El piloto español consiguió una de las joyas del automovilismo al imponerse en las 500 Millas de Indianápolis
INDIANAPOLIS.— Es dueño de una de las joyas de la Triple Corona del Automovilismo, es tres veces campeón de la serie más importante del mundo sólo detrás de la Fórmula 1, pero aun así Alex Palou no espera tener mucho reconocimiento en su España natal.
No lo dijo con amargura, sino con realismo. En la conferencia de prensa posterior a su resonante triunfo en las 500 Millas de Indianápolis de 2025, el catalán Palou fue cuestionado sobre si creía que su victoria sería un suceso en su tierra.
“No sé, no sé qué será en España”, Palou, “pero me dio mucho gusto ver más fans con la bandera de España en las tribunas, más fans y eso es muy bueno”.
Alguien más le preguntó si creía que podría ser invitado al Palacio Real como si fuera un Fernando Alonso, Carlos Sainz o los jugadores del Real Madrid o Barcelona.
“No creo, pero si pasara sería bueno, podría tomar un par de buenas fotos”, contestó divertido el tres veces campeón de la IndyCar.
Lo cierto es que en la conferencia había un reportero español que le pidió un mensaje para la afición y luego se conectaron vía llamada de video colegas de AS, Soy Motor y Antena 3.
Tal vez esto sea el inicio de la atención en España para él, porque ni siquiera es considerado el hijo predilecto de Saint Antoni de Vilamajor, Cataluña, donde Palou confesó a ESPN, no es un ídolo.
Ahora, España puede presumir en sus vitrinas que sus pilotos han ganado la Triple Corona del Automovilismo. Fernando Alonso ya ganó el GP de Mónaco de F1, también las 24 Horas de Le Mans… y la hazaña la completó Palou.
¿Qué significó para Palou ganar Indy 500?
Álex Palou había dicho que su carrera no estaría completa si no ganaba la Indy 500, ahora lo hizo, pero queda festejar y buscar un nuevo reto.
“Significa que chequé esta casilla y necesitamos otra meta, es sensacional”, dijo Palou, que ha ganado cinco de seis carreras de la temporada de la IndyCar. “Es increíble, honestamente el crédito es para un gran equipo detrás, carros rápidos cada fin de semana”.
“Vi esa oportunidad y la tomé (…) Cuando estaba detrás de él (Marcus Ericsson) estaba cuidando el combustible. Traté de pasar a Marcus lo más rápido posible”, explicó el catalán.
