han mantenido sus resultados y su talento lo llevó a Red Bull, equipo donde no puedes comprar un asiento.
Decía el gobernador y secretario de estado mexicano Carlos Hank que "un político pobre, es un pobre político", pues lo mismo pasa con los pilotos de autos de la categoría que sean, si no tienen la capacidad de conseguir el dinero para correr les pasa que "un piloto pobre, es un pobre piloto" y seguramente no podrá correr.
Es tu talento, imagen o en este caso familia el que logra que una empresa o empresas crea en ti e invierta un presupuesto para que corras en F1 o donde sea. Dicen los pilotos que "manejar es la parte más fácil del trabajo", lo complicado es afuera del cockpit.
Lo de Mazepin no es una injusticia, es la consecuencia de la procedencia de su dinero en un momento histórico donde hacer negocios con empresas rusas está proscrito en EEUU por una guerra. Su talento no alcanza por sí sólo para mantenerlo en la máxima categoría.
