Después de ganar en Países Bajos, el colombiano llegó a Sachsenring y se metió tercero en la práctica y este sábado luchará por la pole position.
David Alonso está en un momento alto de su 2026. Mientras espera la confirmación oficial de su salto a MotoGP para la próxima temporada ligado a Honda (falta definir si con el equipo oficial o el satélite LCR), el piloto se prendió fuerte en la pelea por el título de Moto2. Si bien los 69,5 puntos que lo separan de Manuel González, el líder del Mundial, es un listón elevado, el piloto del Aspar Team viene de ganar en la catedral de Assen y llegó al GP de Alemania, 11ª fecha del año, con el objetivo de recortar esa brecha justo antes de entrar en el parón de vacaciones del verano del hemisferio norte.
Alonso había sido séptimo en el primer entrenamiento libre que abrió el fin de semana. Y en la práctica aceleró bien temprano. En la segunda de las 22 vueltas que dio en la sesión, el piloto nacido en Madrid e hijo de madre colombiana (bandera que eligió para defender) clavó 1m22s475 para meterse tercero, a 215 milésimas de Izan Guevara, el líder, y a 179 de Iván Ortolá, el escolta. Esos tres primeros lugares se mantuvieron inamovibles desde ese momento. Manu González se ubicó quinto y también se ganó el pase directo a Q2, premio reservado para los 14 primeros de la práctica.
Alonso luchará este sábado por la pole position en una pista en la que ya ganó en sus tiempos de Moto3 (en 2024) y en la que el año pasado abandonó en su primera temporada en Moto2.
