Tito Pompei, en Equipo F: del agradecimiento a Riquelme a la falta de "fluidez y juego asociado"

Roberto Pompei, ayudante de campo de Hugo Ibarra durante su etapa en Boca Juniors, reconoció en charla con ESPN Equipo F que durante el ciclo al equipo le faltó "fluidez y juego asociado", pero indicó que se fueron "más que conformes" con el trabajo que realizaron.

A casi una semana de que el Xeneize finalizara el vínculo de Ibarra y su cuerpo técnico, Tito, uno de sus asistentes, analizó los motivos de su salida: “Nos fuimos porque a través del resultado de Instituto, y con todo lo que se había generado, Román y los chicos del Consejo creyeron que era el momento para cambiar el rumbo y desinflar esto. Puede ser que hayan creído que las herramientas que les entregábamos a los jugadores no eran superadoras, lo que necesitaban en la Copa Libertadores".

"Siempre el ida y vuelta con el jugador está, el ayudante de campo está todo el tiempo tratando de hablar con el jugador, para saber qué le parece bien y qué mal, para contarle al entrenador de una manera distinta, esa era nuestra función con el Tano (Gracián), más allá de lo estrictamente laboral, de armar el partido y la táctica. Estamos más que conformes con el trabajo que hicimos, cómo lo hicimos. Yo digo que cuando uno trabaja con honestidad y profesionalismo, después te puede salir o no. Yo me puedo sentar con cualquier y admitirle que es un equipo que no jugaba… no digo bien, porque si no jugás bien no podés salir campeón, pero no tenía mucha fluidez, no se encontraba un juego asociado, nos costó esa parte, pero a través de la jerarquía individual que tenía ese equipo te ganaba los partidos”, continuó Pompei.

Y ahondó sobre las responsabilidades del irregular rendimiento del equipo: “El juego colectivo apareció en pocos partidos. Creo que hay un poco de todo. Nosotros les dimos muchísimas herramientas a los jugadores, pero evidentemente no fueron todas las que necesitaban como para que el juego fuera fluido. Es cierto que había algunos niveles individuales que, como pasa siempre en fútbol, van bajando. Y también sucede que a veces el equipo empieza a sentirse cómodo en una situación, no en la de jugar mal, que se entienda, pero sí en la de saber que el partido lo ganás, y nos pasó casi siempre, porque después de perder con Patronato creo que estuvimos 17 partidos sin perder".

"Evidentemente el flaco es de todos, pero lo que estaba haciendo el cuerpo técnico no terminaba de llenar la idea y lo que pensaban en el club. Cuando un cuerpo técnico se tiene que ir es porque no hizo todas las cosas bien, porque si no no te vas. El foco de la decisión es el cambio de este rumbo. No vieron las respuestas que necesitaban de nosotros", agregó.

Consultado por las declaraciones de Sergio Romero, quien expresó que el equipo jugó "al 30 o 40% de sus posibilidades", Tito coincidió en que el plantel está para mucho más, en tanto valoró la mejoría de nivel de algunos jugadores durante el ciclo, como Cristian Medina, "quien estaba bajo, no entraba nunca y con ellos fue importante", Luca Langoni, Norberto Briasco, que "hizo goles en finales".

Además, el DT interino del Xeneize en 2010 hizo hincapié en que estaban muy agradecidos con Juan Román Riquelme y el Consejo de Fütbol, ya que "estuvieron ocho meses en la Primera de Boca", algo que él había "tenido la suerte de vivir anteriormente", y "no hay explicación a cruzar la cancha como técnico del equipo". "Este es un año muy especial en Boca y sí a mí el que me dio la gran posibilidad de estar en el banco de Boca y de dar dos vueltas olímpicas en un momento que creyó que yo era necesario en ese lugar no ve la cosa bien y dice ‘che, hasta acá’, no hay ninguna duda de que uno lo acepta y entiende", añadió.

“En Boca tenés algunos jugadores que con su presencia pueden hacerte cambiar un dibujo. Estábamos hablando de Seba Villa, un crack. 4-3-3, ¿no? Porque cuando vos pensás en el armado del equipo, por detrás del ‘9’ se le complica, más allá de que hemos ganado partidos con Seba ahí. No te obliga a jugar con ese esquema, pero a nuestro entender era lo mejor que podíamos plantearle. Siempre intentamos transmitir tener un juego asociado con el equipo alto y a veces lo lográbamos, pero con algunos desequilibrios que hacían que de alto a terminar en el arco nuestro pasaban cuatro segundos”, detalló.

Respecto al momento de la salida, manifestó que se vieron afuera cuando se los comunicaron, no antes, a pesar de que hablaban diariamente con el Consejo y entendían que la situación era día a día después de la derrota ante Instituto y antes del partido frente a Olimpo. "Perdimos dos finales, una a los 120', otra en los 90'. Arrancamos el torneo, tuvimos dos de local, empatamos el primero. Y con la Copa a la vuelta de la esquina, fuimos a jugar con Olimpo, y ganábamos o perdíamos estábamos afuera, según decían. Nosotros no tuvimos ninguna información. La ilusión apareció cuando vimos el sorteo, un grupo para acomodar la situación, en el vestuario dijimos en Venezuela lo podés ganar, si acomodás el grupo de la copa, era nuestra ilusión", sumó Pompei.

"No somos los talibanes de Román. Todo el mundo que está en el club labura. Ahora le toca a Mariano (Herrón), que hace dos años y medio está en el club. Si las cosas marchan bien, ojalá se quede. Boca puede pelear la Copa, porque tiene un grupo (NdR: Monagas, Deportivo Pereira y Colo Colo) que puede terminar de acomodar lo que no estaba tan bien. Si Herrón labura bien, y él puede superar nuestras herramientas, el nombre del que está en el banco no es tan importante. Que el equipo juegue bien y que gane. Esto es fútbol, esto es ganar", opinó Tito.

El exjugador de Boca entre 1996 y 1997 profundizó sobre su relación con Riquelme: "Yo lo llamé a Román cuando ganaron las elecciones en 2019, en mi primer interinato me tocó dirigirlo, y uno respeta al pibe que crece, después el respeto es completo, lo que hizo dentro de la cancha... Lo llamé para felicitarlo y me dijo: 'Me gustaría tenerte con nosotros, que seas parte del proyecto'. Me junté y empecé con los juveniles. Cuando me ofreció sumarme a Hugo me dijo 'me podés decir que no'".

Finalmente, Pompei, que durante toda la charla asumió tener parte de la responsabilidad de no haber encontrado el funcionamiento del equipo, nombró a Marcos Rojo, Darío Benedetto, Pol Fernández, Javier García y el Pulpo González como los líderes del vestuario, y criticó a Fernando Rapallini: "No cuentan la estrella de Patronato porque fue un partido, pero te cuentan las de Racing. Y si querés analizamos cómo lo perdimos, el mismo árbitro que nos pidió disculpas en Arabia porque se había equivocado en el Cilindro... ¿Se acuerdan la mano de Galván? ¡Te equivocás viéndolo! Porque la mano la fuiste a ver, y en Arabia no la vas a ver".