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Steve Young, pistolero que dejó a la NFL un espectacular brazo izquierdo como legado

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Super Bowl XXIX: El día en que Steve Young 'salió de la sombra' de Joe Montana (0:37)

Seis pases de TD consiguió el quarterback de los 49ers en un memorable juego en la ciudad de Miami. (0:37)

Se podría decir que Steve Young entró con el pie izquierdo a la inmortalidad, tras convertirse en el primer quarterback zurdo que ingresó al Salón de la Fama del futbol americano profesional como parte de la Clase 2005.

Young cumple 59 años este 11 de octubre y su legado permanece intacto también como uno de los quarterbacks, zurdo o derecho, más prolíficos en la historia de la NFL y uno de los más espectaculares, pues además de lanzar y hacerlo bien, sabía correr.

El legado del mítico número 8 de los San Francisco 49ers pudo haber sido mayor, pero dos situaciones durante su carrera le impidieron, haber iniciado su carrera en 1985 con unos Tampa Bay Buccaneers que iniciaban una etapa oscura en su historia y dos años más tarde, llegar a un equipo que tenía a Joe Montana, quien ya se había afianzado como uno de los mejores quarterback de aquella época y estaba a unos pasos de elevar su nivel como uno de los mejores en la historia.

Pese a las circunstancias, Young no claudicó y aunque la impaciencia en ocasiones lo venció, esperó su oportunidad para brillar y cuando ésta llegó, la aprovechó al máximo.

En 1991, Montana, quien ya había ganado cuatro anillos de Super Bowl con los 49ers, no jugó por una lesión en el codo y Young tomó el control de la ofensiva gambusina. En 1992, cuando Montana regresó recuperado de la cirugía a la que se sometió en la articulación, el coach George Seifert debía tomar una decisión y eligió a Young.

En 1994, el zurdo recompensó la confianza de los 49ers con un título de Super Bowl cuando ganó la edición XXIX con una espectacular actuación en la que lanzó seis pases de touchdown, tres de ellos al también legendario Jerry Rice, incluido uno de 51 yardas y que le hizo ganar el premio como Jugador Más Valioso del duelo.

Esa es una marca que, pese a que el juego aéreo domina el panorama de la NFL desde hace varios años, está vigente. Tom Brady es quien más se ha acercado a este record al lanzar cuatro pases de anotación 20 años después, en la edición XLIX.

Esa es una de las tres marcas más importantes de pases con las que Young se retiró luego de la temporada 1999. Aún están en su poder los récords de más campañas consecutivas con el rating de quarterbacks más alto (1991-94) y más temporadas como líder en rating (6), la cual comparte con el legendario Sammy Baugh.

En total, Young colgó casco y hombreras como dueño de siete récords de pases en la NFL, cinco de ellos sólo suyos y dos compartidos y ubicado entre los tres primeros en 11 categorías más.

Young completó 2,667 de 4,149 pases para un porcentaje de pases completos de 64.3, 33,124 yardas, 232 touchdowns y 107 intercepciones. De hecho, fue líder de la NFL en eficiencia en cuatro campañas en fila (1994-97) y de touchdowns en tres consecutivas (1992-94).

Al decir adiós, el libro de récords de los 49ers ya era otro con el nombre de Young como dueño absoluto de 16 marcas y entre los primeros tres lugares de 26 récords más.

Ese es el legado de Young, el de un pasador versátil que sabía cómo explotar su potente brazo izquierdo y sacarle provecho a su habilidad para correr.

Quizá el destino no quiso que Young brillara con más intensidad al ponerlo en situaciones en las que tuvo que vivir a la sombra de malos equipos o de leyendas de la NFL, pero si algo marcó la carrera del egresado de Brigham Young fue su capacidad de brillar pese a la adversidad.