Lo que menos necesita Real Madrid en este momento es alimentar las sospechas en el banquillo

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Real Madrid golea 6-0 al Valladolid con hat-trick de Benzema (2:39)

Si hay un club que vive en una desesperación resultadística perpetua, ése es el Real Madrid. La idiosincracia blanca obliga a ganar siempre, pase lo que pase y pase quien pase. Por eso los blancos son el equipo más laureado del mundo del futbol. Y por eso se olvidan pronto los logros conseguidos apenas hace unos meses.

Las dudas de esta temporada han ido en aumento. Hasta el momento, el Madrid no ha funcionado en los Clásicos, está fuera de la lucha por el título de LaLiga y lleva desventaja en las semifinales de la Copa del Rey por el 0 a 1 que el Barcelona cosechó en el Santiago Bernabéu. Sólo se ha ganado, hasta la fecha, el Mundial de Clubes y se sigue vivo en cuartos de final de la Champions League, donde los merengues se enfrentarán al Chelsea.

Las sensaciones no son las mejores este año pero, tras el 6 a 0 del domingo contra el Real Valladolid, la imagen mejoró. Sin embargo, el equipo ha tenido que aguantar lo de siempre: “Era contra el Valladolid”, “Así gana cualquiera”, “La diferencia era abismal” y más tópicos habituales para desmerecer cualquier resultado de los grandes equipos.

Críticas al margen, hay dos cosas que quedan claras tras el fin de semana. La primera, que cuando tiene descanso, Karim Benzema es otro jugador. Con su 'hat-trick' en apenas siete minutos, el francés confirma que el descanso de la fecha FIFA le vino perfecto. Y, la segunda cosa que queda clara es que a Ancelotti le quiere Brasil como futuro seleccionador.

Cuando ESPN informó desde Brasil en el mes de febrero que la CFB quería al italiano, los informes ya iban bien encaminados. El propio Ancelotti, en la rueda de prensa pre-partido, reconoció por primera vez de forma pública que le “encanta” y le “hace ilusión” el interés brasileño. Sin embargo, y tal y como también reconoció en las cámaras de ESPN, Carletto confirmó que quiere quedarse en el Madrid “siempre y cuando el club quiera”.

Ancelotti ha sido claro. Por más intereses que haya recibido de Brasil o de cualquier otro equipo, él quiere quedarse en el Madrid. Tiene contrato hasta 2024 y lo ha repetido hasta la saciedad. Sin embargo, es el club quien tiene la última palabra.

Desde ciertos puntos del entorno se informa que hay varios candidatos para sustituir al italiano y la carrera de varios agentes para ofrecer a sus clientes lleva tiempo en marcha. Es el momento para el Madrid de pensar qué hacer con el futuro y no entrar en el juego de alimentar ciertas sospechas. Y más cuando el equipo encara un momento tan difícil de la temporada. En menos de tres semanas los blancos se juegan la temporada.

¿Sería bueno confirmar cuanto antes al próximo entrenador en caso de que Ancelotti no convenza? Seguro. ¿Es una idea utópica sabiendo cómo va el futbol actualmente? También. A los clubes les interesa estar en un segundo plano mientras otros protagonistas dan la cara. Pasa en 2023 y pasó en toda la historia. Sin embargo, sería beneficioso para la afición y para el proyecto. Sobre todo para que estas dudas en torno al banquillo blanco no se conviertan en un culebrón que afecten al equipo y a futuras incorporaciones en el mercado de verano.