El complemento perfecto vive en New England: Tom Brady y Bill Belichick

La conexión mental y deportiva que existe entre Brady y Belichick se guarda con recelo en NE. AP Photo

FOXBOROUGH -- Bill Belichick y Tom Brady se han vuelto exitosos en una medida que nadie imaginaba, lo mismo famosos y millonarios y, en términos de su historia, inseparables.

Pero el secreto de su asociación sin precedentes son las dos o tres horas que pasan juntos cada semana, lejos del ojo público, trazando esquemas en una sala de juntas del Gillette Stadium. La mayoría de los entrenadores en jefe de la liga operan como presidentes, delegando los detalles laboriosos y monótonos el juego. Y aun en su 15° temporada con los New England Patriots, Belichick y Brady, junto con los otros mariscales de campo, se reúnen cada martes; técnicamente en el día libre de los jugadores. Se sientan con iluminación tenue y analizan videos con la aproximación de un forense. Estudian al oponente en turno, hacen su debida tarea, buscan debilidades y delinean la mejor forma de explotarlas.

"Para entonces Bill ya hizo su tarea y les dice qué hará la secundaria, los apoyadores, el frente defensivo", explicó el dueño Robert Kraft, quien se ha sentado en algunas juntas. "Ambos intercambian palabras para identificar las mejores oportunidades.

"Y sí, se pone muy animado".

Los videos actuales son muy coloridos, pero su mundo es crudo en blanco y negro, una función simple y lógica de oportunidad y distancia.

En septiembre pasado, tras sucumbir ante los Kansas City Chiefs por 41-14 en lunes por la noche, los Patriots se hallaban 2-2. Los chacales de la prensa, adelantándose, se preguntaban si su dominio venía a menos. Incluso hubo rumores sobre fricción entre Belichick y Brady.

Bill O'Brien, entrenador en jefe de los Houston Texans, recuerda haberse carcajeado en ese entonces. Pasó cinco años en esas juntas ofensivas en Foxborough, Massachusetts, durante las últimas dos apariciones de Super Bowl del club, y entiende la dinámica tan bien como cualquiera. Ese conocimiento acumulado fue un factor importante en la marca de 9-7 para los Texans este año, una mejora de siete triunfos en relación al 2013.

"Estaba un poco inmerso en las cosas aquí, pero escuché algo de eso", declaró O'Brien recientemente, riéndose, otra vez. "No crean todo lo que leen. Ambos son competitivos y trabajan muy bien juntos. No hay egos allí.

"De hecho, Bill entrena a Tom dos o tres veces por semana. Él aprecia la inteligencia de Tom y su rudeza. Y viceversa".

En 28 temporadas de fútbol americano --desde preparatoria, colegial, arena, NFL Europa y NFL-- el mariscal de campo Kurt Warner asegura que nunca analizó videos con un coach defensivo. Warner fue el Jugador Más Valioso del Super Bowl XXXIV con St. Louis, pero estuvo en la lateral opuesta cuando Brady les robó el juego y ese reconocimiento dos años después contra los Rams en New Orleans.

"Se complementa increíblemente bien", consideró Warner, analista de NFL Network. "Si Brady tiene problemas, Belichick lo mantiene en el juego con gran defensiva. En esos partidos que la defensiva es expuesta, Brady levanta a Belichick con su desempeño.

"Pienso que se hacen mejores uno al otro; y ambos son muy buenos de inicio".

Son más, si se puede, que la suma de sus considerables partes.

En la superficie, son una pareja extraña: Belichick en su sudadera gris, con el fleco pegado a la frente. Brady portando un guardarropa de GQ (de confección elitista) tras los juegos. Pero analicen sus declaraciones y parece que terminan sus oraciones. Aquellos cercanos al par aseguran que las victorias son, virtualmente, lo único que les interesa.

Al final, números de cualidad/cantidad: juntos, Belichick y Brady han ganado 160 partidos, 44 más que los Dolphins con Don Shula y Dan Marino, segundos en fila desde la fusión AFL-NFL en 1970, y 53 más que Chuck Noll y Terry Bradshaw en Pittsburgh. Su marca es un impactante 160-47, con porcentaje ganador de .772, mejor que John Madden y Ken Stabler en los Raiders (.756), que Mike Ditka y Jim McMahon en Chicago (.754) y que Tony Dungy y Peyton Manning en los Colts (.753).

"Siento que llevo una buena relación de jugador-coach con Tom", declaró Belichick en entrevista del 2011 con ESPN. "Hablamos regularmente en la semana sobre lo que va suceder, cómo lo haremos y después revisamos lo sucedido y pasamos a la siguiente etapa".

En ese mismo año, con los Patriots en vías a su 5° Super Bowl en 11 temporadas, el mariscal de campo también se sentó con ESPN.

"Llega el coach y dice, 'necesitamos hacer esto para ganar', y está en lo correcto casi el 100 por ciento de las veces", declaró Brady. "Te dice, 'debemos hacer esto y así lo haremos, y si no lo hacemos así, vamos a perder'".

Brian Billick, ex entrenador en jefe de los Ravens y analista de NFL Network, se maravilla con la continuidad y consistencia en la estructura de los Patriots.

"Tom Brady es una extensión de Bill Belichick, y Belichick una extensión de Brady", explicó Billick. "La ofensiva y defensiva están totalmente integradas; no sólo estructuralmente, sino filosóficamente también. No sé si ya habíamos tenido ese tipo de dinámica en la historia de la liga.

"El valor del conocimiento, su base de datos, no tienen comparación. Imaginen su marco de referencia: '¿recuerdan hace seis años cuando los Dolphins intentaron un disparo de cuatro abiertos en segunda y largo?'. ¿Hace seis años? ¿Me están tomando el pelo? No me acuerdo ni de ayer. La sinergia entre head coach y mariscal de campo es impactante".

Sus experiencias compartidas han evolucionado a la memoria colectiva, una enciclopedia vasta de lenguaje deportivo, un iCloud montado en sus cerebros. En una jugada coyuntural para el triunfo de New England en la Semana 15 contra Miami, Brady sorprendió a los Dolphins con un acarreo desenfrenado de 17 yardas.

"Hizo un buen trabajo leyendo la presión al pase", sostuvo Belichick más tarde. "Es algo que hablamos esta semana. Hizo una gran jugada contra ellos el año pasado".

'Posición máxima y absoluta'
Sus padres adoraban el fútbol americano y, en muy poco tiempo, ellos también.

William Stephen Belichick siempre fue empleado, un activo de la sala de videos, en las instalaciones de fútbol americano en la Academia Naval de Estados Unidos en Annapolis, Maryland, donde su padre, Steve, fue visor y asistente de entrenador durante 33 años. El niño tenía 8 años cuando el corredor de Navy, Joe Bellino, ganó el Trofeo Heisman y 11 cuando lo obtuvo el mariscal de campo Roger Staubach.

A lo largo de los años, en el campamento de entrenamiento de los Giants, donde su hijo fue asistente durante 12 años, Steve contaba historias para acompañar un escocés o dos sobre el joven Bill, un prodigio estilo Mozart preguntando cuestiones técnicas sobre las responsabilidades contra la carrera de un apoyador o las claves de un corredor para contener el disparo.

Thomas Edward Patrick Brady Jr., nació en una familia de aficionados a los 49ers en el área de la Bahía. El niño tenía 4 años, portaba un mini jersey del N° 16 de Joe Montana, cuando atestiguó "The Catch" de Dwight Clark en persona. Más tarde, se unió a Montana como múltiple campeón del Super Bowl y JMV.

Belichick probablemente vio algo de sí mismo en Brady mientras escaló de la selección global N° 199 en el 2000, al N° 1 de la plantilla de los Patriots en apenas 17 meses: inteligente, bien manejado y comprometido en el proceso.

Durante 27 años consecutivos, Bill Polian llevó a los Buffalo Bills, Carolina Panthers e Indianapolis Colts, pero tras seguir seis juegos de los Patriots en los últimos dos años para Sirius XM Radio, ha ganado más admiración para la dupla.

"Semana con semana, en cada faceta del juego, son el equipo mejor entrenado del fútbol americano", consideró Polian, analista de ESPN. "Con respecto al fútbol americano situacional y los duelos, lo hacen mucho mejor que nadie.

"Y mientras Tom opere esa ofensiva, también será Belichick y el personal de entrenamiento colocando a esos muchachos en la posición máxima y absoluta. Especialmente en Foxborough, tienes que dar un juego casi perfecto para vencerlos. Dales un mínimo de luz y lo van a aprovechar".

El corredor Jonas Gray fue cortado tres veces en un año, pero cuando Stevan Ridley se desgarró dos ligamentos de la rodilla en la temporada, Gray fue activado desde la escuadra de prácticas. Acarreó el balón 37 veces para 201 yardas contra los Colts, convirtiéndose en el primer corredor de la NFL en 93 años que anota sus primeros cuatro touchdowns profesionales en el mismo juego. La siguiente semana, tras quedarse dormido y no llegar a la práctica del viernes, Gray no obtuvo una sola alineación al tiempo que los Patriots metieron 34 puntos a la defensiva líder de los Detroit Lions.

"Muchos equipo sólo hacen lo que hacen", expuso Ty Law, esquinero de los Patriots entre 1995-2004 y cinco veces jugador de Pro Bowl. "Dicen, 'nos quedamos con nuestra receta'. Fuera de Brady, ellos no tienen receta. Siempre se ajustan a lo que el otro equipo hace en ambos lados del balón".

A diferencia de muchos de sus contemporáneos, dijo Law, Brady no está en el negocio de alimentar egos de receptores divas.

"Cuando tienes un receptor estelar con grandes números, la mayoría de los pasadores se sienten obligados", consideró Law. "Quieren complacer a la estrella. Fuerzan el asunto... y pierden juegos.

"Tom reparte el balón por todo el campo. Siempre al hombre desmarcado. Para Tom, se trata de ganar. Va más allá de las estadísticas".

Como Rodney Harrison, profundo fuerte de los Patriots entre el 2003-08, se apresura a sostener, hacer amigos no está en las prioridades de Belichick.

"Pienso que muchos entrenadores hacen cosas para ayudar a la percepción pública, ya que tienen miedo de ser criticados", consideró Harrison, analista de "Football Night in America" para NBC. "Y por ello ha tenido tanto éxito. A Bill no le importa un pepino lo que se dice o se piensa fuera del vestidor. Lo que él piense que ayuda al equipo, es lo que hace".

Anulando la desconfianza
Kraft es visto ampliamente como uno de los mejores dueños en el deporte profesional. Él sabe que la reputación descansa gravemente en el éxito conjunto de Belichick y Brady.

"El coach y el mariscal de campo comparten mucho", dijo Kraft el último día del 2014 desde un crucero por el Caribe. "Lo principal es que les obsesionan los detalles de cada minuto. Les obsesionan".

Entre todos los reconocimientos de la temporada está uno que pudo perderse: la victoria de la Semana 16 contra los Jets le dio a Kraft su victoria N° 250 (en su juego N° 368), la cual lo empató como el dueño que ha alcanzado la meta más rápido junto con el legendario George Halas.

Fue Kraft quien se impresionó cuando Belichick fungió como entrenador de backs defensivos de New England bajo el ala de Bill Parcells en 1996. Fue Kraft quien se separó de una selección de primera ronda como compensación por los servicios de Belichick cuando dejó de forma abrupta el puesto de head coach con los New York Jets --tras un día con el título-- al final de la temporada de 1999. Y aunque Kraft no toma crédito por reclutar a Brady, ha logrado mantenerlo contento y con el uniforme puesto.

"Miren, se han dado situaciones durante los últimos 15 y 16 años en que el coach y el mariscal de campo se pudieron separar", compartió Kraft. "Trabajé duro para mantenerlos juntos. En mi otro negocio he aprendido que la continuidad es crucial en el éxito. Es el factor subyacente en lo que hemos logrado".

Su peculiar conjunto de habilidades para experimentar les da confianza a cada uno de ellos para anular sus dudas en torno al otro.

"Cuando respetas y confías en alguien, estás dispuesto a salir de la caja y cambiar las cosas", dijo Harrison. "Se interesan tanto en el otro en términos profesionales y personales, que se han vuelto un poco tercos en su confianza mutua".

Y 15 años avanzada su relación, ambos se motivan claramente por sus fracasos pasados.

Como gurú defensivo de Parcells en los 80, Belichick controló los movimientos de los apoyadores del Salón de la Fama, Lawrence Taylor y Harry Carson, y ayudó al equipo con dos victorias de Super Bowl. Pero como head coach de los Cleveland Browns de 1991 a 1995, Belichick terminó 37-45, incluyendo 1-1 en playoffs, y fue desplazado cuando la franquicia se mudó a Baltimore.

Brady nunca fue un destacado en Michigan. Llegó como 7° mariscal de campo en la plantilla de los Wolverines y batalló para abrirse paso. Incluso compartió tiempo en su año senior con Drew Henson, quien después jugó béisbol y fútbol americano profesional sin mucho éxito en ambos. A la fecha, Brady puede mencionar los seis mariscales de campo que salieron antes de él en el draft del 2000, incluyendo Giovanni Carmazzi y Spergon Wynn. Como novato, fue el 4° pasador en el orden de los Patriots, detrás de Drew Bledsoe, Michael Bishop y John Friesz. Pero en el 2001, cuando Bledsoe se lastimó contra los Jets en la Semana 2, Brady se convirtió en el titular.

Actualmente, Belichick y Brady son compañeros de tiempo completo, enfocados en destrozar oponentes, a veces al punto de la vergüenza.

¿Su mayor reto? Mantener al otro honesto y comprometido.

"Es un chico difícil de entrenar porque está muy bien preparado", declaró Belichick en el 2011. "Ha visto todos los videos. Ha estudiado el material. Realmente debes saber de qué hablas cuando te lo topas, porque si dices algo que no es correcto, él dirá, 'oye, qué hay de este juego hace 10 semanas, cuando pasó esto y aquello. No podemos hacer eso'.

"Realmente te obliga a estar listo como coach para asegurarte de darle información útil, no algo que ya conoce. No puedes mentir durante una junta con Tom Brady. Les puedo asegurar eso".

'Nadie se esfuerza más'
Troy Brown, quien atrapó un pase crítico durante la serie ganadora del primer Super Bowl para los Patriots, asegura que Brady es el jugador más competitivo que ha visto.

"Si perdía un juego de encestar basura en el bote se molestaba", expuso Brown."Belichick odia perder, también. Siempre es el equipo primero y todo lo demás es segundo".

Kraft recordó un torneo de golf a las afueras de Boston cuando era pareja de Brady.

"Necesitábamos un putt en el hoyo 16 para tomar ventaja", dijo Kraft, "y simplemente se enfocó en su forma particular. Dieciocho pies. Sí, lo logró".

Harrison respeta la ética laboral de Brady así como su ánimo competitivo.

"El mejor jugador tiene que ser el que más se esfuerza, y es lo que tienes con Tom Brady", declaró Harrison. "Le llaman niño bonito, con las mansiones y la esposa modelo, pero se merece todo ello. Al mismo tiempo, nadie se esfuerza más ni tanto, que Belichick".

Brown, receptor de los Patriots de 1993 al 2007, dice que eso motiva a los jugadores a responderle a ambos.

"Sientes que necesitas hacer un poco más por ellos", dijo Brown, analista de Comcast SportsNet New England. "No importan los elogios que se lleven, tú dirás que necesitamos hacerlo una y otra vez. Todos lo pueden sentir".

Si cualquier ex jugador tiene razones para guardar rencor, es Lawyer Milloy, un profundo que llegó a cuatro Pro Bowls en siete años como Patriot. Belichick lo exilió a Buffalo cuando se negó a reestructurar su salario previo a la temporada del 2003. Pero aún le duele lo que su ex equipo logró.

"La única constante en los 15 años de éxito de los Patriots, toda la charla de dinastía, es Brady/Belichick", declaró Milloy desde su residencia en Seattle. "Sucede una vez en la vida y realmente no puedes explicarlo.

"Simplemente se entienden uno al otro".

En palabras de Kraft: "tener a ellos dos trabajando juntos, ganando partidos para la gente de New England [...] es impresionante".

Los separan 25 años y un sentido para la moda, pero eso es todo. Oportunidad y distancia, así que, ¿qué observan aquí?

"Puede reconocer cosas, anticiparlas, administrar el reloj, el personal, oportunidad y distancia, formaciones, muchas partes en movimiento al mismo tiempo", enlistó Belichick sobre Brady en el 2011. "Es capaz de barajear todo, colocarlo junto y hacer lo correcto para el equipo.

"Te brinda mucha habilidad como coach ponerle responsabilidad para aprovechar ciertas situaciones, ya que él es capaz de procesarlo y manejarlo, no sólo para él sino para todo el equipo".

Es posible que haya estado hablando de sí mismo.