Timothée Chalamet, Ben Stiller, el infaltable Spike Lee, Paul Wesley, Eddie Falco, Tina Fey, Tracy Morgan, con la costumbre de estar bajo las luces, volvieron a disfrutar de su rol secundario, en la primera fila de asientos para aplaudir y hasta ovacionar de pie a la verdadera estrella del espectáculo en el Madison Square Garden: Jalen Brunson.
John Starks, Patrick Ewing, Stephon Marbury, Walt “Clyde” Frazier, Bernard King, Carmelo Anthony y Latrell Sprewell, históricos jugadores de New York Knicks, también saltaron repetidamente de sus asientos privilegiados para festejar los aciertos de Brunson.
El reconocimiento de toda la Meca del básquetbol se correspondió con otra actuación estelar del base que se puso los zapatos de líder -el calzado deportivo, en realidad, con el logo del recordado Kobe Bryant- y su uniforme negro con el reluciente número 11 en naranja.
39 puntos, 8 asistencias, 3 de 5 en triples y la pelota en sus manos para dirigir un triunfo tan amplio como vital para los Knicks, 126-97 sobre Atlanta Hawks en el quinto partido de la serie de primera ronda de los playoffs de la NBA.
Con la valiente costumbre de ir hacia el aro y meterse en tierra de gigantes. También, con el tiro de media distancia como recurso. Por supuesto, con el triple, especialmente cuando está con la mano caliente. Y hasta una finalización con la derecha. El zurdo dio un espectáculo completo.
Brunson registró su decimosegundo partido de playoffs con al menos 30 puntos en el Madison Square Garden y así igualó a Patrick Ewing como como los que más veces lo consiguieron desde la apertura de este estadio en 1968.
JB, además, es el quinto jugador de la historia de los Knicks que convirtió 35 puntos o más con 65% de acierto en tiros de campo en playoffs. Lo acompañan en la lista Bernard King, Walt Frazier, Bob McAdoo y Patrick Ewing. Todos próceres del equipo de New York. Jalen va rumbo a esa cartelera de estrellas.
La presión sube sobre unos Knicks que viven en una montaña rusa de resultados y rendimiento. Pasaron de la preocupación del inicio con una derrota en la serie y luego otra desventaja, 2-1, a esta recuperación con dos triunfos consecutivos por más de 15 puntos de diferencia, algo que el conjunto de New York consiguió por primera vez en su historia en playoffs.
No es una estrella individualista. Sabe que necesita, y mucho, de sus compañeros. Entiende a la perfección que el juego de conjunto será la clave para intentar romper con una historia repleta de frustraciones. Aunque también tiene claro que cuando la pelota queme, en los momentos más álgidos, será su responsabilidad tenerla y tomar las mejores decisiones.
Alaridos, choques de manos, abrazos. La aparición de una estrella en su máximo esplendor genera reacciones exageradas. Quienes acostumbran a recibir esas demostraciones se rindieron ante otro show del actor principal de los Knicks, Jalen Brunson.
