EE.UU. dejó atrás a Holanda en patinaje de velocidad

SALT LAKE CITY (AP) _ Estados Unidos, exprimiendo al máximo su ventaja de ser anfitrión, está a punto de ponerle fin a la supremacía de Holanda en el patinaje de velocidad.

Cuando restan tres finales por dirimir, Estados Unidos encabeza el cuadro de medallas en el deporte que es una pasión nacional en Holanda.

La gran victoria de Derek Parra en los 1.500 metros, imponiendo un récord mundial y relegando al holandés Jochem Uytdehaage a la medalla de plata, dejó la cosecha estadounidense en un gran total de siete preseas, tres de ellas de oro.

Hace cuatro años, Holanda dominó de par en par, ganando la mitad de las diez pruebas, y con un total de 11 preseas.

Los holandeses se habían preparado para Salt Lake City con ambiciones más moderadas, pero a todas luces no se esperaban quedar rezagados de los dueños de casa, que en Nagano '98 apenas conquistaron un par de medallas.

"Me parece fantástico el desempeño de nuestro equipo", declaró Chris Witty, quien el domingo fijó un récord mundial y se llevó el oro en los 1.000 metros femeninos.

Antes de los juegos, los dirigentes estadounidenses se habían propuesto una cosecha de aproximadamente diez medallas, algo que muchos habían considerado como una exageración.

La meta ahora luce como conservadora teniendo en cuenta que Witty y Jennifer Rodríguez, bronce en los 1.000, asoman como favoritas en los 1.500 y Apolo Anton Ohno figura entre los favoritas en dos pruebas más del patinaje en pista corta.

La mejor presentación estadounidense en el patinaje de velocidad olímpico fue en 1980 en Lake Placid, la última vez que los Juegos de Invierno se disputaron en su territorio, y en los que Eric Heiden acaparó cinco preseas de oro.

El equipo presente en Salt Lake no tiene figuras del calibre de Heiden o Bonnie Blair, y las medallas se han repartido entre un nutrido contingente de siete patinadores que incluye a Witty, Rodríguez, Parra, Ohno, Casey FitzRandolph, Joey Cheek y Kip Carpenter.

"La verdad es que siempre hemos contado con buenos patinadores, pero nunca habíamos tenido un equipo tan completo", comentó Cheek, medalla de bronce en los 1.000 metros.

Parte del éxito de los estadounidenses se sustenta en el éxodo de patinadores de ruedas al hielo, como es el caso de Parra y Rodríguez, provenientes de estados de clima cálido como California y la Florida, respectivamente, y que soñaban con colgarse en el pecho medallas olímpicas.

Los estadounidenses también se han beneficiado de que se prepararon en Salt Lake, aclimatándose con tiempo de sobra a los casi 1.500 metros sobre el nivel del mar en los que se encuentra emplazada la ciudad.

El Ovalo Olímpico de Utah, situado en el suburbio de Kearns, es considerado como el más rápido del mundo.

"Es aquí donde se entrenaron todo el tiempo. Nosotros, en cambio no estamos tan acostumbrados a esta pista", señaló Gerard van Velde, cuya medalla dorada en los 1.000 es una de las cinco que los holandeses han redondeado en Salt Lake.

-AP

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