La NBA entra en su curso decisivo rumbo a la postemporada y tenemos temas de interés para revisar. Más allá de los jugadores, es tiempo de verificar el estado de las franquicias, y es por eso que elegimos nuestro 'Sweet twelve' en modalidad cinematográfica para entender qué está pasando en la mejor liga del mundo.
Lo bueno, lo malo y lo feo. Bienvenidos a la lista de equipos que merecen ser seguidos de cerca.
EL CLUB DE LA PELEA
Más allá de la dolorosa derrota frente a Golden State, con Stephen Curry en modo diablo, la realidad es que los Bucks tienen todo para ir por el premio grande. Y eso va más allá de la figura de Giannis Antetokounmpo, el mejor jugador de la NBA, porque en su ausencia siguieron rindiendo a nivel dominante. Tienen profundidad, la mejor eficiencia defensiva de la Liga (ver Jrue Holiday y Brook López, entre otros) y juegan bien más allá de cualquier ausencia. Dominan el Este y ya saben lo que es ganar un trofeo Larry O'Brien. Son un equipo profundo, serio y con un gran entrenador. La recta final solo servirá para solidificar estructuras y confirmar sospechas.
Las dudas que surgieron en las derrotas ante Knicks, Nets y Cavaliers, se disiparon con los triunfos ante Blazers y Hawks. Seré sincero: me encanta este equipo de Boston y creo que es aún mejor que el de la temporada pasada. Las dudas no tienen que ver con el presente inmediato sino con el futuro: ¿Alcanza con ese dúo fantástico (Jaylen Brown y Jason Tatum) y el grupo de nobles caballeros que los acompañan? ¿Es este un equipo de campeonato? Creo que la respuesta está, más que nada, en Tatum. Si tiene la piel y el carácter de jugador-leyenda o queda a orillas de la gloria una vez más. Y claro: la salud, porque Rob Willias III nuevamente está fuera de acción por diez días. Algo tengo claro: Joe Mazzulla pudo suplir sin problemas la dolorosa salida de Ime Udoka en el banco de suplentes a principio de año.
Han ganado cinco partidos consecutivos y siete de los últimos diez. Los Sixers no tienen la marquesina de los Bucks y los Celtics, pero están en un nivel más que interesante producto de las performances MVP de Joel Embiid y el renacimiento de James Harden. En cuestiones de eficiencia, son la cuarta mejor ofensiva de la Liga y la séptima mejor defensa. Han remontado seis desventajas de +15 en el actual curso de temporada, lo que los convierte en un equipo peligroso y con corazón para revertir situaciones desfavorables. No son favoritos, pero estarán en la pelea. El que baje la guardia contra Philly lo va a sentir y mucho.
He aquí el cuarto poderoso del póker de notables que vuela bajo el radar. Nikola Jokic va rumbo a su tercer premio de Jugador Más Valioso en fila y pese a esto, su estilo eficiente y poco histriónico despierta dudas irracionales entre los fanáticos de la NBA. ¿Acaso están locos? Es fantástico lo que está haciendo, una vez más, el gigante serbio multifunción. La derrota ante los Nets trajo algunas dudas, porque se trató de la tercera en fila de Denver, su racha negativa más alta en lo que va de temporada. Pero tienen una localía fuertísima de 30 triunfos y solo seis derrotas. Sí, los playoffs son otra cosa, pero los Nuggets con claramente el mejor equipo del Oeste en lo que va de temporada. Los regresos al ruedo de Jamal Murray y Michael Porter Jr. no han sido importantes: han sido cruciales en este desarrollo.
¿QUIÉN QUIERE SER MILLONARIO?
Los Nets pasaron su etapa de diamantes con James Harden, Kyrie Irving y Kevin Durant. Y hoy, luego de esa época de flashes y alfombras rojas, son para quien escribe un equipo de básquetbol mucho mejor. Para algunos la ausencia de estrellas puede convertirlos en una daga sin filo, pero lo cierto es que la llegada de Mikal Bridges, el regreso de Spencer Dinwiddie y el fortalecimiento de roles ha puesto a Brooklyn en el plano de equipo combatiente, defensivo, sin concesiones. Han ganado cinco de los últimos seis partidos, y en esos juegos, Bridges, quien va camino a ser una estrella reconocida de la Liga, ha anotado 25 puntos o más. Puede que muchos vean a los Nets como un equipo más, pero la realidad es que han dejado de lado las joyas para calzarse el overol y trabajar a destajo. Este equipo, que vuela bajo el radar, puede ser sorpresa en playoffs. No digan que no les avisamos.
QUISIERA SER GRANDE
Cuando Kevin Durant se resbaló y no pudo ser de la partida frente al Thunder en Phoenix, todas las dudas e interrogantes regresaron como un rayo a la mente de los fanáticos NBA: ¿Fue acaso una movida de riesgo la que hizo Phoenix? Y la respuesta es que sí, sin ninguna duda. Los Suns demostraron que con KD en condiciones son candidatos al premio grande, pero quizás pueden haber dejado demasiado en el camino en función de su edad e historial de lesiones. La idea de ir a un todo o nada para darle una chance más a Chris Paul de pelear por todo puede salir bien o muy mal. La realidad es que hoy Phoenix está en modo incógnita por completo. Será la gloria o el fracaso. No es tiempo de grises en la ciudad de los 360 días de sol al año.
La llegada de Josh Hart le dio un nuevo impulso al equipo de la Gran Manzana, que no solo está jugando mejor sino que puede aspirar a algo más que una clasificación directa a la postemporada. Han ganado siete de sus últimos diez partidos, incluyendo rivales difíciles como Celtics, Nets, Heat y Lakers, y desde la llegada de Hart tienen un récord de 9-3. Julius Randle sigue siendo el hombre objetivo del equipo de Tom Thibodeau, pero lo cierto es que el gran diferencial ha sido Jalen Brunson en el puesto de armador esta temporada. Todo un cerebro con gol en las manos que cambió la dinámica de una estructura que de a ratos lucía ineficiente y desordenada. Pasaron del puesto 23 en eficiencia ofensiva de la temporada pasada a la sexta posición en 2022-23. No solo eso: en febrero tienen récord de 13-5 y en alza. Bonus track: Immanuel Quickley lucha por el premio a Sexto Hombre del Año y R.J. Barrett está con la muñeca hecha fuego. ¿Puede New York por primera vez en muchísimo tiempo dar que hablar en playoffs? Todo está por verse.
¿Son un equipo contendiente o una decepción a la vista? La bolsa de arena que dejaron caer los Lakers (Russell Westbrook), la tomaron los Clippers para tratar de empujar una temporada que venía cuesta abajo. Pero claro, tendrán que trabajar esa química para que la sumatoria de fuerzas desemboque en un resultado positivo. Luego de una racha negativa de cinco derrotas en fila, los Clippers limitaron los minutos de Westbrook -y sus lanzamientos-, se apoyaron en el combo Kawhi Leonard-Paul George y acumularon tres triunfos consecutivos. Quizás sea este el camino de un equipo que tiene futuro de playoffs pero que, a decir verdad, luce un poco lejos de los candidatos serios al título NBA. La clave para lo que viene es muy clara: la salud. Sobre todo, por supuesto, la de Leonard.
VOLVER AL FUTURO
Como ocurrió con Doc y Marty McFly, una sola pieza puede cambiar el universo. Los Lakers dejaron atrás a Westbrook y con la llegada de DeAngelo Russell están viviendo una primavera que parecía utópica en la temporada en curso. Cada vez que hablamos de este equipo pensamos en LeBron James, pero lo cierto es que la clave de todo es Anthony Davis. Y el riesgo recurrente que cargan sus rodillas. Todavía están lejísimo de ser un equipo de campeonato. Es más, ni siquiera son de playoffs, pero a decir verdad: ¿Alguien querría cruzar con los Lakers en un cruce de play-in? La verdad es que luce como la pesadilla de cualquier rival en un cruce corto rumbo a postemporada. Por experiencia, por talento y por oportunidad. Los Lakers aún no son tan buenos, pero dejaron de ser una pesadilla. Parecería que, en Hollywood, han podido reescribir el guión a tiempo.
MILAGROS INESPERADOS
Esto ya no es una hipótesis, es una conclusión: los Kings no solo juegan bien sino que pueden aspirar a algo más que una clasificación directa a playoffs, algo que no logran hace 16 temporadas. Y todo es gracias a su excelente eficiencia ofensiva, la mejor de toda la NBA. Promedian 118.6 puntos cada 100 posesiones y es la mejor eficiencia en ataque de un equipo en los últimos 25 años. Tienen un récord de 7-1 desde el All-Star y anotaron al menos 120 unidades en cada uno de esos juegos. Notable por donde se lo mire. De'Aaron Fox en el perímetro y Domantas Sabonis
SCARFACE
¿Acaso vieron las fotografías de Ja Morant que salieron a la luz en el club nocturno de Glensdale, Colorado? Al Pacino en El Padrino. Los Grizzlies anunciaron que Morant se perderá seis juegos de manera continuada, y abordan como franquicia un problema de difícil resolución para quien es una de las estrellas del futuro de la NBA. A eso se le suma una pelea tonta de Dillon Brooks con Draymond Green que, como era de esperar, lo dejó en ridículo pronto. Los Grizzlies están terceros en el Oeste pero deben decidir si serán un equipo con chances de pelear por el premio grande o un grupo de raperos que confunden transgresión con inmadurez. Una pena todo lo que está pasando en el mundo Memphis. Tienen que reaccionar ya porque mañana ya es demasiado tarde.
en la pintura son los grandes referentes de un roster sorprendente por donde se lo mire. Los milagros inesperados también ocurren en la NBA. Y estos renovados Kings son la clara prueba de esta afirmación.
LOS BLANCOS NO SABEN SALTAR
Las diferencias dentro de la cancha entre dos jugadores que necesitan el balón como Kyrie Irving y Luka Doncic nos recuerdan al clásico entre Wesley Snipes y Woody Harrelson. Aquí no hay mucho uno contra uno ni playgrounds, tampoco volcadas, pero sí dos culturas distintas pero con estilos parecidos que chocan entre sí. La llegada de Irving a Dallas fue extraña, porque tanto Doncic como él necesitan el balón en sus manos para brillar noche a noche. La realidad es que Jason Kidd no la tiene fácil porque deberá resolver pronto una alquimia que parece que será explosiva en el futuro cercano. Los Mavericks no solo no sacan diferencias sino que se están acostumbrando a la derrota. Tan es así que han perdido en siete de los últimos diez juegos y han caído a zona de play-in. Mark Cuban vio la chance de traer una super estrella y saltó como un tigre sobre la presa. A veces, no todo lo que reluce es oro. Veremos en poco tiempo si esto fue una movida acertada o un error que los hará pasar página pronto.
