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Tucker toma ritmo mientras Dodgers inicia búsqueda del tricampeonato

Kyle Tucker, una de las contrataciones estrella de Dodgers en temporada baja, lució en el estreno de los campeones de la Serie Mundial que iniciaron con buen pie su búsqueda del tricampeonato.


LOS ÁNGELES - Los primeros tres turnos al bate de Kyle Tucker produjeron batazos potentes que terminaron en outs. En su cuarto turno, durante la séptima entrada del jueves, Shohei Ohtani salió al robo de la segunda base y Tucker conectó con fuerza una recta lanzada en cuenta máxima y justo sobre el plato, enviándola de línea hacia el hueco entre el jardín derecho y el central para ampliar aún más la ventaja de su nuevo equipo. Fue exactamente tal como lo habían imaginado Los Angeles Dodgers cuando ficharon a Tucker -el mejor agente libre del mercado- con un contrato de cuatro años y $240 millones en enero... salvo por el final.

Tucker intentó realizar el ya emblemático baile de los Dodgers, en el que mueven sus brazos y caderas de un lado a otro de manera un tanto torpe cada vez que impulsan carreras; sin embargo, Tucker solo logró hacerlo a medias. Sus brazos se movieron, pero sus caderas no.

"Quizás tenga que pulir un poco más el asunto de la celebración", admitió Tucker tras la contundente victoria de su equipo por 8-2 sobre los Arizona Diamondbacks en el Día Inaugural, "pero tendremos tiempo de sobra para trabajar en ello".

En efecto, se trató de apenas uno de los 162 partidos de la temporada regular; el primero de lo que los Dodgers esperan que sean muchas más victorias y muchas más carreras impulsadas con la ayuda de Tucker. No obstante, sirvió como una instantánea de aquello que los convierte en un equipo tan peligroso.

Yoshinobu Yamamoto limitó a los D-backs a un único jonrón de dos carreras de Geraldo Perdomo a lo largo de seis entradas, empleando una combinación de seis lanzamientos para mantenerlos constantemente desequilibrados. Por su parte, la ofensiva de los Dodgers -que había sido contenida a tan solo dos corredores en base frente a Zac Gallen durante las primeras cuatro entradas- estalló con cuatro carreras tanto en el quinto como en el séptimo episodio; en el transcurso de estos, conectaron jonrones cortesía de Andy Pages y Will Smith, y sumaron un total combinado de 12 corredores en base. En total, los Dodgers conectaron 10 imparables, siete de los cuales se produjeron con cuenta de dos strikes. Diez de las pelotas que batearon superaron las 100 millas por hora, incluyendo tres batazos de Ohtani.

"Sin duda debe resultar agotador enfrentarse a nuestros muchachos, y sentir que uno tiene que ser perfecto", comentó Dave Roberts, mánager de los Dodgers. "El simple hecho de tener que seguir ejecutando y ejecutando los lanzamientos resulta extenuante, tanto mental como físicamente. Mientras logremos mantener la disciplina que mostramos esta noche, tendremos oportunidades de registrar cifras importantes".

Roberts comenzó su jornada colocando una botella de whisky Traveller de 90 grados de graduación alcohólica en el casillero de cada uno de sus jugadores, una ofrenda para conmemorar el inicio de otro largo viaje. Sin embargo, se vio eclipsado por Ohtani, quien obsequió a cada uno de sus compañeros de equipo y entrenadores relojes Seiko valorados en miles de dólares.

"¡¡¡Feliz Día Inaugural!!!", rezaba una nota adherida a la bolsa de regalo de Ohtani. "¡¡¡A por el tricampeonato!!!"

A lo largo de la dilatada historia de las Grandes Ligas de Béisbol, solo dos franquicias -los New York Yankees y los entonces Oakland Athletics- han logrado ganar tres títulos consecutivos. Los Dodgers aspiran a convertirse en el primer equipo de la Liga Nacional en conseguir tal hazaña, apenas después de haberse convertido en los primeros campeones en revalidar su título en un cuarto de siglo. Con la esperanza de lograrlo, volvieron a abrir la billetera durante esta temporada baja: ficharon a Edwin Díaz para reforzar su cuestionable noveno episodio y sumaron a Tucker para consolidar su posición como el equipo con mayor profundidad y talento de todo el deporte. La expectativa es que jugadores como Díaz y Tucker no solo mejoren la plantilla, sino que la incorporación continua de jugadores de impacto inyecte energía en el vestuario y evite la complacencia. Brandon Gomes, gerente general de los Dodgers, pudo constatar este efecto durante los entrenamientos de primavera, periodo en el que observó "un nivel de concentración casi superior al que vimos el año pasado".

"Lo más importante que conversamos es que el año pasado no tiene nada que ver con este año -dijo Gomes-, tal como no tuvo nada que ver con el año anterior".

Para conmemorar el inicio de su temporada este jueves, los Dodgers emitieron un sketch que culminaba con el comediante Will Ferrell conduciendo un lowrider azul, mientras Miguel Rojas y Freddie Freeman sostenían, cada uno, un trofeo de campeonato en el asiento trasero. El viernes, los Dodgers celebrarán su ceremonia de entrega de anillos; se espera que Clayton Kershaw -quien se desempeñó como analista en la transmisión del Día Inaugural por la cadena NBC- también esté presente.

Los jugadores disfrutan de participar en toda esa pompa y ceremonia, pero, mentalmente, ya han pasado página.

"Obviamente disfrutamos de haber ganado títulos consecutivos -comentó Mookie Betts, campocorto de los Dodgers-, pero es casi como si ya fuera noticia vieja. En realidad, ya no estamos enfocados en eso. Ahora estamos concentrados en el segundo partido. Aquí hacemos un excelente trabajo al tomarnos las cosas día a día. Sabemos que tenemos un gran objetivo, pero la única manera de alcanzarlo es avanzando paso a paso".