Stevenson gana con contundencia, pero siembra dudas para su siguiente paso

Adonis Stevenson necesitó apenas un contragolpe para lastimar a Andrzej Fonfara y terminar tan temprano como en el segundo asalto su nueva defensa del título CMB de las 175 libras.

Muy poco para todo lo que se esperaba de este combate, pero justo, de acuerdo con la historia del haitiano-canadiense, quien ha llegado lejos en su carrera gracias a rivales similares o inferiores a Fonfara.

Esta batalla –al menos– planteaba algunas incógnitas atractivas basadas en la pelea anterior entre ambos en 2014, que se fue a la distancia con caídas de los dos y los casi 40 años de Stevenson, que generan la posibilidad de que el tiempo empiece a deteriorar sus condiciones boxísticas.

Pero nada de eso ocurrió y esta vez, “Superman” ganó antes de empezar a pelear.

Fue una de esas victorias inoportunas, que decepcionan y que necesariamente nos obligan a preguntarnos una vez más, ¿Quién es Adonis Stevenson: un verdadero campeón dominante de los semipesados o apenas un buen boxeador al que sólo le han colocado por delante rivales de segundo nivel?

Es una duda razonable, abonada por el sistemático rechazo a enfrentar a rivales que podrían comprometer su victoria como en su momento lo fue Sergey Kovalev y recientemente el colombiano Eleider Álvarez.

El polaco Fonfara dijo que se preparó como nunca para este combate y hasta llevó a Virgil Hunter a su esquina, buscando otro tipo de experiencia en la elaboración de una estrategia, pero nada de eso alcanzó. Se equivocó temprano poniendo presión desde el arranque y exponiéndose a los temibles golpes de poder de Stevenson en el contragolpe. Marró una derecha y la respuesta del campeón le alcanzó en la frente, debiendo el polaco poner la rodilla en la lona.

Como pudo sobrevivió al primer episodio y en el segundo, cuando se quedó sin respuesta, Hunter mandó parar la pelea y retiró a su pupilo.

“Superman” Stevenson logró una nueva victoria y se suponía que debería confirmar en el propio ring que esta vez sí enfrentará a su rival mandatorio, Eleider Álvarez, quien más temprano en la velada venció a Jean Pascal.

Sin embargo, cuando le preguntaron sobre esa batalla, Stevenson respondió de manera ambigua, ni siquiera mencionó al colombiano y apenas dijo que dejaba en manos de su promotor (Al Haymon) esa decisión.

Sin embargo, antes de esta batalla, Stevenson expresó públicamente su deseo de unificar todos los títulos y fue más lejos, asumiendo que eso será posible si enfrenta al ganador de Andre Ward y Sergey Kovalev.

A los 39 años, con poco tiempo restante en este negocio, es obvio imaginar que al haitiano-canadiense sólo le guiará en esta etapa el interés monetario, algo que no se lo garantiza una peligrosa pelea contra Álvarez.

Basta eso para suponer que, posiblemente, veremos a Adonis Stevenson sentado en la primera fila del Mandalay Bay el próximo 17 de junio, cuando suban al ring Ward y Kovalev para su esperada revancha.

Por su lado, Eleider hizo su parte
En la principal pelea de respaldo en el Bell Centre de Montreal, el colombiano Eleider Álvarez fue muy superior a Jean Pascal, tanto en lo técnico como en lo físico, para llevarse la victoria en las tarjetas por decisión mayoritaria.

Una vez más apareció una puntuación absurda en uno de los jueces que vio empatado un combate donde no hubo dudas sobre quien ganó claramente la batalla.

Apenas en el primer asalto, Álvarez pasó problemas al verse sorprendido por un contragolpe de Pascal que pudo tener serias consecuencias. Luego, el colombiano se ajustó a su plan de pelea y dominó el combate gracias a la efectividad de su jab y la velocidad de sus combinaciones.

De todas maneras, no fue una actuación redonda de Eleider, quien respetó en demasía a Pascal, le faltó consolidar su mejor boxeo con mayor agresividad y buscando el KO, algo que era posible conseguir temprano.

Álvarez es sumamente rápido para esta división, es fuerte, certero en sus combinaciones, es uno de los que mejor emplea el jab para hacer daño y muy peligroso cuando decide mandar la derecha por arriba, pero le falta secuencia. Por momentos cae en lagunas de cautela donde no progresa su boxeo y le brinda espacio al oponente para que se recupere en la batalla.

Le permitió crecer a Pascal en los finales de asalto y hasta le facilitó el golpeo en la corta distancia, algo que a veces confunde a los jueces, especialmente cuando deben juzgar a peleadores locales y bajo el grito de sus fanáticos aturdiendo desde la platea.

Eso, tal vez, explique la insólita tarjeta del canadiense Richard DeCarufel, quien vio el combate 114-114, pero esa posibilidad era parte de las posibilidades, algo que Álvarez debió tener en cuenta en su planificación de la pelea. Le faltó agresividad y mayor presión y pese a ello fue superior y se mostró con las herramientas necesarias para amargarle la noche a Adonis Stevenson en caso de que esta vez acepte la pelea.

El colombiano ya debió enfrentarlo como mandatorio, pero el equipo del campeón no parece decidido a arriesgar a su pupilo.

En los próximos días, seguramente habrá novedades sobre este tema y será muy interesante escuchar la decisión que al respecto pueda tomar el Consejo Mundial de Boxeo: ¿los obligará a pelear o le retira el cinturón a Stevenson o le permitirá al haitiano-canadiense que evite al mejor clasificado? No será la primera vez, ya ocurrió en 2014 con el cubano Humberto “El Don” Savigne –número dos en la época– al que no le aceptaron el desafío.

Tomando en cuenta el protagonismo que han ganador Ward y Kovalev por su pelea del 17 de junio, es difícil imaginar que Stevenson se enfoque en Eleider Álvarez y no aproveche la oportunidad de ofrecer la unificación por una buena bolsa.

Ese parece ser el guion en la historia por llegar de la división semipesada, aunque mantenemos la esperanza de ver a Eleider contra Stevenson. El colombiano ya merece esa oportunidad.