Tom Brady ha firmado oficialmente su extensión de contrato por dos temporadas con los New England Patriots.
El acuerdo sobre la extensión fue reportado en primera instancia el pasado 29 de febrero por Adam Schefter y Dianna Russini de ESPN.
El convenio le otorgará a Brady un bono por firmar de 28 millones de dólares, y contempla una duración de cuatro temporadas.
Como parte del nuevo acuerdo, los salarios base de Brady descenderán hasta 1 millón de dólares para las campañas del 2016 y 2017, aunque por la porción prorrateada del bono por firmar, su impacto al tope salarial de los Patriots será de 14 millones de dólares para cada una de esas dos temporadas.
Los salarios base para Brady en las campañas del 2018 y 2019 serían de 14 millones de dólares anuales, respectivamente, con un golpe al tope salarial de 22 millones para cada una de esas campañas.
Brady tenía dos años restantes en su contrato, con salarios base de 9 millones de dólares para el 2016 y 10 millones de dólares para el 2017. El impacto de Brady contra el tope salarial del 2016 estaba programado para ser de 15 millones de dólares, el más alto del equipo, por lo que la extensión reduce apenas por un millón de dólares ese golpe para este año.
Brady cumple 39 años de edad en agosto, y el nuevo acuerdo la brinda la oportunidad de jugar en sus 40s, algo sobre lo que había expresado previamente interés en hacer.
Brady se encuentra todavía envuelto en el escándalo del "Deflategate", con la liga apelando la decisión de un mediador de revocar una suspensión de cuatro partidos impuesta al mariscal de campo por el comisionado de la NFL, Roger Goodell. En caso de que la liga gane la apelación y la sanción sea revalidada, la pérdida de cuatro cheques de juego para Brady en el 2016 supondría un perjuicio de 250,000 dólares.
Información de AP fue utilizada en la redacción de esta nota.
