El argentino y el paraguayo tenían todo para pelear por el podio, pero una inoportuna bandera roja cambió completamente la carrera larga de Spa-Francorchamps y los dos se fueron sin anotar.
Hasta la mejor estrategia necesita una cuota de suerte para poder lograr el éxito en una carrera. En Fórmula 2 no hay mucho margen para jugar. En las carreras largas de los domingos la decisión pasa por elegir con qué compuesto comenzar. Cada equipo dispone de dos compuestos y es obligatorio utilizar ambos. En Bélgica, sede de la octava fecha del ejercicio 2026, Pirelli eligió de su gama los súper blandos y los medios. La vida útil del más suave era la gran duda. Joshua Dürksen, quien venía de ganar la carrera sprint del sábado, y Nicolás Varrone apostaron por el medio, hacer un stint largo al principio y parar cerca del final para completar la faena. Lo único que no tenía que pasar era que apareciera un tempranero auto de seguridad…
Inicialmente, la apuesta del paraguayo y del argentino fue correcta. Las cubiertas súper blandas duraban un suspiro. Apenas un par de giros en nivel óptimo, al tercero ya perdían rendimiento y al cuarto sufrían muerte súbita. Directamente se deshacían. Y había sido el compuesto elegido por la mayoría de los que partían adelante. Así, el asunceño, desde el séptimo cajón de partida, y el bonaerense (desde el 11º) se fueron para adelante con una rapidez inusitada. En la cuarta vuelta ya eran tercero y sexto, respectivamente. Y en la sexta, cuando todos los que habían largado con el súper blando se empujaban por ir a boxes a cambiar cubiertas, se ubicaron primero y segundo. Sí, la Fórmula 2 comandada por Paraguay y la Argentina.
Joshua y Nico tenían que mantenerse adelante, con buen ritmo, tratando de que esos 20 segundos de diferencia que tenían con los que ya habían parado no se achicara y, si se podía, hasta se estirara un poco para finalmente detenerse muy cerca del final, poner las súper blandas y pelear por un lugar en el podio. Pero no tenía que haber auto de seguridad tempranero. Si salía en la vuelta 20 de las 25 pactadas hubiera sido una bendición casi divina. Pero… Laurens van Hoepen destruyó su Dallara en la octava vuelta. El neerlandés se bajó sin lesiones de su auto del Trident que terminó con fuego. Por supuesto, auto de seguridad. Y no solo eso. ¡Roja!
En ese mismo instante, las chances de Dürksen y Varrone de subir al podio se esfumaron. La competencia estuvo interrumpida poco más de 20 minutos mientras los auxiliares limpiaban los destrozos que había dejado el bueno de Van Hoepen. La carrera se relanzó en movimiento y ya no por vueltas, si no por tiempo. Quedaban 23 minutos para la bandera de cuadros y toda la diferencia que el paraguayo y el argentino tenían desapareció.
El despiste de Emerson Fittipaldi a 16 minutos del final obligó a otro auto de seguridad y fue el momento elegido por todos los que habían partido con medios para cumplir con la parada obligada. Dürksen volvió décimo y Varrone, 11º. La competencia se relanzó con 12 minutos en el reloj. De entrada, claro, en esas dos vueltas de vida óptima de los súper blandos el paraguayo y el argentino avanzaron un par de posiciones. Pero a partir de la muerte súbita giraron en un ritmo de ocho segundos más lento que la punta. Finalmente, Varrone finalizó 14º y Dürksen fue 15º. Sin dudas, la suerte no estuvo del lado de los sudamericanos.
Por su parte, Sebastián Montoya no estuvo metido en la pelea por los puntos en toda la carrera. Sin embargo, en el final se acercó hasta el puesto 12 gracias a la caída de rendimiento de los que estaban con súper blandas. Mal fin de semana para el colombiano, quien largó primero en la carrera sprint (se invierten los diez primeros de la clasificación y había quedado décimo tras la penalización a Noel Léon). El hijo de Juan Pablo se fue sin puntos.
Rafael Camara, el compañero de Dürksen en el equipo Invicta, se quedó con la victoria. A pesar de su mala largada desde la pole, pudo recuperarse y se llevó su segunda victoria en la categoría y acortó la brecha con la punta del torneo. El de Recife llegará a Hungría, la próxima semana, a 36 puntos del líder, Nicola Tsolov, quien finalizó tercero (Tasanapol Inthraphuvasak fue segundo). Gabriele Mini (quinto en Spa) sigue siendo el escolta del León de Sofía a 27.
