Crece la guerra verbal en el patinaje artístico

Por RAF CASERT

SALT LAKE CITY -- La Unión Internacional de Patinaje no parece encontrar la forma de darle vuelta a la página a un escándalo que está generando fuertes fricciones en el seno de la organización.

Si bien se entregó medallas de oro a las parejas de Canadá y Rusia en el patinaje artístico, la polémica ahora se centra en un entredicho entra dirigentes de Francia y Japón.

Por un lado está el presidente de la federación francesa de patinaje Didier Gailhaguet, a quien se la atribuye haber presionado a su compatriota Marie-Reine Le Gougne para que votase a favor de la pareja rusa.

En en el otro bando se encuentra el vicepresidente japonés de la Unión Internacional de Patinaje Katsuichiro Hisanaga, quien echó más leña al fuego tras asegurar que Gailhaguet ha influido en el pasado en los fallos de los jueces y pidió su alejamiento del deporte.

"Hasta donde yo sé, esta es no es la primera vez que Didier se ha visto involucrado en casos similares", señaló Hisanaga.

El nuevo giro se produjo luego de que Le Gougne modificase sustancialmente la versión de los hechos que hizo en un primer momento.

La jueza francesa, que al principio denunció presiones de Gailhaguet, sostiene ahora que votó a conciencia, considerando que los rusos fueron los mejores, sin presiones de nadie.

Según Gailhaguet, las declaraciones de Le Gougne al diario deportivo francés L'Equipe lo han reivindicado ante la opinión pública. "Se ha demostrado que lo que venido diciendo durante los últimos días es cierto", dijo a la prensa.

Pero los señalamientos de Hisanaga pusieron al dirigente francés nuevamente en la cuerda floja.

"Si hay alguien que debería callarse dentro del comité ejecutivo es Hisanaga. Desde que se convirtió en vicepresidente de la UIP no ha sido capaz de presentar nuevas ideas o reformas. Su capacidad para el cargo deja mucho que desear", replicó Gailhaguet.

Todo esto deja al presidente de la UIP Ottavio Cinquanta en una situación incómoda.

Asesiado por la prensa, Cinquanta hizo un ademán con el que dejó sentado que Gailhaguet no es alguien de fiar y que el francés tiene los días contados en el seno de la organización.

Además de ser el dirigente máximo de la federación francesa, Gailhaguet preside la delegación de su país en los Juegos de Invierno, lo que lo convierte en el números dos detrás de Henri Serandourd, el jerarca del Comité Olímpico Francés.

Serandour, por ahora, no ha tomado una decisión, prefiriendo que el escándalo tome su propio curso.

"De momento prefiero no tomar decisiones. Quiero ver como termina todo", afirmó Serandour.

-AP

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martes, 19 de febrero
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