WELLINGTON --
Los mexicanos en Nueva Zelanda son pocos, en Wellington, según una estimación de la embajada mexicana, apenas son cerca de 70, y por esto, junto a la enorme distancia geográficaque existe entre países, del director ejecutivo del estadio Westpac, Shane Harmon, no cree que haya mucha afición azteca.
"Habrá más medio que fanáticos, pero pensamos que llegarán cien, tal vez doscientos. Hemos visto en redes sociales, como Twitter, que ya hay mexicanos en la ciudad y creemos que quedarán muy contentos con su tiempo en Wellington", apuntó.
Debido a la baja cantidad de mexicanos, y a la manera 'tranquila' como se vive el futbol en Nueva Zelanda, el dirigente no cree que existan problemas en torno a la seguridad de la gente, aunque si se hará algo más allá de lo normal. En total, entre elementos para cuidar a la gente y staff del estadio, trabajarán unas mil personas.
"Pusimos más asientos temporales, más seguridad de lo normal, debido al perfil del juego, pero esperamos una noche amistosa, divertida y que todos pasen un gran momento. Será más relajado en esta parte del mundo, los fanáticos pasarán un gran momento y los seguidores de México podrán pasarla bien con los de Nueva Zelanda en un ambiente muy seguro", sostuvo Harmon, quien acepta que la gente en la isla no pensaba, ni en sueños, ver a México jugar contra ellos.
"Cuando se anunció que Oceanía jugaría ante Concacaf, pensamos en enfrentar a Panamá, Honduras o Costa rica, pero no esperábamos que fuera México y México tampoco esperaba esto. Para nosotros tener a uno de los mejores equipos del mundo, con una gran historia, le da algo extra. Se perdió 5-1 pero habrá un gran ambiente, no estamos acostumbrados a este ambiente y esperemos al miércoles", dijo.
