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James Harden es el mejor anotador de esta era de la NBA

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Houston arrolló a Atlanta con gran desempeño de James Harden (1:20)

El astro barbado asombró con 60 puntos en 31 minutos de participación. (1:20)

Es hora de admitir que James Harden es el mejor anotador que hemos visto en la NBA desde Michael Jordan.

En la noche del sábado, Harden convirtió 60 puntos contra los Atlanta Hawks en menos de tres periodos de juego. Se trató de otra actuación virtuosa por parte del jugador de baloncesto ofensivo más grande del mundo. Después de 19 partidos, Harden ostenta increíble promedio de 38.9 puntos por partido y salvo que llegue a sufrir una lesión, mantiene ritmo suficiente para alcanzar su tercer título consecutivo como mejor anotador de la NBA, algo que solo han logrado Jordan y Kevin Durant en la era de la cesta de 3 puntos.

Sin embargo, lo más sorprendente con respecto a Harden no son sus estadísticas, sino su estilo. Harden constituye toda una rareza en el baloncesto profesional, inventando nuevos fundamentos de forma regular. No hemos visto producción semejante en la anotación desde que un Jordan de 23 años ostentara promedio de 37.1 puntos por partido. Previamente, el único punto de comparación era la cúspide de la carrera de Wilt Chamberlain a principios de la década de 1960. Y Harden brilla de forma muy similar a Chamberlain: en esas marcaciones personales en jugadas de aislamiento, las mismas que se daban por muertas en estos tiempos.

El baloncesto heroico está de vuelta y se lo debemos todo a Harden, cuyas técnicas ofensivas replantean las creencias generalizadas dentro de la NBA moderna en tiempo real. Muy pocas personas creían que Harden era capaz de mejorar aún más y aumentar su productividad después de una incomprensible temporada 2018-19 en lo que a anotación se refiere. A continuación, veremos como Harden, incluso a pesar de su reunión con Russell Westbrook, está haciendo cosas que nadie más había logrado, de formas en las cuales nadie siquiera se había atrevido a intentar.


El banquete de Harden en jugadas de aislamiento

Comencemos con el festín de 60 puntos obtenidos por Harden contra Atlanta: sus 24 intentos de cesta representan la menor cantidad en un partido con 60 tantos en la historia de la NBA. Encestó 8 de 10 en la pintura, 8-14 desde la línea de 3 puntos y 20-23 desde la línea de tiros libres. Fue un Harden en su expresión más pura: una tonelada de triples, un puñado de ataques al aro y una desconcertante cantidad de cestas después de sendas faltas. Sin embargo, la selección de tiros es una cosa. Lo verdaderamente peculiar es la forma en la cual logra conseguir dichas oportunidades.

De esos 60 puntos, 31 fueron consecuencia directa de jugadas de aislamiento. Sus 17 jugadas de aislamiento representaron, de hecho, una cifra inferior a su promedio en la temporada de 18.5, según los datos de Second Spectrum. A los fines de aportar contexto, debemos mencionar que ningún otro jugador ha sumado más de 12 jugadas de aislamiento por partido en una temporada desde 2013-14, cuando se comenzó a llevar el seguimiento de dichas situaciones sobre la cancha.

Harden es el jugador más eficiente y activo en el perímetro en lo que a jugadas de aislamiento se refiere en el mundo entero.

Las cifras de volumen y eficiencia de Harden en jugadas de aislamiento son ambas líderes de la NBA. Aproximadamente el 50% de los puntos convertidos por Harden provienen de jugadas de aislamiento. Ninguno de los 11 anotadores que superan los 25 puntos por partido en la liga se acercan siquiera al 30%. Mientras que la mayoría del resto de los equipos de la NBA desestiman el baloncesto heroico y lo consideran una estrategia ineficiente reservada únicamente para los momentos en los cuales es necesaria, los Rockets han llegado a la conclusión diametralmente opuesta, por el simple hecho de contar con Harden en su roster. Él es una ofensiva por sí mismo y sus estadísticas son extraordinarias.

Tomen en cuenta lo siguiente: desde los inicios de la temporada 2017-18, 122 jugadores de la NBA han conducido por lo menos 200 jugadas de aislamiento y Harden es líder con 1.14 puntos por jugada de aislamiento. La jugada promedio a mitad de cancha en la NBA apenas representa un valor de 0.96 puntos en la presente campaña; por ello, sería una tontería si los Rockets no aprovechan una diferencia tan gigantesca. A finales de una década que será recordada por el despertar del análisis estadístico en la NBA, Harden y los Rockets nos están haciendo reconsiderar las virtudes del baloncesto heroico, una táctica ridiculizada y dada por muerta hace varios años, a medida que las ofensivas en movimiento comenzaron a dominar el espectro de la liga.

Harden no representa siquiera un retroceso al baloncesto heroico de principios de la década del 2000: jugadores de la talla de Allen Iverson y Tracy McGrady no pueden compararse con la mentalidad de Harden, con un juego inmerso en su propia ínsula. Más de la tercera parte de las canastas convertidas por Iverson y McGrady tuvieron una asistencia de por medio. Harden es realmente una versión remozada de los equipos de Chamberlain en los tiempos de antaño: pasen el balón a su mejor jugador y apártense lo más que puedan. Enjuagar y repetir.

¿Por qué hacer algo distinto? ¿Por qué ejecutar jugadas colectivas o siquiera pasar el balón cuando tu mejor jugador y principal manejador del balón es indetenible? Simplemente, ¿por qué no subirle el balón y dejar que él haga lo suyo? Las respuestas a las interrogantes anteriores son la bujía de la ofensiva más heterodoxa de la NBA. Desde la temporada 2013-14…

-…ningún otro equipo ha pasado el balón con menor frecuencia que los Rockets en 2019-20.

y… ningún otro equipo ha ejecutado más jugadas de aislamiento que los Rockets en 2019-20.

Pasar menos, aislar más, cosechar canastas.


Cómo funcionan las jugadas de aislamiento

La historia de la NBA está repleta de anotadores dominantes, tales como Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar y Shaquille O’Neal, que solían mantenerse inmóviles cerca del tablero. Harden se ubica frente al arco, pero la idea es la misma: dejar que tu súper estrella destruya a los defensores solitarios. Podría tratarse de la estrategia más probada y comprobada en la historia del baloncesto; a pesar de ello, no todos están contentos.

Muchos observadores de este deporte, entre los cuales me he incluido de vez en cuando, nos hemos mofado de la estética monótona del baloncesto de los Rockets. Sus críticos argumentan que usan demasiados dribles y no pasan el balón lo suficiente. Su juego termina siendo efectista, predecible y tedioso.

El gerente general de los Rockets, Daryl Morey, percibe algo de hipocresía en dichos comentarios.

“Nadie se molestaba cuando Kareem lo hacía en docenas de ocasiones en cada partido”, comentó Morey a ESPN.

Asimismo, el gerente considera que algunos críticos son más severos con Harden porque éste actúa sobre la cancha como base y no como gigante.

“Durante mucho tiempo, ha existido una noción dentro del baloncesto en la cual el primer hombre que sostiene el balón en la jugada no debería intentar el tiro”, expresó. “Incluso, en partidas improvisadas, existe una regla que dice que el hombre que inicia la jugada no debe encestar”.

Muchas de las jugadas clave de Harden en aislamiento comienzan tan pronto como éste recibe el balón. En ese momento, se convierte en el hombre más peligroso de la NBA.

Más de dos terceras partes de sus jugadas de aislamiento terminan con Harden intentando encestar y su promedio de 1.34 puntos por posesión en dichas jugadas supera prácticamente a todas las ofensivas de la NBA en la presente temporada, con la excepción de dos de ellas, según las cifras de Second Spectrum. En otro 13% de las ocasiones Harden es objeto de una falta en sus jugadas de aislamiento, lo cual le lleva a conseguir un promedio casi automático de 1.72 puntos por posesión. Hablamos de cifras insuperables. Una ofensiva compuesta única y exclusivamente por jugadas de aislamiento intentadas por Harden que redundan en tiros y faltas tendría promedio superior a 140 puntos por partido, cifra basada en dichos promedios de anotación.

Harden casi siempre hace la jugada correcta y está más que dispuesto a entregar el balón. En la presente temporada, está creando 20.9 puntos por partido con sus asistencias. Dentro del 14% de posesiones en jugadas de aislamiento en las cuales Harden ejecuta un pase, Houston genera 1.19 puntos. Otra ventaja subestimada aportada por Harden es que él cuenta con apenas 12 balones perdidos en todas sus jugadas de aislamiento durante la actual campaña, lo cual representa apenas el 3% de sus jugadas en solitario.

No obstante, la siguiente estadística es la que verdaderamente importa: 51% de las jugadas de aislamiento hechas por Harden terminan en un triple convertido por él mismo o por uno de sus compañeros.

Las tendencias dominantes en la década de 2010 realmente no han tenido que ver con el movimiento del balón o jugadas colectivas. Siempre han girado en torno a encestar de triples y la búsqueda de la eficiencia. Durante unos años a mitad del decenio, parecía que las ofensivas con juego bonito y dispuestas al pase alegre representaban la mejor manera de conseguir más triples. Un ejemplo de ello fueron aquellos San Antonio Spurs que le robaron un título al Miami Heat comandado por LeBron James, o los Golden State Warriors liderados por Stephen Curry.

Pero entonces Harden comenzó a desarrollar su propio ‘step-back’ en el laboratorio de jugadas de aislamiento. Ahora, al acercarnos al final de la década, su movimiento característico le permite generar tiros de tres puntos en cualquier momento, convirtiéndolo en la amenaza mayor desde la línea de tres. Harden está en ritmo para romper su propio récord de intentos de tres puntos en una temporada con 1,143. Más impresionante aún es que tiene una proyección de 405 triples encestados, total que rompería el récord de Curry de 402 en 2015-16.

El elemento final que hace que el juego aislado de Harden funcione tan bien es su fenomenal contraataque en su ‘step-back’ de tres puntos: Es el penetrador más activo en la NBA.

Desde el comienzo de la temporada pasada, Harden promedia 19.6 penetraciones por juego. De un total de 187 jugadores con al menos 200 penetraciones en ese lapso, solo Durant y James son más eficientes que Harden. Una penetración al canasto de Harden resulta en un promedio de 1.12 puntos, una gran mejoría en relación al promedio de la NBA en una oportunidad de media cancha.

La eficiencia histórica de Harden

Entre cada ‘step-back’ y penetración, Harden produce un tiro predecible: desde tres puntos y en la pintura.

A pesar de su impresionante total de puntos, el porcentaje de tiros de Harden no es tan dominante como el de otros grandes anotadores. Convierte sus disparos a tasa media, pero eso es engañoso porque retiene eficiencia al solo disparar del lugar adecuado. Y logra un gran subsidio al llegar a la línea del tiro libre más que nadie en la NBA.

Harden es quizás el más sabio en la historia a la hora de buscar la falta personal. Lideró la NBA en tiros libres acertados en cada una de las pasadas cinco temporadas, pero esta temporada alcanzó nuevas alturas. Promedia 14.4 intentos por juego, y sobre 12 de sus 39 puntos por juego son producto del tiro libre.

Por cuestión de perspectiva, ningún jugador en la historia de la NBA ha promediado más de 10.6 tiros libres acertados por juego. En otras palabras, Harden podría romper el récord de triples de Curry y el récord de Jerry West de tiros libres anotados en la misma temporada. Eso es increíble.

Cuando le preguntas a Morey por qué piensa que Harden es el mejor anotador de esta generación, su respuesta —al igual que la ofensiva de los Rockets— es simple: “James genera más puntos por posesión que casi nadie en la historia”.

Los números respaldan esa afirmación. Los 48.2 puntos por 100 posesiones de Harden la temporada pasada son la mayor cantidad de un jugador desde 1973-74. Y esta temporada lo está haciendo otra vez. No hay duda de que anotadores en la era después de Jordan como Durant, Curry, James y Kobe Bryant son fenomenales. Sin embargo, ninguno de ellos combina el volumen y la eficiencia como Harden lo ha hecho a través de este tramo sostenido de excelencia.

Quizás el juego de héroe no es tan malo después de todo. ¿Qué tiene de malo ver a un virtuoso? Quizás los Rockets son un gusto adquirido, pero me encontré amando cada minuto de su obra maestra el sábado. Tomó las decisiones correctas cada vez que bajaba el balón. Si no están impresionados, no sé qué decirles excepto que James Harden es un presagio de lo que se viene. Solo miren al sensacional Luka Doncic esta temporada y verán que la liga entera se inclina hacia el ‘Hardenismo’.

El único golpe contra Harden y su reclamo por la corona de mejor anotador de la era es que no ha tenido éxito en los playoffs, a diferencia de los otros contendientes que han tenido sus momentos emblemáticos en la postemporada. ¿No aguanta presión? Si es tan genial, ¿por qué no puede alcanzar las Finales? El juego de héroe funciona en diciembre, pero ¿funcionará en junio? ¿Funciona cuando los mejores equipos en la liga tienen siete juegos para descifrarlo?

Hasta que Harden no silencie esas preocupaciones, muchos en la NBA seguirán escépticos y refutarán la idea de que es uno de los mejores en la historia. Pero si bien es justo criticar a los Rockets por sus fallas en la postemporada, hay que admitir que Harden todavía solo tiene 30 años de edad. Wilt no ganó un título hasta sus 30. Harden todavía tiene tiempo para demostrarnos que su acto de superhéroe puede hacer más que solo acumular estadísticas sin precedentes en la temporada regular.