Max Verstappen, en su mejor versión: aplastó en el GP de Singapur

El neerlandés tachó la pista de Marina Bay, un lugar en el que jamás había podido vencer. Charles Leclerc y Kimi Antonelli completaron el podio.

En la apabullante temporada 2023 en la que Red Bull monopolizó el Mundial, solo le faltó una carrera para hacer cartón lleno y ganar las 22 fechas de la agenda: Singapur. Carlos Sainz con Ferrari se subió al primer escalón del podio como para certificar que el urbano de Marina Bay tenía un encono casi personal con Max Verstappen. Sin embargo, esa maldición se terminó en la temporada en la que más le costó al equipo de Milton Keynes poder lograr su primer éxito desde que se convirtieron en equipo grande: el neerlandés logró un éxito aplastante este domingo en la 17ª fecha de la temporada.

El dominio del neerlandés en todo el fin de semana singapurense fue abismal. Logró la pole para el sprint, ganó la carrera corta, se quedó con el primer cajón de partida de la carrera principal y lideró las 62 vueltas que tuvo la competencia. Red Bull cobró vida a partir de la última actualización que los ingenieros introdujeron desde el GP de Italia, aunque Max no estaba muy contento en esa carrera y acusó que tenía un “auto de papel”. Pero el rendimiento del RB22 se potenció enormemente para convertirse, en esta etapa del Mundial, en el mejor auto de la parrilla. De hecho, si se toman los puntos acumulados en las últimas cinco carreras, Verstappen es el que más sumó: 109 puntos, contra 98 de Kimi Antonelli y 55 de George Russell.

El tetracampeón tenía una materia pendiente que traía desde Malasia, donde se disputó el GP de Baréin: la largada. Picó mal en Sepang y repitió el yerro en el sprint del sábado en Marina Bay. A ese momento apostaba fuerte Charles Leclerc, quien partía desde el segundo cajón. Pero esta vez Verstappen no falló. Si bien el monegasco movió mejor con su Ferrari, el neerlandés lo emparejó y apretó fuerte contra el interno y en a la primera curva estiró el frenaje en una maniobra arriesgada porque podía llegar a cortar la curva, pero metió su Red Bull por el piano y se quedó con el primer puesto. Una pincelada de su inagotable talento.

Desde ese momento, Max imprimió un ritmo sensacional con los neumáticos blandos con los que largó. En la 12ª vuelta le pidieron por radio si podía estirar un poco la brecha que tenía sobre Leclerc para ayudar a la estrategia. ¿Qué hizo el piloto? Récord de vuelta en el giro 13 y le sacó ¡seis décimas al de Ferrari! Su parada en boxes llegó en la vuelta 32, puso compuesto medio y volvió a pista otra vez en la punta, delante de Oscar Piastri. Leclerc, Lewis Hamilton y Kimi Antonelli ya se habían detenido. La victoria de Verstappen nunca corrió riesgos, solo vivió un sofocón en la vuelta 50, cuando se pasó en la entrada a la recta, pisó afuera y perdió 2s3 con respecto a Leclerc, justo en el momento que el de Ferrari giraba más veloz con sus neumáticos blandos que el RB22 calzado con los medios. A pesar de tener un gran ritmo en la parte final, a Leclerc ya no le alcanzaría porque la diferencia construida por el neerlandés en la primera parte de la carrera fue imposible de limar. Solo un auto de seguridad podría ayudar al de Mónaco.