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Con Enzo Fernández como eje, Chelsea busca trasladar su dominio mundial a la Premier League

Se terminó la espera: empieza la Premier League y Chelsea, ganador del Mundial de Clubes en su edición debut, arranca la temporada 2025/26 con una ambición clara: que la conquista del torneo global no sea un capítulo aislado, sino el prólogo de una temporada que los devuelva a la cima en Inglaterra. El título conseguido en julio en Estados Unidos -con una exhibición táctica para aplastar 3-0 a Paris Saint-Germain- fue un golpe de autoridad que transformó la percepción de los Blues: de ser un equipo irregular, sumido en crisis recurrente, a ser un aspirante serio a todo.

Enzo Fernández, capitán y cerebro del equipo, es la pieza alrededor de la cual gira el proyecto de Enzo Maresca. El argentino, líder indiscutido, combina precisión, entusiasmo y una personalidad que recuerda a los viejos patrones del mediocampo en Stamford Bridge.

El Mundial de Clubes como punto de inflexión para Chelsea

Los blues empezaron el curso en silencio, producto de los problemas que habían mostrado en la temporada pasada en Premier. Sin embargo, fueron construyéndose partido a partido y cuando olieron sangre, no desaprovecharon su oportunidad. La final ante PSG no solo mostró su capacidad como equipo de neutralizar a un tridente de clase mundial, sino también su madurez para manejar partidos grandes. Enzo Maresca, cuestionado meses atrás por parte de los hinchas blues, se ganó un crédito importante con planteos de lujo y una gestión de vestuario sólida.

Sin embargo, haber jugado hasta el final de ese torneo hizo que la preparación para la Premier no fue ideal: mientras rivales directos como Liverpool, Arsenal y Manchester City llevaban semanas de pretemporada, Chelsea recién volvió al trabajo a finales de julio. Un calendario apretado y un arranque con desventaja física frente al resto de los poderosos.

Un plantel profundo y con proyección

A la hora de invertir dinero, Chelsea nunca miró para el costado. Y por eso, con la excepción del arco y quizá el centro de la defensa, Maresca tiene dos jugadores de élite por posición. Estêvão, la joya brasileña de 18 años que deslumbró en el Mundial de Clubes, llega como fichaje estrella y ya genera expectativas de ser el mayor talento salido de Brasil desde Vinícius Jr.

La base es joven, pero con experiencia: Cole Palmer es el faro creativo, Moisés Caicedo aporta equilibrio y energía, y promesas como Josh Acheampong asoman para reforzar la defensa. El reto de Maresca será gestionar un equipo largo, mantener la armonía y rotar sin perder intensidad, especialmente con el regreso a la Champions, donde no habrá margen para alineaciones de descanso como en la pasada UEFA Conference League.

Enzo Fernández, el alma del Chelsea

Desde que heredó la cinta de capitán, Enzo Fernández, campeón del mundo con Argentina en Qatar 2022, no solo mejoró su nivel individual, sino que se convirtió en un líder con todas las letras, con gestos y exigencia permanente hacia sus compañeros. Lo reconocen leyendas del club como John Obi Mikel, que elogió su carácter y su forma de corregir a los demás cuando algo no se hace bien.

Su sociedad con el ecuatoriano Caicedo dio forma a un mediocampo robusto y flexible, capaz de adaptarse a partidos abiertos o bloqueos cerrados. Pero en el plan de Maresca, Enzo es mucho más que un recuperador: es el enlace que da sentido al juego, la brújula que maneja tiempos y ritmo. No es poca cosa.

Un calendario para medir ambiciones

El inicio de temporada, luce, en los papeles, benevolente: los primeros cuatro partidos serán en Londres, con el choque más exigente ante Manchester United recién a mediados de septiembre. A partir de ahí, el ritmo se intensifica: Liverpool en octubre, duelos contra Tottenham y Arsenal en noviembre, y un cierre que incluye al recién ascendido Sunderland como visitante en la última jornada.

La Premier no perdona baches y el Chelsea sabe que su talón de Aquiles en años recientes fue la irregularidad. Maresca necesitará encontrar victorias claras, pero también de las consideradas feas. Ganar gustando y a veces como se pueda, aprendiendo a romper defensas cerradas y a mantener la concentración en los tramos decisivos.

El salto que define una era

El Chelsea del propietario Todd Boehly invirtió más de 1.500 millones de libras en armar un plantel profundo y joven. Y parece que aún no terminó, porque en la mira está el argentino Alejandro Garnacho, hoy en Manchester United. El Mundial de Clubes demostró que, en noches grandes, ante exigencias élite, el equipo puede imponerse a cualquiera. Ahora el desafío es mayor: demostrar que pueden hacerlo cada fin de semana, en estadios pequeños y ante rivales dispuestos a resistir.

Con Enzo Fernández como eje, Estêvão como promesa fulgurante y un Maresca fortalecido, Stamford Bridge vuelve a ilusionarse. La temporada 2025/26 será el examen definitivo para saber si este dominio global puede transformarse en hegemonía local.