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En medio de incertidumbre, Rigoberto Sanchez alista la temporada de Indianapolis

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Rigoberto Sanchez espera que Philip Rivers le dé otra cara al equipo (1:29)

El pateador de los Indianapolis Colts asegura que la experiencia de su nuevo quarterback puede traer buenas cosas. (1:29)

El pateador de despeje de ascendencia mexicana de los Indianapolis Colts, Rigoberto Sánchez, dijo a ESPN no estar seguro sobre cuándo su equipo podría reiniciar los entrenamientos con miras a la pretemporada siguiente, en medio de las condiciones actuales impuestas por la pandemia de coronavirus a nivel mundial.

"Estamos tratando de averiguar qué es lo que va a pasar, tratando de controlar lo que podemos controlar", dijo Sánchez para "ESPN en Radio Fórmula" este lunes. "La mera verdad, no estamos seguros en qué ni cuándo va a pasar la pretemporada, cuándo vamos a regresar a los entrenamientos, pero hay que estar listos".

El jugador de segundo año, originario de Chico, California, dijo estar trabajando por su cuenta para mantenerse en forma para la próxima temporada, cuando sea que se pueda jugar.

"En el verano, ordené unas partes para hacer un gimnasio en mi garage", dijo en el programa. "Tengo todo lo que necesito, y estoy haciendo todos los ejercicios que los Colts me han mandado... Estoy comiendo bien y estoy haciendo todo lo que tengo que hacer para estar listo para la temporada, cuando sea".

A Sánchez también se le preguntó sobre la llegada de Philip Rivers, como nuevo quarterback de los Colts. El producto de la Universidad de Hawai'i dijo confiar en la movida, pese a que no conoce personalmente al pasador, aún.

"No lo he conocido, pero yo sé que es una leyenda con los Chargers. Hizo mucho, demasiado para ese equipo", reveló Sánchez al programa. "Yo sé que todos los jugadores, cuando tengamos la oportunidad de comunicarnos con él, yo sé que él va a hacer un bien para nuestro vestidor".

Los Colts vienen de una temporada de 7-9 en que quedaron fuera de los playoffs.

El 4 de junio pasado, Sanchez aceptó una extensión contractual por cuatro temporadas y 11.6 millones de dólares en Indianapolis, hasta la campaña del 2023.