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Karl Malone, John Stockton, Jeff Hornacek: el Big Three del Jazz que nunca ganó un campeonato

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La armadura de un equipo exitoso en el tabloncillo de la NBA usualmente se basa en un Dúo Dinámico engranado o Tres Grandes complementarios. Ambos históricos en su propia clase.

Cuando pensamos en los Tres Grandes en específico, existe un selecto número de entregas que rápidamente pasan a ocupar una posición privilegiada en la historia de la NBA.

Los Celtics tuvieron distintas versiones con Bill Russell, Bob Cousy, Tom Heinsohn y Sam Jones en los 1960, Dave Cowens, Jo Jo White y John Havlicek en los 1970, Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish en los 1980 y Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen en la segunda parte de los 2000.

Wilt Chamberlain, Jerry West, Elgin Baylor y Gail Goodrich hicieron lo mismo con Los Angeles Lakers a finales de los 1960 y principios de los 1970, mientras que Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y James Worthy protagonizaron el ‘Showtime’ en los 1980.

Los Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen tuvieron a un Horace Grant, Dennis Rodman o Toni Kukoc como tercera voz durante sus tricampeonatos en los 1990.

El siglo 21 nos brindó la consistencia y elegancia de los Tres Grandes de los Spurs, Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili, la explosividad y extravagancia del Heat de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh, y la creatividad y libertad de juego de los Warriors de Stephen Curry, Klay Thompson, Kevin Durant (o Draymond Green).

Y como todas esas, existen muchas más que dejaron su marca a través de la historia de la NBA. Sin embargo, algo que solo tienen en común las mencionadas y quizás un puñado más, es que todas —en algún momento— saborearon la gloria como campeones de la NBA. Es, en esencia, lo que separa a esos tríos de otros históricos que simplemente no alcanzaron la cúspide del deporte.

Muchos de esos rápido vienen a la mente como grupos que nos deleitaron con su juego, sin ganar un título. TMC de los Warriors (Tim Hardaway, Mitch Richmond y Chris Mullin); Steve Nash, Amar’e Stoudemire y Shawn Marion con los Suns; Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden con el Thunder; Chris Webber, Mike Bibby y Peja Stojakovic (o Vlade Divac) con los Kings; Reggie Miller, Rik Smits y Mark Jackson con los Pacers; Dirk Nowitzki, Steve Nash y Michael Finley con los Dallas Mavericks; Mark Price, Brad Daugherty y Larry Nance con los Cavaliers; Rolando Blackman, Mark Aguirre y Derek Harper con los Dallas Mavericks; Shawn Kemp, Gary Payton y Detlef Schrempf con los SuperSonics; Glenn Robinson, Ray Allen y Sam Cassell con los Bucks. Nos limitamos a la acción en las últimas 40 temporadas, pero la compañía es impresionante, incompleta y hasta un poco intimidante. Lo que dice mucho de los equipos que lograron dejarlos en el camino.

Dentro de ese grupo, existe uno que probablemente se encuentra más cerca del nivel A, que del segundo, a pesar de que tampoco llegó a levantar el trofeo Larry O’Brien. Así de buenos fueron Karl Malone, John Stockton y Jeff Hornacek durante su tiempo juntos en el Utah Jazz, quizás el mejor Tres Grandes que nunca ganó un campeonato.

Para cuando Hornacek se unió al Jazz a mediados de la temporada 1993-94, ya Malone y Stockton habían convertido a Utah en un equipo de playoff que promedió casi 50 victorias por temporada desde su primera campaña juntos en 1985-86 cuando ganaron 42 juegos. Seis temporadas más tarde, Utah ganó 55 juegos y alcanzó la final del Oeste por primera vez.

Pero no fue hasta la llegada de Hornacek que el Jazz encontró el ritmo necesario para llegar al escenario máximo de la NBA. Durante sus seis temporadas y media juntos, Utah ganó 60 juegos o más en tres ocasiones (la primera vez que alcanzaba la cifra) y tuvo un porcentaje de victorias de .712, el mejor en la NBA durante ese tiempo.

Estos fueron los números individuales de Malone, Stockton y Hornacek durante su tiempo juntos como los Tres Grandes del Jazz:

  • Malone: 26.0 puntos, 10.2 rebotes, 4.0 asistencias, 1.4 robos, 58.2 porcentaje de disparos verdadero (eficiencia de tiros que incluye los tiros de campo, tiros de 3 puntos y los tiros libres).

  • Stockton: 13.6 puntos, 10.4 asistencias, 1.9 robos, 62.5 porcentaje de disparos verdadero.

  • Hornacek: 14.6 puntos, 4.2 asistencias, 1.3 robos, 59.4 porcentaje de disparos verdadero.

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Y eso es sin contar que durante ese tiempo, los tres estuvieron entre los primeros 14 de la NBA en win shares o número estimado de victorias a las que un jugador contribuye: Malone fue el primero, Stockton fue cuarto y Hornacek catorceavo.

El legendario pick and roll de Stockton a Malone cobró aún más fuerza tras la llegada de Hornacek, quien espació el piso con su fino disparo e inteligencia a la hora de crear jugadas. Su éxito en el salvaje Oeste contra poderosas escuadras de Houston, San Antonio, Phoenix, Seattle y Lakers entre otras, marcó un hito para la franquicia que culminó con apariciones consecutivas en las Finales, las únicas dos veces que la franquicia alcanzó la tierra prometida.

Claro está, conocemos el desenlace de esas contiendas. Sabemos cómo termina la historia de Malone, Stockton y Hornacek. Sabemos que Jordan y sus Bulls fueron demasiados para ellos … y el resto de la NBA en esa época.

Lo sabemos, y aunque castigamos al Jazz por no ser campeones, debemos reconocer su lugar en la historia como probablemente el mejor equipo sin un campeonato. Y a sus tres estrellas de buena fe como Tres Grandes cuya consistencia en conjunto los separa de los demás.