Michelle Kwan se siente como 'en casa'

Por NANCY ARMOUR

MICHELLE KWAN (AP)
SALT LAKE CITY -- Antes de los Juegos de Invierno, Michelle Kwan decidió entrenarse en un sitio apacible para concentrarse en su objetivo de ganar el oro olímpico en el patinaje artístico.

Nadie pensó que ese lugar iba a ser Salt Lake City.

Mientras sus compatriotas Sarah Hughes y Sasha Cohen optaron por alejarse de la ciudad inmediatamente después de la ceremonia apertura, Kwan optó por quedarse y dice que el ambiente festivo de la sede olímpica le cae al dedillo.

"Estoy feliz de haberme quedado. El ambiente que rodea las olimpiadas es lo mejor", comentó Kwan, la favorita para vencer en la disciplina que se disputa la semana próxima.

Hace cuatro años, en Nagano, Kwan se presentó cuando ya habían transcurrido varios jornadas de las competencias, tomando todo el descanso posible tras una dolencia en un pie.

Esa vez, apenas tocó suelo japonés, Kwan se convirtió en el foco de atención, perseguida por la prensa y aficionados por todas partes. Eso, sumado el peso de las expectativas de adjudicarse el oro, suele conspirar contra los favoritos.

Salt Lake City tiene todas los ingredientes para causar el mismo efecto, quizás peor, para la cuádruple campeona del mundo.

En un principio, Kwan ponderó concentrarse en su natal California tras la apertura, pero tal y como lo hizo Tara Lipinski en Nagano, permanecer en la sede olímpica puede marcar la diferencia.

Debido a que la competencia femenina no arranca hasta dentro de ocho días, Kwan se quedó sin sus compañeras de práctica: Cohen y Hughes se alejaron de Salt Lake, mientras que las japonesas no vendrán hasta dentro de unos días.

Y a diferencia de otras justas, no se permite el acceso de aficionados a los ensayos. Eso le ha permitido a Kwan entrenarse a solas en la pista de patinaje.

"Es una ventaja porque me permite adaptarme a las dimensiones de la pista. Creo que después de todo tome la decisión correcta en quedarme", acotó.

Kwan, que tiene 21 años, se ha acostumbrado a manejarse por su propia cuenta.

En octubre, Kwan dejó estupefactos a muchos al despedir a su entrenador de toda al vida, Frank Carroll.

"Es inédito el no tener entrenador para unos juegos olímpicos", admitió Kwan. "Mi padre me hace compañía, pero no es mi entrenador. Solo me anima".

"Hasta ahora todo me ha salido de maravillas. Lo importante es que yo creo en mi misma y lo que soy capaz de hacer en la pista".

-AP

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